domingo, 29 de noviembre de 2009

Elecciones en Honduras


Los colegios electorales comenzaron a cerrar este domingo en Honduras, poniendo fin a una jornada electoral para elegir al próximo presidente del país marcada por una alta abstención, según informes de medios locales.

Aunque el centro de cómputos instalado por el Tribunal Supremo Electoral en un hotel de la capital, empezaba a recibir los primeros resultados, hasta después de las 8 PM los medios de comunicación no los podrán hacer públicos.

De los cinco candidatos que aspiraban a la victoria, sólo el candidato de la oposición Porfirio Lobo del Partido Nacional (PN, derecha), y el oficialista Elvin Santos del Partido Liberal (PL, derecha) tienen posibilidades de convertirse en presidente a partir del 27 de enero.

La alta abstención, que según algunos medios podría llegar hasta el 60 por ciento, marcaron estos comicios boicoteados por los seguidores del depuesto presidente constitucional Manuel Zelaya.

El único incidente reportado hasta el cierre de la jornada de votación fue una manifestación de un millar de simpatizantes del presidente derrocado Manuel Zelaya disuelta con gases y chorros de agua a presión en San Pedro Sula, la segunda ciudad del país a unos 180 kilómetros al noroeste de Tegucigalpa. Estaba prohibido realizar actividades este tipo en medio de las elecciones.

Con la misión de dispersarlos, las autoridades dispararon chorros de agua a presión y gases lacrimógenos. Algunos manifestantes contraatacaron lanzando objetos contundentes. En el choque un camarógrafo de prensa recibió una pedrada en la cabeza y al menos otra persona tenía manchas de sangre en la ropa, constató la AP.

Con los comicios, el gobierno de facto espera zanjar la crisis política desatada por el derrocamiento de Zelaya el 28 de junio. Pero el líder depuesto llamó a la población a abstener de votar por considerar el proceso electoral ilegítimo.

"Tiene que repetirse el proceso electoral, Estados Unidos (cuyo gobierno lo avaló) tiene que rectificar... tiene que darse cuenta de que el proceso debe ser anulado", dijo Zelaya en entrevista con AP desde la embajada de Brasil, donde está confinado desde el 21 de septiembre tras volver al país súbitamente.

Las elecciones comenzaron oficialmente a las siete de la mañana. La percepción en los centros de votación era de que la participación era escasa, aunque las autoridades decían lo contrario.

El Tribunal Supremo Electoral decidió extender una hora el horario de la jornada electoral y cerrar los centros de votación a las 5 de la tarde.

"Esto está lento, muy lento. La elección pasada, el movimiento de personas fue mucho más, sobre todo en la mañana", dijo a la AP Nereida Osorio, presidenta de una mesa en Hato del Medio, un barrio marginal de esta capital.

Horas antes de ampliar el horario de votaciones, el magistrado electoral Denis Gómez estimó que "hay una buena proyección, vemos buena afluencia" de votantes.

Más de 4,6 millones de hondureños están convocados a participar en la polémicas votaciones.

El presidente de facto Roberto Micheletti llamó a la población a acudir de forma masiva a las urnas instaladas en 5.370 centros de votación.

"No tengamos miedo porque hay garantías de las fuerzas armadas, los reservistas y los policías. Protección para todos", dijo Micheletti momentos después de votar.

Unos 16.000 militares, 14.000 policías y un contingente de 5.000 reservistas velaban por la seguridad en los comicios. Hasta el incidente en San Pedro Sula, la jornada parecía transcurrir con normalidad. En Tegucigalpa se observaron caravanas con banderas y fotografías de los candidatos recorriendo las calles con bullicio.

El favorito de las encuestas, Porfirio Lobo votó en su ciudad natal de Juticalpa, una localidad ubicada a 125 kilómetros al este de la capital. Elvin Santos, candidato presidencial del Partido Liberal, votó en Tegucigalpa.

Zelaya, apuntando sus críticas al gobierno de Estados Unidos, manifestó que "los centroamericanos no queremos volver a las guerras de los 80's y no queremos elecciones tipo Irak o Afganistán. Esas costumbres no las traigan para Centroamérica, rectifiquen sus posiciones incorrectas. Si son demócratas en su país, que sean demócratas en America Latina". Frente a la embajada estadounidense una docena de extranjeros manifestó contra el golpe. "Obama haz lo correcto" se leía en la pancarta que sostenía uno de ellos.

El 2 de diciembre el Congreso debatirá si reinstala a Zelaya en el poder, ante lo cual el gobernante depuesto advirtió que de darse así, "no acepto la restitución. Sería avalar el golpe de estado y la farsa electoral, sería perder mi dignidad y mi honor que es lo que me queda en esta vida".

El Tribunal Supremo Electoral registró más de 500 observadores internacionales pero están ausentes misiones de observación de la Organización de Estados Americanos y la Unión Europea que tradicionalmente verifican los procesos electorales en la región.

Estados Unidos, Perú y Costa Rica dijeron que si las votaciones se efectúan de una forma transparente y creíble, reconocerían los resultados. Otros países, como Ecuador, Uruguay, Brasil y varios más, rechazaron avalar el proceso.


El Nuevo Herald