martes, 10 de noviembre de 2009

Este texto tiene como objetivo darle ciertas "luces" a algunos lectores del blog, fanáticos comunistas, que no tienen la más mínima idea del tema


Espero que los fanáticos comunistas sepan, por lo menos, leer y sacar conclusiones a partir de la lectura.

Vean esta perla, mayor necedad no la concibo:


No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia.


Podría preguntarle a algunos de esos fanáticos comunistas: ¿Se puede Ser sin Saber? Veamos si alguien responde.


---------------------------------------------------------------------



El Marxismo es el conjunto de ideas políticas y filosóficas derivadas de la obra de Karl Marx, filósofo, economista, periodista y revolucionario del siglo XIX y de su amigo Federico Engels. Marx y Engels se basaron en la filosofía de Hegel y de Feuerbach, ambos alemanes, la economía política de Adam Smith, la economía ricardiana y el socialismo francés del siglo XIX para desarrollar una crítica de la sociedad que es tanto científica como revolucionaria. Esta crítica alcanzó su expresión más sistemática en su obra más importante, El capital: crítica de la economía política. Además de las raíces mencionadas, algunos pensadores marxistas del siglo XX, como Louis Althusser, Toni Negri o Miguel Abensour han señalado en la obra de Marx, el desarrollo de temas presentes en la obra de Maquiavelo o Spinoza.

Desde la muerte de Marx en 1883, varios grupos del mundo entero han apelado al marxismo como base intelectual de sus políticas, que pueden ser radicalmente distintas y opuestas. Una de las mayores divisiones ocurrió entre los socialdemócratas, que alegaban que la transición al socialismo puede ocurrir dentro de un sistema pluripartidista y capitalista, y los comunistas, que alegaban que la transición a una sociedad socialista requería una revolución. La socialdemocracia resultó en la formación del Partido Laborista y del Partido Socialdemócrata de Alemania, entre otros partidos; en tanto que el comunismo resultó en la formación de varios partidos comunistas; en 1918 en Rusia, previo a la formación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, dimanan 2 partidos del Partido Obrero Social Demócrata de Rusia: el Partido Comunista, formación comunista, y el Partido Social Demócrata de Rusia, de tendencia socialdemócrata. Aún sigue habiendo muchos movimientos revolucionarios y partidos políticos en todo el mundo, desde el final de la Unión Soviética, aunque el internacionalismo obrero ha sufrido una grave crisis. Aunque hay partidos socialdemócratas en el poder en varias naciones de Occidente, hace mucho que se distanciaron de sus lazos históricos con Marx y sus ideas. En la actualidad en Laos, Vietnam, Cuba, la República Popular China y Moldavia hay en el poder gobiernos que dicen ser marxistas.

Las raíces filosóficas del marxismo


Marx tuvo dos grandes influencias filosóficas: la de Feuerbach, que le aportó y afirmó su visión materialista de la historia,e indudablemente la de Hegel que inspiro a Marx acerca de la aplicación de la dialectica al materialismo. Aunque para su trabajo de disertación doctoral eligió la comparación de dos grandes filósofos materialistas de la antigua Grecia, Demócrito y Epicuro, Marx ya había hecho suyo el método hegeliano, su dialéctica. Ya en 1842 había elaborado su Crítica de la Filosofía del Derecho de Hegel desde un punto de vista materialista. Pero a principios de la década del 40, otra gran influencia filosófica hizo efecto en Marx: Feuerbach. Especialmente con su obra La esencia del cristianismo. Tanto Marx como Engels abrazaron la crítica materialista de Feuerbach al sistema hegeliano, aunque con algunas reservas. Según Marx, el materialismo feuerbachiano era inconsecuente en algunos aspectos, idealista. Fue en las Tesis sobre Feuerbach (Marx, 1845) y La ideología alemana (Marx y Engels, 1846) donde Marx y Engels ajustan cuentas con sus influencias filosóficas y establecen las premisas para la concepción materialista de la historia.

Si en el idealismo de Hegel la historia era un devenir contradictorio que reflejaba el autodesarrollo de la Idea Absoluta, en Marx son el desarrollo de las fuerzas productivas y de las relaciones de producción las que determinan el curso de la historia, la base del desarrollo político, cultural, ideológico. Para los idealistas la historia era el desarrollo de las ideas. Marx expone la base material de esas ideas y encuentra allí el hilo conductor del devenir histórico. Marx resume la génesis y sintetiza su concepción materialista de la historia en Contribución a la crítica de la economía política (1859):

"el primer trabajo emprendido para resolver las dudas que me azotaban, fue una revisión crítica de la filosofía hegeliana del derecho, trabajo cuya introducción apareció en 1844 en los “Anales francoalemanes”, que se publicaban en París. Mi investigación me llevó a la conclusión de que, tanto las relaciones jurídicas como las formas de Estado no pueden comprenderse por sí mismas ni por la llamada evolución general del espíritu humano, sino que, por el contrario, radican en las condiciones materiales de vida cuyo conjunto resume Hegel siguiendo el precedente de los ingleses y franceses del siglo XVIII, bajo el nombre de “sociedad civil”, y que la anatomía de la sociedad civil hay que buscarla en la economía política. En Bruselas a donde me trasladé a consecuencia de una orden de destierro dictada por el señor Guizot proseguí mis estudios de economía política comenzados en París. El resultado general al que llegué y que una vez obtenido sirvió de hilo conductor a mis estudios puede resumirse así: en la producción social de su vida los hombres establecen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una fase determinada de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia. Al llegar a una fase determinada de desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas, y se abre así una época de revolución social. Al cambiar la base económica se transforma, más o menos rápidamente, toda la inmensa superestructura erigida sobre ella. Cuando se estudian esas transformaciones hay que distinguir siempre entre los cambios materiales ocurridos en las condiciones económicas de producción y que pueden apreciarse con la exactitud propia de las ciencias naturales, y las formas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas, en un a palabra las formas ideológicas en que los hombres adquieren conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo. Y del mismo modo que no podemos juzgar a un individuo por lo que él piensa de sí, no podemos juzgar tampoco a estas épocas de transformación por su conciencia, sino que , por el contrario, hay que explicarse esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas productivas sociales y las relaciones de producción. Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más elevadas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua. Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, porque, mirando mejor, se encontrará siempre que estos objetivos sólo surgen cuando ya se dan o, por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización. A grandes rasgos, podemos designar como otras tantas épocas de progreso en la formación económica de la sociedad el modo de producción asiático, el antiguo, el feudal y el moderno burgués. Las relaciones burguesas de producción son la última forma antagónica del proceso social de producción; antagónica, no en el sentido de un antagonismo individual, sino de un antagonismo que proviene de las condiciones sociales de vida de los individuos. Pero las fuerzas productivas que se desarrollan en la sociedad burguesa brindan, al mismo tiempo, las condiciones materiales para la solución de este antagonismo. Con esta formación social se cierra, por lo tanto, la prehistoria de la sociedad humana."

En su labor política y periodística Marx y Engels comprendieron que el estudio de la economía era vital para conocer el devenir social. Fue Marx quien se dedicó principalmente al estudio de la economía política una vez que se mudó a Londres. Marx se basó en los economistas más conocidos de su época, los británicos, para recuperar de ellos lo que servía para explicar la realidad económica y para superar críticamente sus errores.

Vale aclarar que la economía política de entonces trataba las relaciones sociales y las relaciones económicas considerándolas entrelazadas. En el siglo XX esta disciplina se dividió en dos.

Marx siguió principalmente a Adam Smith y a David Ricardo al afirmar que el origen de la riqueza era el trabajo y el origen de la ganancia capitalista era el plustrabajo no retribuido a los trabajadores en sus salarios. Aunque ya había escrito algunos textos sobre economía política (Trabajo asalariado y capital de 1849, Contribución a la Crítica de la Economía Política de 1859, Salario, precio y ganancia de 1865) su obra cumbre al respecto es El Capital.


http://es.wikipedia.org/wiki/Usuario:Luistarditi

Chávez hasta en la ducha


Ducha comunista: 3 minutos, ni un segundo más ni un segundo menos...



A estas alturas pocos podrían dudar de la ``cubanización'' de Venezuela de la mano del inefable Hugo Chávez. Mientras el mandatario ha dilapidado miles de millones en armamentos y en regalos para promover su ``revolución bolivariana'' a nivel mundial y ahora aumenta sus gastos presidenciales, el pueblo venezolano enfrenta recortes en los servicios de electricidad y agua potable. Incluso el propio Chávez recomendó una ducha de tres minutos, conocida como la ``ducha comunista'', para ahorrar.

Es increíble que Chávez quiera ajustar el cinturón del pueblo, sus usos y costumbres, mientras no acepta fiscalización alguna y con impudicia suprema gasta a diestra y siniestra. Es que los únicos logros de la revolución chavista son un país polarizado, sistemáticamente empobrecido, conducido a quién sabe dónde por un régimen militarizado disfrazado de traje y corbata.

A estas alturas podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que Chávez es la personificación de todo lo que dice combatir: un aristócrata amnésico que se olvida del pueblo y se ocupa sólo de alimentar su ego. También es un opresor y represor, amante de un solo tipo de libertad: la propia, para hacer lo que le da la gana.

Literalmente los venezolanos tienen ahora a Chávez hasta en la ducha. Parafraseando al propio mandatario, podríamos decir que el Palacio de Miraflores ya tiene un penetrante ``olor a azufre''. Por el futuro de Venezuela y América Latina, la patria de Bolívar necesita un exorcismo democrático pronto. ¿Restricciones para el uso de la internet será lo próximo? No se sorprendan.

José M. Andreu

El Nuevo Herald

Venezolanos rechazan una guerra con Colombia, según sondeo


La posibilidad de que Venezuela pueda ir a una guerra con Colombia es rechazada por ocho de cada diez venezolanos, señala un estudio que difundió el martes una de las principales encuestadoras del país.

El sondeo a nivel nacional indica que 79,9% de los venezolanos está en desacuerdo con las amenazas de declaración guerra contra Colombia que viene haciendo el presidente Hugo Chávez desde que estalló la crisis entre los dos países en julio pasado.

La encuesta que realizó la firma privada Datanálisis del 5 al 16 de septiembre entre 1.299 personas, con un margen de error de 2,7%.

Chávez ha rechazado un acuerdo militar suscrito entre Bogotá y Washington alegando que es una "amenaza" a la seguridad de su país, y adujo que Estados Unidos pensaba utilizar a Colombia en sus intenciones de agredir a Venezuela.

"Compañeros militares, no perdamos un día en el cumplimiento de nuestra principal misión: prepararnos para la guerra, y ayudar al pueblo a prepararse para la guerra", indicó Chávez en su programa dominical "Aló Presidente".

Las tensiones entre Venezuela y Colombia se desencadenaron luego que Chávez decidió a finales de julio someter a revisión la relación con el gobierno de Alvaro Uribe en protesta por el acuerdo que estaba preparando con Estados Unidos, y que se finiquitó el mes pasado, que permite la presencia de tropas estadounidenses en siete bases colombianas.

Asimismo, el 67,5% de los encuestados expresó su rechazo a que se prohiba el comercio binacional entre Venezuela y Colombia, y 66,8% se opuso a que el gobierno venezolano rompa relaciones diplomáticas con el país vecino.

El estudio refiere que la opción de una salida bélica a la crisis es rechazada mayoritariamente en todos los estratos sociales, especialmente en los sectores C y D donde se registró una oposición de 84,1% y 82,1%, respectivamente.

El director de Datanálisis, Luis Vicente León, dijo a la AP que aunque la encuesta se realizó previa a la nueva amenaza de declaración de guerra que hizo Chávez el pasado domingo, las recientes evaluaciones hechas por la empresa revelan que se mantiene la tendencia de rechazo al conflicto con Colombia.

León afirmó que la posibilidad de una guerra "es rechazada no solamente por una mayoría contundente de la población sino también por toda la institucionalidad convencional del país más allá del partido y el gobierno".

El analista dijo que "es obvio que el presidente Chávez utiliza el tema colombiano, y lo ha utilizado en el pasado, como un elemento que desvía un tanto la tensión de la población sobre los problemas internos que afecten la popularidad del presidente".

"Nadie está de acuerdo con una guerra con Colombia. Chávez está loco si cree que los venezolanos lo vamos a apoyar en esa locura", dijo Leonardo Mujica, un transportista de 21 años.

"A mi lo único que me preocupa de todo esto es que si Chávez moviliza los militares hacia la frontera en mi barrio nos quedaremos sin seguridad y estaremos a merced de los malandros", agregó Mujica.

"Cuando escucho a Chávez hablar de guerra a mi lo que me da es risa. El habla y habla y ya nadie le cree, ni siquiera lo que lo apoyan. El presidente Chávez sólo se escucha él y no escucha al pueblo que no quiere guerra sino paz", comentó Elizabeth Molina, una administradora de 51 años.

En respuesta a las posiciones en contra a una eventual guerra con Colombia que ha surgido en el país, la dirigente del Partido Socialista Unidos de Venezuela y ministra del Trabajo, María Cristina Iglesias, expresó el lunes que los seguidores del mandatario están dispuestos a "darle un parado definitivo (al imperialismo norteamericano) en lo político, lo económico, lo social, y de ser necesario, también en lo militar".

"El valiente pueblo de Bolívar sabrá organizarse para articularse en milicias populares", agregó Iglesias.

La crisis diplomática ha originado una significativa caída en el comercio binacional, según han denunciado dirigentes empresariales de ambos países. De acuerdo estimaciones de la cámara empresarial colombo-venezolana para este año el comercio binacional podría caer 20%, en comparación con el 2008, y ubicarse alrededor de 4.500 millones de dólares.

El presidente Federación Nacional de Ganaderos de Colombia (FEDEGAN), José Felix Lafaurie, dijo a la AP que a partir de julio la exportación de carne y otros productos del sector hacia Venezuela "practicamente se cayó a cero".

"De exportaciones mensuales entorno a 90 (millones de dólares), 100 millones de dólares, pues estamos en cero", agregó.

Asimismo, el presidente de la Asociación Colombiana de Productores de Textiles (Ascoltex), Iván Amaya, informó que "la caída de las exportaciones a Venezuela puede ser del orden del 40% hasta el mes de octubre, frente a los 1.200 millones de dólares que exportamos el año pasado".


El Nuevo Herald

Chávez y la "guerra" para distraer a los ciudadanos de los problemas con el agua, la electricidad, la delincuencia, un poder judicial tipo SS



Alerta bélica de Chávez crea rechazo y acusaciones en América Latina



El alerta del presidente venezolano, Hugo Chávez, en torno a la posibilidad de una guerra con Colombia suscitó hoy declaraciones de rechazo y preocupación, llamamientos al diálogo y también acusaciones de haber montado una ‘‘cortina de humo''.

Uno de los mayores aliados de Chávez, el presidente boliviano, Evo Morales, reiteró hoy su rechazo al acuerdo para que militares estadounidenses utilicen bases colombianas en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, para él "una abierta provocación'', pero discrepó con la idea de oponerse al mismo con las armas.

''Aquí tiene que librarse una lucha democrática'' para derrotar a quienes quieren convertir a Colombia "en una base norteamericana'', dijo en Cochabamba (centro de Bolivia).

Morales se mostró en desacuerdo con "otra clase de luchas'', en una aparente alusión al llamado a "prepararse para la guerra'' hecho este fin de semana por Chávez a los militares y civiles de su país, aunque manifestó que "es obligación de cualquier presidente defender su dignidad, su soberanía y su territorio''.

El mandatario boliviano anunció que convocará a una reunión de emergencia de los presidentes y organizaciones sociales de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

Uno de esos gobernantes, el de Nicaragua, Daniel Ortega, ya respaldó ayer a Chávez en su conflicto con Colombia.

El líder sandinista instó a los latinoamericanos a luchar unidos "para que desaparezcan de América Latina y el Caribe, de una vez y para siempre y no se sigan multiplicando las bases militares que atentan contra la soberanía, la integridad y la paz''.

El viceministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Francisco Javier Arias, señaló hoy en una entrevista con una emisora de Bogotá que el culpable de la actual situación entre su país y Colombia es el presidente lvaro Uribe, quien metió "un elefante, que es Estados Unidos, a que camine en una cristalería'', dijo.

''Es bien importante que pensemos que no es una guerra que promueve Venezuela, sino Colombia'', subrayó a la emisora colombiana Caracol Radio.

El Gobierno colombiano respondió a lo que calificó como "amenazas de guerra'' de Chávez con el anuncio de que pondrá el asunto en manos de la ONU y la Organización de Estados Americanos (OEA), una medida que el ex mandatario de Colombia Ernesto Samper (1994-1998) no cree que vaya a solucionar el conflicto bilateral.

Lo único que va a hacer es llevar "a un terreno diplomático la escalada del conflicto, sin que realmente se vaya a avanzar mucho en su solución'', subrayó en una entrevista con Caracol Radio.

Samper, que consideró que está prácticamente descartado un escenario de "guerra convencional'' entre Colombia y Venezuela, criticó además la "inactividad'' de los dos Gobiernos en encontrar una salida diplomática al enfrentamiento.

El ex canciller colombiano Guillermo Fernández pidió hoy a Uribe que tome "muy en serio'' las palabras de Chávez y auguró que el jefe de Estado venezolano va a generar más dificultades a Colombia porque le ha puesto freno a su proyecto expansionista.

En una entrevista con Caracol Radio, el vicepresidente de la Conferencia Episcopal venezolana, monseñor Baltazar Porras, hizo hoy un llamado a la paz y opinó que las declaraciones hechas ayer por Chávez ponen "los pelos de punta''.

En Venezuela, algunos representantes de la oposición salieron hoy a criticar tanto a Chávez como Uribe.

El presidente de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad venezolana Simón Bolívar, Robert Patiño, denunció que los enfrentamientos de ambos gobernantes obedecen a "una estrategia de distracción'' de problemas internos en sus países.

Para Julio Borges, líder del partido antichavista Primero Justicia, el conflicto es generado por las "agendas personales'' de ambos mandatarios, que lo usan como una ‘‘cortina de humo'', y son los pueblos de Colombia y Venezuela los que pagan "los platos rotos''.

Borges respaldó el empeño del presidente de Brasil, Luiz Ignácio Lula da Silva, de intentar reunir a Chávez con Uribe este mes, una iniciativa a la que ninguno de los dos ha respondido hasta ahora.

Las consecuencias económicas del conflicto bilateral ya se sienten. Desde agosto las relaciones están "congeladas'' por decisión de Chávez, que manifestó así su disgusto por el convenio militar que posibilita a EE.UU. el uso de bases colombianas.

El Gobierno de Uribe reaccionó presentando una demanda ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) contra Venezuela.

De acuerdo con la Cámara de Integración Económica Venezolano-Colombiana (CAVECOL), el intercambio comercial entre ambos países, que fue de 7.300 millones de dólares en 2008, caerá este año a unos 4.700 millones.

La presidenta de la Cámara de Comercio Colombo-Venezolana, Magdalena Pardo, señaló, por su parte, que en los nueve primeros meses del año el comercio bilateral se redujo un 14,5 por ciento y se espera que descienda un 20 por ciento en el segundo semestre.

El alerta de Chávez sobre la posibilidad de una "guerra'' cayó como una bomba en el Senado brasileño, que esta semana tiene previsto votar definitivamente sobre el ingreso de Venezuela al Mercosur, formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.

''Sin dudas, es un factor que puede complicar mucho la votación'', dijo a la Agencia Brasil (oficial) el senador Gim Argello, subjefe de la bancada oficialista en la cámara alta.

De la misma manera, la oposición consideró que las declaraciones de Chávez "no ayudan nada''.

''Es otra prueba de que las intenciones de Chávez son incendiar la región'', declaró el senador Demóstenes Torres, del opositor Partido Demócratas (DEM).


El Nuevo Herald

En Honduras los terroristas-zelayistas pretenden volver al poder mediante el asesinato


El ex presidente de Honduras Rafael Leonardo Callejas (1990-1994) (i) llega a la escena del asesinato de su hermano, José Eduardo Callejas, este 10 de noviembre de 2009, en Tegucigalpa. Según una persona que en ese momento se encontraba con el fallecido en el interior de un vehículo, dos desconocidos llegaron en una motocicleta, se aparcaron y "bajaron del cuello" a Callejas "para pegarle un tiro".




Dos sicarios en una motocicleta mataron a tiros el martes a un hermano del ex presidente Rafael Leonardo Callejas (1990-1994) en la capital hondureña.

La portavoz de la fiscalía general, Lorena Cálix, dijo que investigan el asesinato de José Eduardo Callejas, de 51 años, a quien unos hombres sacaron de la camioneta en que viajaba y le dispararon a quemarropa.

Su cuerpo quedó tirado en la calle junto al vehículo, mientras sus asesinos huyeron de inmediato del lugar.

"Esto ha causado un dolor muy profundo a toda mi familia... y no puedo hablar", dijo el ex mandatario a periodistas al llegar al lugar del crimen. Callejas es actualmente congresista por el opositor Partido Nacional, que lo llevó al poder.

La muerte violenta de Callejas, ingeniero civil de profesión, se suma a una serie de asesinatos y atentados perpetrados recientemente contra familiares y funcionarios públicos en Honduras.

Entre ellos están un sobrino del presidente de facto Roberto Micheletti y el de un coronel del ejército que era el jefe de la industria militar, ocurridos por separado el 25 de octubre.

El alcalde del Partido Nacional, Nelson Javier Portillo, y uno de sus guardaespaldas murieron la noche del lunes en la región central de Honduras, en otro atentado.

Asimismo, el fiscal general Luis Rubí fue atacado a tiros cuando salía el sábado de su finca en Comayagua, a unos 130 kilómetros al norte de Tegucigalpa. Viajaba con su esposa y dos nietos. Todo salieron ilesos.

El 4 de noviembre, pistoleros dispararon contra el alcalde de La Virtud, Arnulfo Rodríguez, y su vicealcalde Santos Ramos cuando participaban en actividades políticas. Resultaron ilesos, pero uno de los atacantes murió.


El Nuevo Herald








viernes, 6 de noviembre de 2009

Más poder, más ineptitud. Las leyes socialistas están hechas para someter a los ciudadanos correctos


Una pregunta cobra sentido por estos días: ¿de qué le ha servido al comandante la acumulación de tanto poder, si su control sobre la sociedad y las instituciones no ha mejorado la capacidad de respuesta de la revolución ante las angustias más básicas de la población? Con toda seguridad esta interrogante abrevia el tenor de los sobresaltos que hoy abruman al hiperlíder. Si nos abstraemos de los desencuentros que agobian al campo opositor -y que siempre figurarán en el inventario de oportunidades de Chávez-, podemos comprender perfectamente la torpeza con que el gobierno intenta enfrentar este momento, cuyo desenlace podría ser narrado en 2010 mediante el registro de una endógena "abstención-castigo". El peligro está allí, acechando en forma de pregunta& ¿Para qué premiarle con más poder, si ese poder no le sirve ni para intimidar a la delincuencia?

La realidad terca del desastre bolivariano ha relajado el fanatismo. "Los actos revolucionarios" -concebidos para eludir el tipo de escrutinio al que suelen ser sometidos los gobiernos "normales"- no consiguen su propósito. La revolución comienza a percibirse como un gigantesco fiasco. El Estado socialista -transgresor e irrespetuoso- no tiene autoridad frente a los malhechores que mantienen a los venezolanos en estado de sitio. El Gobierno militar de Chávez sólo atemoriza a los ciudadanos de bien. Es una ironía que los delincuentes se sientan a sus anchas en un país donde la gente buena es víctima de fuertes controles estatales. Las prohibiciones de que somos objeto no tocan a los criminales.

La cruda visibilización de la portentosa estafa bolivariana no sólo está exponiendo las dimensiones de la farsa. La estrafalaria ineptitud revolucionaria también está dejando al descubierto la insuficiencia de la treta propagandística. Tener todo el poder en las manos -incluido el más deslumbrante chorro de recursos petroleros de nuestra historia- dificulta cualquier explicación. Vivimos en la escasez. No hay agua, no hay luz, ni empleo. Las expectativas de una mejor calidad de vida se han evaporado. Cada vez son menos los que esperan algo de la gestión. La vida de los venezolanos es un infierno. Las leyes socialistas están hechas para someter a los ciudadanos correctos, potenciales críticos del poder.

La decepción de la opinión pública apenas es comparable con el desconcierto que reina paredes adentro de la revolución: allí comienza a expandirse la certeza del fracaso. Todo está transformado en un hueco repleto de naderías ruidosas. Los planes fastuosos, las partidas destinadas para su desarrollo, los cientos de programas devenidos en hojarasca, fueron un montaje teatral. Pero los opositores no deben cantar victoria: todavía no ha llegado el momento en que la opinión general crea que cualquier cosa lucirá mejor que este inmenso chiquero. Esto no está listo: la unidad es indispensable, pero no cualquier unidad.

Argelia.rios@gmail.com

Argelia Ríos
El Universal

jueves, 5 de noviembre de 2009

Freud vs. la libertad


Es extraño por cierto que las personas que se ocupan de la materia como los físicos, biólogos, químicos y equivalentes tienen muchas veces una noción más acabada del espíritu humano que otros que se ocupan de los asuntos humanos, especialmente ciertos personajes (por más paradójico que parezca) que se ocupan de la psique (alma, en griego). Tal es el caso de Sigmund Freud quien escribió en su Introducción al psicoanálisis subraya “la ilusión de tal cosa como la libertad psíquica [...] esto es anticientífico y debe rendirse a la demanda del determinismo cuyo gobierno se extiende sobre la vida mental”. Y en su correspondencia que se incluye en el volumen quince de The Standard Edition of the Complete Psychological Works of Sigmund Freud, nuevamente se lee que constituye “un ilusión tal cosa como la libertad psíquica [...] Ya otra vez le dije que usted cultiva una fe profunda en que los sucesos psíquicos son indeterminados y en el libre albedrío, pero esto no es científico y debe ceder a la demanda del determinismo cuyas leyes gobiernan la vida de la mente”.

¿Cómo es posible que un profesional que dice ocuparse de la psique reduzca todo a la condición de un autómata, situación en la que desaparece todo vestigio humano? Como he señalado en otras oportunidades, si nuestras conductas son el resultado inexorable de los nexos causales inherentes en nuestros kilos de protoplasma, no habría tal cosa como proposiciones verdaderas o proposiciones falsas, no argumentación, no razonamiento, ni ideas autogeneradas, no posibilidad de revisar los propios juicios, ni autoconocimiento. Como bien señala el premio Nobel en Neurofisiología John C. Eccles “No resulta posible mantener un argumento racional con un ser que dice que todas sus respuestas son consecuencia de actos reflejos, no importa cuan complejos ni cuan sutil sea el condicionamiento”.

Si se sostiene que el ser humano hace las del loro o la máquina al eliminar el libre albedrío, se está aniquilando la condición humana. No puede tomarse seriamente a quien postula como verdad algo que en su propio esquema descalifica la misma noción de verdad. Del mismo modo que no se dice que la presión arterial es verdadera o falsa, simplemente es. Para que existan proposiciones verdaderas o falsas debe haber un juicio independiente capaz de juzgar sin estar determinado de antemano a pronunciarse en una u otra dirección. Por ello es que Isaiah Berlin enfatiza que “nos escapamos a los dilemas morales negando su realidad [...], reducimos la historia a una especie de física y condenamos a Genghis Khan o Hitler de la misma manera que condenaríamos a la galaxia o a los rayos gamma”. Y Ludwig von Mises explica que “Para un materialista consistente no es posible distinguir entre acción deliberada y la vida meramente vegetativa como las plantas [...] Par aun doctrina que afirma que los pensamientos tienen la misa relación al cerebro que la bilis al hígado, no es posible distinguir entre ideas verdaderas y falsas igual que entre bilis verdadero y falso”.

Como decíamos al abrir esta nota, la actitud más comprensiva de muchos profesionales que su objeto de estudio estriba en la materia hacia la antropología tal vez se deba a que la física moderna, a diferencia de la física clásica, muestran la equivalencia entre masa y energía a través de estudios de la relatividad, la mecánica cuántica y la teoría de los campos. En todo caso esto se verifica y sobresale si uno lee trabajos, por ejemplo, de Max Plank, Luis de Borglie y Lecomte du Noüy.

Es por su materialismo determinista que, frente a cualquier problema, Freud asigna la causa a situaciones anteriores: que si una persona está deprimida es, por ejemplo, debido a que la madre no le prestó la bicicleta cuando era niño etc. Y no es -según esta criterio- que el recorrido de la vida de cada uno simplemente influya sobre la persona, es que la determina. De allí sale la teoría de que al criminal no se lo debe castigar porque no es responsable de sus actos sino que se debe a “la sociedad”. En este contexto ya no habría acciones sino reacciones, igual que con las plantas y los animales, a determinado estímulo se produce determinada reacción pero no propósito deliberado de un agente moral que decide, opta y prefiere.

Ahora bien, se puede sostener que toda acción se debe a una razón o motivo (la expresión “causa” está reservada a los nexos físicos) y si uno inquiere el por qué de cada instancia parecería que se va en una regresión ad infinitum, pero no es así. En primer lugar, afirmar esa regresión equivale a mantener que la acción no existió ya que si las concatenaciones van para atrás sin fin quiere decir que la razón original nunca se produjo, nunca comenzó. por ende, no habría acción. Pero lo más importante es que las razones o motivos no se asimilan a actos reflejos sino que en cada etapa se trata de sopesar y decidir entre diversas opciones. En otros términos, se actúa en tal o cual dirección debido a que, dados los elementos de juicio de que se dispone, se considera que lo elegido es lo mejor. Entonces a la pregunta de por qué se actuó en ese sentido, la respuesta es porque se estimó la mejor variante y si se inquiere porque la estimación fue de ese modo la respuesta debe verse precisamente en los motivos o razones aducidas. Si se continuara diciendo que eso fue de esa manera y no de otra debido al carácter y la personalidad de quien actúa, deberá recordarse que cada cual con su herencia genética y sus experiencias de vida forma y conforma su carácter, refrena ciertas tendencias y estimula otras a través del ejercicio de su voluntad.

Richard Webser en su voluminoso libro Why Freud Was Wrong concluye que “Freud estaba convencido que la mente podía y debía describirse como si fuera parte de un aparato físico” (de este libro escribe James Liberman en el Journal of the History of Medicine que “hasta donde yo sé, es el mejor tratamiento del tema tanto en contenido como en estilo”).

En realidad todo lo demás en Freud por más incongruente que resulte, es accesorio a su ataque a la libertad. De todos modos, vale la pena recordarlo. En Tótem y tabú escribe que “las prohibiciones dictaminadas por las costumbres y la moral a las que nosotros obedecemos, tienen en sus rasgos esenciales cierta afinidad con el tabú primitivo” y que, por ejemplo, las relaciones incestuosas constituyen “la mutilación más sangrienta, quizás, que se ha impuesto en todos los tiempos a la vida erótica del ser humano”. Henry Hazlitt en su Fundamentos de la moralidad apunta que, según Freud, “el cumplimiento de normas morales solo conduce a la neurosis”. Ronald Dabiez en su obra titulada El método psicoanalítico y la doctrina freudiana precisamente destaca que las ideas y principios que Freud no comparte las califica de “neurosis”, lo cual abre las puertas a peligrosas persecuciones bajo el manto del “tratamiento” (lo cual también subraya Thomas Szasz en La ética del psicoanálisis), en este sentido, Dabiez explica que “la actitud de Freud frente a las creencias religiosas ha evolucionado en el sentido de una hostilidad cada vez más acentuada, al menos por la frecuencia de sus manifestaciones, puesto que, para Freud, la equiparación fundamental de la religión a la neurosis obsesiva se encuentra desde 1907”.

El premio Nobel F.A. Hayek, en el epílogo de su tercer tomo de Derecho, Legislación y Libertad escribe: “Creo que la humanidad mirará nuestra era como una de supersticiones básicamente conectadas con los nombres de Karl Marx y Sigmund Freud. Creo que la gente descubrirá que las ideas más difundidas del siglo veinte -aquellas de la economía planificada basada en la redistribución, manejada por arreglos deliberados en lugar del mercado- y el dejar de lado las represiones y la moral convencional y seguir una educación permisiva estaban basadas en supersticiones en el más estricto sentido de la palabra”.

Salvo las honrosas excepciones del periodismo independiente (un pleonasmo pero, en los días que corren, hay que precisar), esta pretendida filosofía del rechazo a la libertad y el patrocinio de la cerrazón mental impregna hoy buena parte de los medios de comunicación a través de las siempre pastosas “leyes de prensa” y autocensuras y cobardías varias que como bien escribía Octavio Paz en uno de sus ensayos recopilados en Hombres en su siglo al ejemplificar con uno de los canales hoy más populares: “la televisión puede ser el instrumento del César en turno y así convertirse en un medio de incomunicación”.

Según la opinión de Hans Eyseneck, en su Decadencia y caída del imperio freudiano, en los trabajos de Freud “lo que es correcto no es nuevo y lo que es nuevo no es cierto”, conclusión a la que adhiere Richard LaPierre en su libro que lleva por título La ética freudiana. Es claro que lo dicho va a contracorriente de la moda del momento, pero nunca será suficiente el énfasis en exponer los graves peligros de tratar al ser humano como un mero aparato mecánico y, por ende, manipulable al gusto de esa casta arrogante que se autodenomina “experta”, lo cual en nada contradice los consejos y la eventual medicación por parte de profesionales que reafirman la condición humana y su don más preciado que es la libertad.

En el plano de la economía se observa constantemente la arrogancia de “expertos” que pretenden disfrazar políticas autoritarias negadoras también de la libertad por medio de etiquetas que apuntan a suavizar sus designios. Tal es el caso del llamado “socialismo de mercado”, sobre lo cual me explayé detenidamente en su momento a través de las casi cuatrocientas páginas de mi tesis doctoral en economía en la Universidad Católica Argentina (aprobada con la calificación de diez sobre diez) titulada “Influencia del socialismo de mercado en el mundo contemporáneo: un revisión de sus ejes centrales”.


Por Alberto Benegas Lynch (h)
Diario de América