viernes, 27 de noviembre de 2009

Huelga de hambre con corazón patrio!















Este artículo es dedicado a nuestros dignos muchachos y demás venezolanos que se han sumado a la huelga de hambre la cual puedo definir profundamente como: ¡por Venezuela! Desde el corazón, por la patria, por tí y por todos los habitantes de nuestra nación que sufren y padecen, que sobreviven con tantas carencias, tanta desolación y tanta impotencia pero que siguen ahí por la esperanza, con razones sobradas para su sacrificio patrio.

Ante todo, mis respetos y admiración para éstos jóvenes que hacen la diferencia. Los considero la verdadera oposición ya que exponen su salud, sus vidas, lo arriesgan todo por un ideal valioso el cual sólo se puede palpar muy de cerca, hablando con ellos, compartiendo con ellos ese acto de entrega que viene de un lugar tan profundo en sus corazones.

Oponerse al régimen, exigir la libertad de los presos políticos, pedir ser escuchados por la OEA y por el
gobierno al igual que por todos los ciudadanos... eso es oponerse radicalmente a todas las injusticias, a
las violaciones sostenidas que aunque criticadas por muchos son permitidas por la mayoría. Ser oposición es definirse con guáramo y hacerle ver al mundo entero que en Venezuela no se respetan los derechos humanos y que la democracia seguirá sin existir en nuestro país mientras el gobierno mantenga ciudadanos INOCENTES injustamente privados de su libertad.

Oponerse al régimen no significa echar pestes desde la butaca de tu casa o hablar mal de los inéptos
gubernamentales. Ser oposición es mostrar resistencia y una entrega evidente que se palpe con hechos reales que muestren claramente que los venezolanos no estamos de acuerdo con esta barbaridad que sufre nuestro país y mucho menos con el horror que viven los presos políticos privados injustamente de su libertad al igual que sus seres queridos.

Por la falta de interés y la incapacidad del gobierno de resolver los problemas de los servicios básicos
tales como el agua, la luz, la seguridad y quizá lo más importante, el no querer hacer nada por restituir esa unión entre venezolanos que existía antes para poder vivir en paz los unos con los otros a pesar de nuestras
diferencias y que este gobierno desde el principio ha destruído además de no querer ejercer nuestro derecho como la Constitución lo establece de brindarnos la mayor protección y los medios para que vivamos felices como un pueblo unido... Como todos sabemos, este gobierno raspado está, por eso depende de nosotros, de TODOS los venezolanos. Debemos apoyar esta protesta invalorable de nuestros jovenes.

Estos chicos están dando la cara por todos nosotros, por el pueblo venezolano y nosotros... ¿dónde
andamos? ¿Te cuesta mucho ser parte de todo ésto?, ¿ser solidario?. No lo hagas por ellos sino por lo que ellos representan: tu libertad, tu prosperidad, tu paz, tu seguridad... ¿Será porque ningún familiar tuyo ha sido afectado?... Recuerda que tarde o temprano esta triste y amarga dictadura nos tocará a todos. Ya es hora de sacrificar aunque sea un ratico de ese tan valioso tiempo que tenemos todos para mostrar solidaridad con los que luchan por defender a la que está siendo destruida día a día y se llama, por si no lo recuerdan, VENEZUELA.

Estos jóvenes a quienes se les nota por encima su honestidad en esta acción tan difícil y significativa,
con ese mensaje a su pueblo, con ese amor tan sincero y lleno de buenos deseos para todos sin excepción,
cargados de inocencia por la edad y a la vez cubiertos de un manto guerrero-pacífico, ellos allí se
encuentran, ¡luchando por tí!.

A todos esos voluntarios anónimos, hombres y mujeres que llevan 6 días junto a nuestros jóvenes
asistiéndolos, ayudándolos con el suministro del suero, el aséo y la protección de los que se han mantenido
en la huelga, dándoles ánimos y quizá sólo haciendo presencia y siendo parte de la historia que hoy se
escribe silenciosamente, gracias... y gracias también a los médicos y a todos los que ponen su granito de
arena para darle valor real a esta acción por nuestra patria querida. A los medios de comunicación un
agradecimiento especial por estar ahí junto a la decencia y la diferencia que hace la honestidad por el
futuro de nuestra patria.

Mis mayores deseos son de que todos salgan bien de este arriezgado pero valiente acto de amor y para todos los que léen, si pudiesen apartar un tiempo, luego de sus compras navideñas, sus asuntos personales, sus vidas en general para pasarse un rato por aquí. Nuestros jóvenes están aquí por tí. ¿Podrías tú ir un rato y unirte a ellos por nuestra Venezuela?

Hoy se sumaron 2 estudiantes más al total en Caracas: 21 huelguistas por la patria, por la libertad, ¡por
nosotros!


Por Ovario
http://www.megaresistencia.com/megaresistencia/foro/viewtopic.php?f=1&t=34134#p23534

La pobreza abonó el terreno a los caudillos como Chávez y Morales


El caudillismo en América Latina crece en el terreno fértil de la pobreza, coincidieron el jueves los ex presidentes Alejandro Toledo, de Perú, y Carlos Mesa, de Bolivia, en un seminario celebrado en Lisboa previo a la Cumbre Iberoamericana.

``Cuando reduzcamos el número de pobres y excluidos, el terreno será menos fértil para esa expansión irresponsable del populismo autoritario, que se nutre de regalar migajas a los pobres insultando su dignidad'', manifestó Toledo, de 63 años, que fue presidente de Perú del 2001 al 2006 y que no descartó ser aspirante al poder en las elecciones del 2011.

``Si América Latina no derrota a la pobreza, el populismo estará enfrentándonos a una realidad dramática'', expresó por su lado Mesa, de 56 años, y quien gobernó Bolivia entre del 2003 y el 2005.

Ambos ex gobernantes intervinieron, junto al también ex presidente boliviano Jaime Paz Zamora (1989-1993), de 70 años, en el Foro Eurolatinoamericano de Comunicación que se desarrolló del lunes al miércoles en Lisboa.

Centrado en los ``200 años de independencia'' de las repúblicas hispanoamericanas, el foro trató menos de ese tema y más del caudillismo, asunto del que trató durante la primera jornada el ex gobernante español Felipe González (1982-1996), de 67 años, así como del futuro incierto que tiene la profesión de periodista.

Como González, Toledo se mostró preocupado por el uso que se le pueda dar a las armas que América Latina acumula, que en pocos años ha detraído $45,000 millones para armamento (unos 30,000 millones de euros), cantidad con la que se podría haber sacado a millares de personas de la pobreza, dijo.

Paz Zamora puso cara a los ``caudillos'' y dijo ``estamos hablando de Hugo Chávez, de Evo Morales, un poco de Alvaro Uribe y del caudillismo familiar de los Kirchner (Néstor y Cristina Fernández) y de Rafael Correa, que como que se anima y no se anima'', ironizó.

Paz Zamora propuso que, ante la ineficiencia de todos los procesos suramericanos de integración, los países deben usar a Brasil --al que definió como ``una potencia a nivel planetario y quien no quiera verlo es porque es ciego''--, de ``pivote de un nuevo'' proceso integrador mayúsculo'', pero ``sin perder soberanía''.

Según Paz Zamora, el surgimiento de caudillos como Chávez o Morales fue consecuencia de las imposiciones de políticas neoliberales dictadas por los organismos multilaterales, que desembocaron en profundos malestares y rebeliones sociales no sólo en Venezuela y Bolivia, sino en toda la región.

``El populismo autoritario es consecuencia de lo que no hemos sido capaces los líderes de América Latina en 150 años. Una democracia vieja, apolillada y oligarca construyó un terreno fértil para ello. Yo asumo mi responsabilidad por los cinco años que goberné'', dijo Toledo con tono de mea culpa.

Con la crisis en curso, para el 2012 cinco millones de personas se sumarán a ese 40 por ciento de población latinoamericana ``sentenciada a vivir bajo la línea de la pobreza'', afirmó Toledo.

El ex presidente peruano y otros 15 colegas han elaborado un plan social que someterán a los jefes de Estado y Gobierno en la Cumbre Iberoamericana que se celebra del domingo al martes próximos en Estoril y que está dedicada a la innovación, el conocimiento y a la crisis económica mundial.

``Ese populismo autoritario emerge en América Latina disfrazado de una democracia representativa del siglo XXI con otro nombre'', dijo en referencia al proyecto político de Hugo Chávez, a quien sin nombrarlo le reprochó la falta de equilibrios democráticos en Venezuela y los ataques a los medios de comunicación.

Por su parte, el ex mandatario boliviano, Mesa, criticó ``el autoritarismo con celofán democrático'' y ``el indigenismo excluyente'' de Morales en detrimento de una nación que se forjó también durante los trescientos años de periodo colonial y la etapa republicana tras la independencia.

Se refirió también a mitos como considerar a Morales el primer presidente indígena que ha habido en América, sin recordar al mexicano Benito Juárez o al propio Alejandro Toledo.


El Nuevo Herald

jueves, 26 de noviembre de 2009

El rumbo histórico de Venezuela en estos tiempos sombríos. Historia y Azar


Las encuestas recientemente publicadas en Venezuela ponen de manifiesto lo siguiente:

1) Aumenta el rechazo a la gestión del régimen revolucionario, es decir, a su desempeño con relación a asuntos que inciden sobre la existencia cotidiana de la población, como el costo de la vida, la inseguridad personal y el funcionamiento de servicios básicos de salud, suministro de agua y energía eléctrica.
2) A pesar del esfuerzo de adoctrinamiento marxista por parte del régimen, la vocación consumista de los venezolanos sigue incólume, así como el apego de la gente a la propiedad privada y su repudio al modelo cubano.
3) Por abrumadora mayoría los venezolanos cuestionan la política agresiva del régimen hacia Colombia y Estados Unidos, y rechazan las amenazas de guerra y la alianza de Chávez con las FARC y el ELN.

Ante estos hechos, y como corresponde a una mentalidad revolucionaria que vive inmersa en la ficción y se nutre de un universo paralelo, Hugo Chávez ha reaccionado mediante el desconocimiento de lo que indican los sondeos y con la huída hacia delante.

Por un lado, frente a los datos que señalan que Venezuela ha entrado en recesión, el caudillo exige que se cambien los patrones con los que el mundo entero mide la marcha de la economía y se inventen otros, ajustados a sus deseos. Chávez quiere criterios que garanticen que la ficción es más real la realidad misma.

Por otra parte, confrontado con la evidencia de los crímenes y atropellos que desgarran a una sociedad llena de miedo, Chávez afirma que ello es producto del capitalismo y que cuando alcancemos al destino socialista el problema desaparecerá. En lugar de combatir el flagelo el Presidente de la República lo acepta como inevitable y quizás necesario, hasta que la utopía se encarne en la tierra.

Por último, en vez de moderar su política exterior, guiada por la ideología e inspirada por la violencia, Chávez eleva el tono de su retórica y multiplica sus temerarias incursiones internacionales.

El caudillo y su régimen van a persistir en el empeño por imponer un modelo político y económico que nuestra hedonista sociedad no desea. El líder de la revolución no permitirá pasivamente que el deterioro gradual pero cierto de su popularidad, y el fracaso de su gobierno en el terreno clave de la eficacia para resolver los problemas que aquejan a la gente, le lleven a un decisivo debilitamiento y al fin de los sueños.

De allí que día tras día se acelera el descenso al abismo de la destrucción de Venezuela, de sus bases económicas, su tejido social, su marco institucional, y de los frágiles lazos sicológicos que unen a una colectividad compleja y precaria como la nuestra. La mentalidad revolucionaria, enfrentada a una realidad desoladora e ingrata, reacciona mediante la intensificación de sus instintos destructivos.

¿Y qué podría resultar más ingrato a un personaje sumido en sus delirios como Chávez, situado en el epicentro de un proceso carente de fervor, de sentido épico, de heroísmo vital, que el hecho inocultable de que el pueblo venezolano sigue aferrado al consumismo y no mira más allá del populismo de siempre?

El rumbo histórico de Venezuela en estos tiempos sombríos parece dirigirse a otro momento de inflexión. La conjugación de problemas, la invasión implacable de la realidad y la acumulación de desventuras, empujan al régimen y su conductor hacia un mayor radicalismo. En tales circunstancias el azar y la sorpresa ocupan el lugar de la continuidad histórica.

Factores contingentes e inesperados marcarán la pauta de los eventos que se avecinan.


Por Aníbal Romero
Diario de América

Detienen a militar peruano por presunto espionaje para Chile


El suboficial de la Fuerza Aérea Peruana (FAP) Justo Rufino Ríos Aguilar fue detenido en el Aeropuerto Internacional de Lima, acusado de tener vínculos con una red de espionaje supuestamente financiada desde Chile, informaron fuentes aeroportuarias.

Ríos Aguilar, un técnico inspector de la FAP adscrito a la especialidad de Inteligencia, llegó la tarde del jueves a Lima en un vuelo de la aerolínea Taca procedente de Costa Rica.

El suboficial al parecer se encontraba de vacaciones en Estados Unidos cuando hace una semana y media se hizo público que el también suboficial Víctor Ariza Mendoza presuntamente vendió secretos militares a Chile en los últimos cuatro años.

El juez penal de turno de Lima, Luis Garzón Castillo, ordenó la detención de Ariza y de Ríos Aguilar, a quien le abrió proceso como presunto cómplice en la comisión de delitos contra la seguridad nacional y traición a la patria.

Según medios locales, Ríos Aguilar tiene más de 25 años de servicios en la FAP y últimamente trabajó en el Comando de Operaciones (Comope) de la FAP.

Los investigadores encontraron en el computador de Ariza un documento sobre el Plan de Entrenamiento de las fuerzas especiales de la FAP, supuestamente enviado desde una dirección de correo electrónico de Ríos Aguilar.

Diversas fuentes en el aeropuerto de Lima señalaron que el suboficial permanece en la oficina de requisitorias de la terminal aérea, de donde será trasladado a la oficina principal de ese organismo, que luego lo pondrá a disposición del juez del caso.

La denuncia de la red de espionaje, en la que también se ha implicado a dos presuntos militares chilenos, ha tensado las relaciones entre Perú y Chile, países que mantiene un litigio por límites marítimos en la Corte de Justicia de La Haya.

El presidente de Perú, Alan García, informó que el embajador de su país en Santiago, Carlos Pareja, que fue llamado a consultas luego de que se conociera la red espionaje, permanecerá en Lima.

Aunque las autoridades chilenas han negado estar implicadas en el espionaje, el martes último ofrecieron estudiar la denuncia.

García también reiteró su confianza en que las investigaciones demostrarán que su Gobierno "no ha mentido, ni manipulado, ni creado un fantasma'', como opinaron algunos políticos chilenos.


El Nuevo Herald

La Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Honduras ratificó que el depuesto presidente, Manuel Zelaya, no puede ser restituido


La Corte Suprema de Justicia (CSJ) de Honduras ratificó que el depuesto presidente, Manuel Zelaya, no puede ser restituido en su cargo si no se somete a los juicios que tiene pendientes, informó hoy una fuente de ese órgano.

En la opinión que enviará esta semana al Congreso Nacional, que el 2 de diciembre debatirá si se restituye o no a Zelaya en la Presidencia, la CSJ ratifica el criterio que emitió el 21 de agosto pasado en el proceso de consultas del Acuerdo de San José, propuesto por el presidente de Costa Rica, Óscar Arias, en su calidad de mediador en la crisis de Honduras.

Una fuente de la CSJ explicó a Efe que la opinión que se enviará al Parlamento, y que ratifica la emitida en agosto, fue aprobada anoche por 14 de los 15 magistrados, pero no precisó quién votó en contra ni el porqué.

El tribunal supremo indicó en agosto, en relación al regreso de Zelaya al poder, que “existen acciones penales presentadas (contra él) por la Fiscalía General de la República”, por lo que, “mientras no existan otras disposiciones legales aplicables, no puede eludirse que tendría que someterse a los procedimientos establecidos en la legislación procesal penal”.

Zelaya tiene una orden de captura por varios delitos relacionados con una consulta popular que pretendía celebrar para promover una Asamblea Constituyente el 28 de junio, el mismo día en que los militares lo arrestaron y lo expulsaron del país, y en que el Parlamento designó a Roberto Micheletti en su lugar.

Según el régimen de facto, los militares derrocaron a Zelaya en cumplimiento de ese mandato judicial derivado del proceso incoado por el Ministerio Público contra él por promover la consulta, que había sido declarada ilegal por varios órganos del Estado.

Ya derrocado Zelaya, un tribunal de justicia le libró otra orden de captura, en este caso, según el Ministerio Público, por la emisión ilegal de un decreto para la contratación de publicidad.

Con la opinión de la CSJ, el Congreso Nacional contará ya con las cuatro que solicitó a sendos órganos del Estado para fundamentar su debate, aunque ha aclarado que estos informes no son vinculantes y que la decisión sobre Zelaya sólo dependerá de los diputados.

Ya entregaron sus opiniones el Ministerio Público, la Procuraduría General de la República y el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Ramón Custodio.

El derrocado mandatario permanece desde el 21 de septiembre pasado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa tras volver al país clandestinamente.

El próximo domingo en Honduras se celebrarán elecciones para elegir al próximo presidente del país, pero la mayoría de países han anunciado que no reconocerán su validez a menos que se celebren con Zelaya de nuevo en la Presidencia.

Vía EFE

domingo, 22 de noviembre de 2009

Pensamiento económico del Socialismo del Siglo XXI: La empírica negación de lo evidente


Para Evo Morales la competividad es un perverso instrumento





Los históricos y sonados fracasos de las naciones que han basado su crecimiento en la hegemonía del Estado como motor de la economía han desembocado irremisiblemente en la visión contemporánea que propone la eliminación de esa aberrante intervención en los distintos escenarios.

Aunque un puñado de gobernantes iluminados -representantes del socialismo del S XXI- persista en mantener y aplicar férreamente dicha tesis por la vía de la política fiscal, monetaria o sectorial; de la producción o la prestación de servicios, es un hecho constatado que el Estado se ha mostrado del todo incapaz para sustituir el orden establecido por las leyes del mercado y la organización del trabajo, constituyendo un verdadero lastre para el desarrollo económico de las naciones.

En este sentido han sido especialmente llamativas -por lo que tienen de grotescas y contradictorias- las declaraciones realizadas recientemente por el actual mandatario boliviano refiriendo cual es el sistema económico que inspira la actuación de su gobierno: “El modelo económico boliviano impulsa la complementariedad económica interna e internacional y no así la competitividad que es un instrumento de las trasnacionales y del imperio para copar los mercados”

Lo más seguro es que el Sr. Morales, inadvertidamente, desconozca cual es el verdadero origen y significado de dicha falacia, que por otra parte encaja perfectamente en los engranajes del nuevo discurso de una izquierda en permanente crisis que se resiste a evolucionar debido, entre otras cuestiones, a su preocupante vacío intelectual.

Ha sido el sociólogo de origen alemán y teórico del socialismo del S XXI Dieterich el padre de esa falsa teoría que se tambalea desde los cimientos, por tomar como base de partida hipótesis que en nada se ajustan a la realidad. Para que nos entendamos es como tratar de volver a los orígenes del hombre, negando la necesidad de la moneda como instrumento para el desarrollo de los intercambios.

Dieterich trata de romper con el patrón de la oferta y la demanda entendiendo que lo único valorable desde el punto de vista económico es el trabajo, porque- en eso no se equivoca- nace del esfuerzo del ser humano, pero igualmente se olvida de que el producto de dicho trabajo debe ser puesto en circulación en un mercado que cumple con unas normas naturales. Es éste el lugar físico o virtual formado por los individuos que comparten necesidades o deseos específicos y que podrán estar dispuestos a participar en un intercambio para satisfacer esas necesidades o deseos, un espacio regulado indefectiblemente y de forma natural por la ley de la oferta y la demanda.

Que duda cabe que también entran en juego otros muchos factores defenestrados inexorablemente y de forma más o menos velada por la doctrina socialista, como son la competitividad y productividad de las empresas que fabrican dichas mercancías, pero en el paraíso económico fabulado por Dieterich no tiene cabida la legítima pugna por obtener un sitio en el mercado – homo homini lupus que diría Thomas Hobbes-

Continuando con la falacia infumable de este sociólogo transformado en pensador económico es asombroso ver como obvia un concepto tan básico y elemental como es el del derecho, la capacidad y libertad de elegir como consumidor el producto o servicio al que éste desea tener acceso. Constituye éste el elemento diferenciador entre la imposición intervencionista de un Estado que decide que es lo que se tiene que fabricar, como se fabrica y a que precio y la existencia de un mercado dominado por la iniciativa privada sujeta a los saludables criterios de competencia y competitividad - indudablemente la libertad es el valor primordial, ya que permite que los demás valores existan.-

Si profundizamos aún más en el aberrante y hostil adoctrinamiento de Dieterich – abrazado ávida , entusiastamente y sin ningún tipo de reparo ni objeción por parte de los mesías de la nueva izquierda neomarxista latinoamericana- el teórico de la “economía de valores” entiende que el trabajo debe de ser medido por el tiempo que requiere el desarrollo del producto o servicio , además de los valores añadidos asociados al tiempo necesario para la producción de las herramientas o servicios que se emplean en ese trabajo.

Una teoría determinista y absurda no solo por las dificultades que implica su medición sino porque obvia el interés, el esfuerzo y el empeño del trabajador en el desarrollo de la actividad laboral, que no es igual en todos –ya lo demostró el fracaso de la rusa soviética-, el grado de especialización de cada uno de ellos para fabricar el producto, o los factores exógenos que pueden incidir en el coste final del mismo – pongo por caso la huelga-

Según él, la economía política no debe operar para que unos pocos se hagan ricos –siempre la misma canción y la misma letra-, sino con un criterio de productividad. Otra vez se olvida Dieterich de valorar el hecho de que un empresario se enriquezca, en un mercado libre, porque su empresa haya alcanzado pautas de competitividad y productividad a las que no ha sido capaz de llegar la competencia. Dicha afirmación implica no tomar en consideración factores tan relevantes como la estrategia empresarial de posicionamiento, el valor del riesgo y la inversión racional realizada para diferenciarse de los competidores, eliminanando la evidencia de que la productividad genera rentabilidad, pudiendo hacer ricos a los empresarios como justo premio su esfuerzo.

A pesar de reconocerse como enemigo frontal de la actual estructura y organización del mercado, Dieterich, afirma que las distintas alternativas a su eficiencia ordenadora han fracasado de forma rotunda y que la planificación económica es una opción que no puede perdurar en el tiempo. En este sentido aporta una solución más enmarcada en el ámbito político que en el sustancialmente económico, como no podía ser menos.

Su modelo del socialismo del siglo XXI se basa en la interdependencia relacional entre el valor final de los productos, el tiempo que requiere su producción y la democracia participativa. Cuando menos es curioso - a la vez que contradictorio- observar como sus ciegos y misántropos seguidores no han llevado al campo de la práctica política eso de la democracia participativa, sino que más bien hayan optado por la vía de su usurpación. En este sentido parece evidente que el autor debería profundizar más en la justificación de unos argumentos cismáticos de difícil compresión.

Además de incompletas, las tesis del ideólogo Dieterich - máximo referente de la revolución bolivariana de Chávez en materia económica- están llenas de insalvables contradicciones. Entre las más llamativas cabría destacar la ausencia de valoración del consumo energético necesario para la producción de las mercancías y su tasa de retorno, así como la clara diferenciación entre los trabajos que implican una aportación intelectual y una especialización y los que pueden ser realizados sin el requerimiento de una cualificación específica.

Pero la respuesta no ha tardado en llegar, según su autor se trata de un planteamiento económico en continuo cambio y evolución, lo que se debe interpretar como la imposibilidad manifiesta para dar respuestas objetivas a las cuestiones aún no resueltas.

Sin duda, es especialmente llamativo el hecho de que no haya sido capaz de considerar, y menos aún valorar, la incidencia y efectos del uso de la energía en los procesos productivos, más aún cuando sus asimétricas teorías toman como referencia un país cuya economía se sustenta en la producción de petróleo.

Llegados a este punto, y por higiene mental, sería necesario volver al discurso del Presidente Morales al objeto de poder realizar las pertinentes objeciones a sus aleccionadoras palabras, enmarcadas en la ingenuidad y el perseverante odio al libre mercado -propio de ese fracasado socialismo del S XXI-

Morales indica que la competividad es un perverso instrumento utilizado por las transnacionales para copar el mercado. En este sentido hay que indicarle que dicho concepto es intrínseco a la actividad económica de cualquier empresa, con independencia de su tamaño y del área geográfica en la que actúa. Además el mandatario debe conocer y reconocer que el tejido empresarial de cualquier país está compuesto en su inmensa mayoría por pequeñas y medianas empresas que, por ende, son las que generan el porcentaje más representativo del PIB.

No cabe la menor duda de que el desprecio manifestado hacia concepto de competitividad demuestra un desconocimiento manifiesto, preocupante y contestable sobre la tácita regulación de los mercados, además de un temerario desafío a las reglas de un juego que solo puede desembocar en el máximo perjuicio para el consumidor final.

Es precisamente la competividad el factor que fuerza a las empresas a buscar las ventajas comparativas y competitivas sobre el resto de actores en el mercado, la que obliga a sus directivos a introducir mejoras constantes en sistemas, productos y servicios y, al fin y al cabo, la que beneficia al consumidor con mejores precios y mercancías innovadas….bastaría con analizar el modelo económico adoptado por las naciones que alcanzado los más altos niveles de bienestar social para sus ciudadanos.

En cuanto a su ataque directo a los EEUU se puede decir que forma parte y es consustancial a la lógica dogmática del socialismo del S XXI. Solo cabe reprochar algo que, aunque por evidente, no se debe dejar de pasar por alto. Se trata de recordar al animoso y sectario seguidor del pensamiento único, que no solo “el imperio” cuenta con transnacionales….de hecho, la mayoría de las grandes empresas extranjeras que han decidido desarrollar su actividad en el país andino- buena parte de ellas nacionalizadas o inmersas en procesos judiciales con el gobierno- son de origen europeo.

En este sentido, y a título de anécdota, sería especialmente llamativo como el Presidente de Bolivia -haciendo gala de su cinismo- se ha sentido incapaz de lanzar sus locuaces soflamas contra el Japón, uno de los países más representativos del sistema capitalista. ¿será éste capitalismo bueno, o más bien se trata de no arremeter contra una nación que invierte ingentes sumas de dinero en beneficio del desarrollo del pueblo boliviano?

Lo que si parece evidente es que la irreverente y locuaz receta económico del socialismo del S XXI no se ajusta a la realidad de nuestros tiempos, por contradictoria, falaz, incompleta e imposible de llevar a la práctica. No hace falta acudir a la cábala, basta con esperar sus resultados…

Una última cuestión. Dieterich plantea que "la estatización de los medios de producción no resuelve el problema de la economía socialista del Siglo XXI. ¿Algún mandatario de la izquierda revolucionaria latinoamericana habrá leído sus obras?


Por Gregorio Cristóbal Carle

Diario de América

Masacre de colombianos en la Venezuela chavista


Los nueve jóvenes colombianos asesinados en Venezuela eran muchachos que vivían pobremente en Chururú, un pueblito del estado de Táchira, donde fueron secuestrados por “uniformados” el 11 de octubre de 2009. Sus cuerpos fueron hallados 13 días después en varios puntos no lejos de la frontera con Colombia.

El gobierno venezolano se opone a que una comisión binacional investigue esa masacre. Por algo lo hará. ¿Tiene algo que ocultar? Caracas ha esbozado la teoría de que esos jóvenes eran “paramilitares” que fueron abatidos por otros “paramilitares”. Pero no presenta prueba alguna de lo que dice. Sin embargo, un detalle llama la atención. El Presidente Hugo Chávez parece saber bastante acerca del asunto. E1 28 de octubre dijo que “nadie sabe” qué ocurrió pero que él tenía “evidencias” que no podía entregar por ser parte de un “sumario legal”. Y agregó: “Eran colombianos que no tenían documentación oficial, como la que tiene la gran mayoría de colombianos que viven con nosotros. Pasaron para acá, estamos investigando sus actividades, alguien los financiaba”.

Para no saber nada, Caracas sabe más de la cuenta. ¿Cómo sabe que “no tenían documentación oficial” y que “alguien los financiaba”? ¿La investigación de esos muchachos que vivían de la venta ambulante de maní comenzó cuando? ¿Antes de su asesinato?

El vicepresidente de Venezuela, Ramón Carrizález, aseguró que los jóvenes se “entrenaban en la zona para luego infiltrarse en Caracas y otras ciudades como parte de un plan desestabilizador” y que murieron en un “ajuste entre autodefensas”. ¿Desde cuándo los seguían para saber que esas eran sus intenciones? ¿Cómo supo todo eso Carrizález? ¿Interrogando a las víctimas antes de que se convirtiesen en cadáveres?

Algún día se sabrá la verdad de lo ocurrido en Chururú. Hay un joven que sobrevivió al ataque. ¿Por qué no ha podido salir de Venezuela?

Según Jairo Martínez, el cónsul colombiano en el estado de Barinas, en agosto pasado los cadáveres de otros cinco colombianos fueron encontrados en el río Jaguar cerca del municipio de Socopó.

Ese hecho y la matanza de los muchachos pone al orden del día un nuevo fenómeno: hay un ambiente de pogromo anticolombiano en Venezuela. Pues no sólo alguien los está asesinando sino que ahora algunos están perdiendo sus propiedades y huyendo de Venezuela. Es lo que le ocurrió a la pereirana Sonia Restrepo quien el 15 de mayo de 2009 tuvo que abandonar su fábrica de telas estampadas y huir de Guarenas, cerca de Caracas. Unas 40 personas armadas irrumpieron en su casa en nombre de un “círculo bolivariano” y la acusaron de ser una “extranjera explotadora”. Sin que ninguna autoridad la protegiera, ella perdió así la empresa que había construido durante 30 años.

¿Quién es el responsable de la grave degradación del clima social y político en las zonas de frontera entre Venezuela y Colombia?

Los estados de Zulia, Táchira, Barinas y Apure son los más afectados por esa tensión difusa. Ello se agravó en los últimos meses hasta el punto de que en esas regiones comienza a haber un clima de pánico sordo en la minoría colombiana. Las constantes arengas anti colombianas del presidente Chávez, sus órdenes de enviar “diez batallones” a la frontera con Colombia, el auge simultáneo de las “milicias bolivarianas” y de la misteriosa “fuerza bolivariana de liberación”, coinciden con esa degradación.

La razón de fondo es, ante todo, la consolidación en esas regiones de destacamentos de las FARC y del ELN quienes hacen lo que quieren y generan zozobra entre la población. Mucha gente se está quejando de eso.

No hay que olvidar otro elemento: Caracas anunció en noviembre de 2008 que estaba instalando cinco bases militares en la Sierra de Perijá, en el estado del Zulia, “para intensificar la lucha contra el narcotráfico, los paramilitares y los secuestros”. Tarek El Aissami, el ministro del Interior venezolano, dirige ese proyecto y fue él quien salió a decir que la matanza de Chururú había sido la obra de “paramilitares” colombianos. ¿Desde cuándo esas supuestas estructuras operan libremente en las barbas de Aissami?

La verdad hay que buscarla en otra parte. El cóctel chavista consistente en amenazar a Colombia, mentir y proteger las bandas terroristas FARC y ELN en esas áreas de frontera, sumado al decline social de la zona por el saboteo al comercio binacional, terminó en lo que debía terminar: en la creación de un pudridero humano donde todo puede ocurrir. La histeria bolivariana que cree ver una invasión “imperialista” a corto plazo, apoyada por los “neogranadinos”, hizo el resto e impulsó quizás el brazo de los asesinos.

¿Cómo aceptar entonces lo que dicen los chavistas en el sentido de que lo ocurrido en Chururú es porque “el conflicto colombiano interno desborda sobre nosotros”? No. Esos jóvenes fueron ultimados probablemente por huestes armadas locales en formación, las cuales tratan de “limpiar” y aterrorizar la región para crearse un espacio de acumulación de fuerzas y de impunidad, en el marco de una política de ofensiva respecto de Colombia.

Ante la negativa de los jueces venezolanos para encontrar los responsables de los pógroms anticolombianos y castigarlos, éstos van a repetirse y las autoridades apelarán a la misma explicación coja: la culpa es de Colombia. La Corte Penal Internacional, quien nunca se inquietó por lo que pasa en Venezuela, haría bien en tomar cartas en el asunto.

Por Eduardo Mackenzie
Diario de América