domingo, 22 de noviembre de 2009

Protestas en Brasil por visita de presidente iraní


Manifestantes ondean una bandera de Israel hoy, 22 de noviembre de 2009, en la playa de Ipanema de Río de Janeiro, durante una protesta contra la llegada este lunes a Brasilia del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad.


El presidente iraní Mahmud Ahmadinejad comenzará el lunes una gira sudamericana en Brasil, en medio de protestas y críticas por la presencia de un líder que llamó a la destrucción de Israel, desarrolla un cuestionado programa nuclear y asume posturas homofóbicas.

Un día antes de su llegada, centenas de personas se congregaron en la playa de Ipanema, en Rio de Janeiro, para protestar contra la visita del líder iraní, mientras el presidente Luiz Inácio Lula da Silva calificó el domingo como "un honor" recibir al controversial dirigente.

El mandatario iraní llegará con una comitiva de 200 empresarios que buscarán oportunidades de negocios en agricultura, minería, energía e industria en la Confederación Nacional de Industria de Brasil.

Se reunirá el lunes con Lula en una reunión privada, en la que según la cancillería brasileña, discutirán el incremento del comercio y cooperación en biotecnología, agricultura, así como el escenario político en América Latina y Oriente Medio

El propio Ahmadinejad adelantó que también existe la posibilidad de que los dos países discutan cooperación en el campo nuclear, un sector que ha tenido a Irán bajo vigilancia internacional por temor de que utilice su programa energético para desarrollar armas atómicas.

"Podemos construir alianzas para construir plantas nucleares, nuestros dos países necesitan energía nuclear para generar electricidad, tanto Brasil como Irán tienen derecho de beneficiarse de la tecnología nuclear", expresó en una entrevista con la televisora Globo News, transmitida el domingo.

Refutó la críticas a su programa nuclear al asegurar que "tienen motivaciones políticas" y obedecen a que los países ricos quieren monopolizar la tecnología atómica.

Nunca ajeno a la polémica, el mandatario iraní reafirmó en la entrevista sus posturas homofóbicas que despertaron críticas en todo el mundo.

"Creemos que el homosexualismo es contrario a la naturaleza humana. Si el homosexualismo continúa, la raza humana no sobrevivirá, es la dirección equivocada", manifestó el líder iraní. "Antiguos profetas de Dios condenaron esa conducta".

En Rio de Janeiro, grupos de homosexuales participaron en la manifestación de al menos 500 personas en rechazo a la presencia de Ahmadinejad, junto a grupos cristianos, artistas afrobrasileños, judíos y algunos sobrevivientes del holocausto. No faltaron críticas directas a Lula por recibir al iraní.

"Estoy muy avergonzado de mi presidente, y yo voté por él, porque nos traicionó a todos al invitar a un fascista, a un hombre que lo niega (el holocausto), a la tierra santa de Brasil", reclamó Alexander Laks, un sobreviviente de la masacre de judíos durante la Segunda Guerra Mundial, quien participó de la marcha en Rio.

Mantas y banderas manifestaban el rechazo a la visita del líder iraní y un grupo llevó una jaula gigante llena de globos blancos que representan los "valores reprimidos" por el régimen en Teherán, según los activistas.

En Estados Unidos, el congresista demócrata Eliot Engel, presidente de la subcomisión de asuntos del Hemisferio Occidental de la Cámara de Representantes, advirtió en un comunicado que es un "error" recibir a líer iraní en Brasil.

"El presidente Lula comete un serio error al recibir al presidente iraní. Irán ya cometió dos ataques terroristas en suelo suramericano en los años 90 y, con Ahmadinejad, Irán ha llamado a la destrucción de otro estado (Israel) mientras desarrolla armas nucleares", manifestó Engel.

"El presidente Lula no debe darle legitimidad a Ahmadinejad al recibirlo en Brasil", agregó el legislador norteamericano.

Lula, sin embargo, ha defendido su acercamiento con el controversial líder persa al señalar que solo se podrá conseguir la paz conversando con todas las partes.

Incluso defendió el resultado de las elecciones de junio, cuando se desataron fuertes protestas contra el supuesto fraude en los comicios.

Ahmadinejad agradeció a Lula su apoyo tras las elecciones y aseguró que son buenos amigos.

"Nos conocimos cuatro años atrás, somos amigos, somos grandes amigos. Los dos nos esforzamos mucho por el bienestar y la prosperidad de nuestros países", puntualizó el líder iraní.


El Nuevo Herald