jueves, 5 de noviembre de 2009

Hasta mayo aguanta la capacidad del Guri para suministrar electricidad al país


El futuro de los industriales venezolanos luce, literalmente, oscuro. A los problemas de inestabilidad política, baja demanda y de acceso a las divisas que han afrontado en los últimos meses, ahora se le sumó la crisis del sistema eléctrico nacional Y lo peor parece no haber comenzado. La limitada capacidad de generación eléctrica que hay actualmente para satisfacer la demanda, obliga a "desconectar" determinadas regiones del país para resolver el problema del flujo de energía.

Esto ha entorpecido los procesos y ha ocasionado pérdidas en el sector manufacturero; y las probabilidades de que el problema estructural se resuelva en el corto plazo son pocas, en opinión de Horacio Labbé, presidente de la comisión de Energía de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria).

El cuadro se agrava porque, recuerda el experto en materia energética, alrededor de 75% de la energía del país depende de la pluviosidad en la cuenca del río Caroní, y la sequía ha caracterizado a este año. "Si no llueve lo suficiente en los próximos meses, bajará la cuota de la represa del Guri y será mayor el riesgo de que en mayo no haya agua para abastecer los requerimientos de energía del país, aunque en junio de 2010 deberían empezar las lluvias", alertó Labbé.

Cuando surgen estos desequilibrios entre la oferta y la demanda, las soluciones más inmediatas deben venir obligatoriamente por la vía del racionamiento en las horas de mayor consumo, o pico, en opinión del vocero.

Pero acotó que para hacerlo deben tomarse previsiones adicionales y programar los cortes, por lo que una vez más le solicitó al Gobierno que anuncie cuándo y dónde se harán los racionamientos eléctricos.

De esta manera se podrá evitar el envejecimiento prematuro que sufren los equipos cuando los cortes se hagan repentinamente.

"Si nos avisan por lo menos una hora antes, podremos difundir la información a través de nuestras redes internas", dijo el industrial.

Labbé considera que deben reubicarse las horas de mayor consumo, que están entre las 6:00 de la tarde y 10:00 de la noche.

Sugirió cambiar el horario, al menos estacionalmente, para que todavía a las 6:00 de la tarde haya luz de sol. "Si bien a las 6:00 de la mañana estará oscuro, a esa hora hay capacidad ociosa para producir energía; mientras que en la tarde no", justificó.

Instalar sistemas de iluminación solar en postes para calles y avenidas podría incrementar la potencia para atender la demanda, según el experto.

Dando y dando Los industriales también colocarán su grano de arena para solventar el déficit de 20% que existe en capacidad de generación de energía en el país, al menos momentáneamente.

En el evento Perspectivas Conindustria 2010, que se realizó ayer en el hotel Eurobuilding de Caracas, Labbé aseguró que varias industrias estudian opciones para adecuar sus procesos y mejorar la eficiencia energética.

"A los afiliados a Conindustria les envié la señal de que pasen de dos a tres turnos de trabajo, para rebajar el flujo de electricidad requerido entre las 6:00 y 10:00 de la noche".

Otras empresas que ya operaban en tres turnos han optado por comprar sus propias plantas, y muchas ya las tenían desde antes de esta crisis, según el director de la Cámara de Industriales del estado Carabobo.

Para solucionar el problema d e la oferta eléctrica, y sumar 5.000 megavatios nuevos a la capacidad de generación, el experto calculó que el Estado debe invertir alrededor de $6.000 millones en un período no menor a entre dos y tres años.

A este monto habría que agregársele, además, las inversiones que se requieren para instalar nuevas líneas de transmisión; ya que éstas quedaron subdimensionadas en relación con los actuales niveles de demanda de energía, según el vocero.

Estos megavatios adicionales no vendrían de la industria hidroeléctrica, debido a que no cuenta con capacidad ociosa y por el descenso de la pluviosidad en la cuenca del Caroní, señaló Labbé.

Prevé que en el mediano plazo las iniciativas pudieran concentrarse en plantas termoeléctricas.

No obstante, esta opción también encuentra un freno en la poca disponibilidad de gas que tiene Venezuela actualmente. "Hace poco Pdvsa Gas nos informó de una reducción para la industria en el consumo de gas, por lo que deberá pensarse en combustible líquido (diesel) para utilizar en estas plantas de generación".

Carlos Larrazábal, presidente de Conindustria, dijo que "el Gobierno debe entender que para reducir la brecha de inversiones que requiere el país, necesita abrirle las puertas a la economía privada".

Anunció que en el tercer trimestre siguió creciendo el número de empresas que no invertirán, debido principalmente a la incertidumbre política.

Entre julio y septiembre, 8 de cada 10 industrias volvieron a sufrir caída en sus ventas por la baja demanda; mientras que la falta de divisas y el control de precios siguieron ganando fuerza entre los factores que restringen el aumento de la producción nacional.

El Mundo
Sharay Angulo