lunes, 5 de octubre de 2009

Estudiantes piden que se permita la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)


Estudiantes que participan de una huelga de hambre en Caracas reposan en catres el jueves 25 de septiembre de 2009. Más de veinte estudiantes universitarios venezolanos iniciaron la protesta para exigir una investigación internacional sobre la persecución de opositores políticos por parte del gobierno del presidente Hugo Chávez.



Tres estudiantes se encadenaron el lunes en la sede de la embajada de Brasil para pedir a ese país que sirva de mediador para que el presidente Hugo Chávez permita la visita de una comisión para evaluar la situación de los derechos humanos y de los llamados "presos políticos".

La protesta se produjo cinco días después que 163 universitarios de once ciudades levantaron después de 155 horas una huelga de hambre que mantenían para presionar al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, para que intercediera ante el gobierno de Chávez para que permita la visita de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Los manifestantes se encadenaron por espacio de siete horas en la sede diplomática, la cual abandonaron luego de entregar un documento en el que exhortaron al gobierno del presidente Luiz Inácio Lula Da Silva a que "se interese por el destino" de cerca de 39 opositores detenidos acusados de delitos tales como alteración del orden público, lesiones graves a policías e instigación a delinquir.

"El movimiento estudiantil no se quedará con las manos cruzadas, no solamente con la declaración que dio Insulza, no solamente con el compromiso que acaba de asumir el embajador de Brasil", dijo el estudiante Venicio Tosar, secretario general de la Federación de Estudiantes de Derecho de Venezuela en declaraciones a la prensa.

Insulza abogó el 30 de septiembre por una visita de la CIDH a Venezuela, aunque recordó que se trata de un organismo autónomo y que requiere de una autorización del país miembro de la OEA para poderlo visitar. Chávez ha negado ese permiso en los últimos ocho años.

Los estudiantes "exhortamos a todas las embajadas que conforman a la OEA y que se pronuncien por la violación de los derechos humanos" en Venezuela, acotó Tosar en declaración a la cadena televisiva Globovisión.

"Sépanlo, hasta que los presos políticos no queden en libertad, el movimiento estudiantil no descansará", agregó.

En la sede diplomática, que estuvo custodiada por agentes de la Guardia Nacional, no se registraron choques, destacó el estudiante Luis Magallanes, otro de los manifestantes, que tras su retiro de la embajada mostró a periodistas las cadenas que usaron.

Funcionarios de la embajada de Brasil no estuvieron disponibles para un comentario. Los militares venezolanos no permitieron el ingreso de la prensa al edificio, donde se encuentra la embajada en el este de Caracas.

Los principales voceros del gobierno de Chávez han dicho que las recientes protestas estudiantiles son un "montaje mediático" que busca la "desestabilización".


El Nuevo Herald