martes, 16 de junio de 2009

"Ha habido un golpe de Estado, más que un fraude"


El director de cine iraní Molsen Makbalmaf, acompañado por Marjane Satrapi, muestra en Bruselas una fotografía de milicianos armados.- EFE



Entrevista:Tensión en Irán. Marjane Satrapi, autora del cómic "Persépolis"



Marjane Satrapi, de 39 años, artista y cineasta, alcanzó renombre mundial con Persépolis, una autobiografía de su infancia y adolescencia antes y después de la revolución iraní que vio la luz en 2000 y años sucesivos, primero en forma de novela gráfica y luego llevada con éxito al cine. Satrapi vive exiliada en París y aunque se define como “no política” dice que se avergonzaría de no saltar ahora a la arena en defensa de la democracia en su país. Ayer utilizó en el Parlamento Europeo la plataforma que le ofreció el líder verde Daniel Cohn-Bendit. “En Irán ha habido un golpe de Estado”, asegura. Según ella, la propia junta electoral adelantó a Mir Hosein Musaví su triunfo antes de que los militares le dijeran que el régimen no lo toleraba.

Pregunta. ¿Qué ha pasado en Irán?

Respuesta. Ha habido una votación y el voto se ha convertido en un fraude. Más que un fraude ha sido un golpe de Estado. En Irán ha habido un golpe de Estado. Durante un mes largo se ha pedido a la gente que saliera a la calle, que se manifestaran, que expresaran su deseo de cambio y cuando los iraníes votan se encuentran con que el régimen se ríe de su voto. La comunidad internacional no debe reconocer la legitimidad de Mahmud Ahmadineyad.

P. ¿Qué pruebas tiene de este golpe de Estado?

R. Innumerables. Que ha habido 13 millones de personas más en votar ahora que hace cuatro años y que han votado por el cambio; que Mehdi Karrubi, que en las anteriores elecciones tuvo más de cinco millones de votos, ahora sólo aparece con 280.000; que los candidatos han sido batidos incluso en sus localidades natales por porcentajes del 93%. Las cifras que salen del Ministerio del Interior en comunicación confidencial son completamente distintas a las oficiales. Musaví recibió una llamada de la comisión electoral en la que se le decía que había ganado y que fuera preparando su discurso y luego resultó que jefes militares le fueron a ver para decirle que no se iba a aceptar esa revolución. Según la ley electoral iraní, los resultados deben ser anunciados a las 72 horas, para que haya certeza de que los votos han sido bien contabilizados y aquí lo fueron rápidamente.

P. ¿No es mucha la diferencia de votos a favor de Ahmadineyad?

P. Se puede decir que los iraníes han elegido a Ahmadineyad porque es un populista, pero el barril no está a 100 dólares, sino a 40, el país es pobre, el precio de la cesta de la compra se ha triplicado… Así que no me creo eso del voto populista. Son muchas los datos que demuestran que hubo fraude. Si de verdad hubo un 62% de iraníes que votaron por Ahmadineyad debería haber manifestaciones de millones de personas en Teherán y por todo el país en su favor. E incluso suponiendo que no hubo fraude, dado que ha habido tantas protestas por qué no volver a votar. Si un 62% votó por Ahmadineyad, volverá a hacerlo ¿o no?

P. El Consejo de los Guardianes va a hacer un recuento…

R. Pero para que haya un recuento creíble debe haber un arbitraje neutral, que confirme que el recuento se hace bien. Un país pertenece a su pueblo y es esa legitimidad popular la que aquí se cuestiona. Reconocer a Ahmadineyad significa no reconocer la legitimidad del pueblo iraní.

P. La UE ha pedido que se haga un recuento. ¿Debería haber ido más allá?

R. Hay un peligro con el exceso de presión. Porque los extremistas pueden hacer demagogia. Basta que la UE levante más la voz para que haya reacciones antioccidentales. Pero otra cosa es pedir que se anule esta elección, que haya una nueva elección, y que en ella haya observadores neutrales, no digo extranjeros, sino que cada partido tenga un representante en cada urna a la hora del recuenta.

P. El presidente del Parlamento iraní ha hablado de injerencia de Estados Unidos y de la UE.

R. Yo estoy en contra del intervencionismo, estuve contra la guerra de Irak, pero lo que pedimos no es intervencionismo. Si en un país hay un movimiento democrático, debe ser escuchado. Nada más.

P. Entonces, ¿o nueva votación o fraude?

R. Recuento sólo si se puede comprobar que se hace bien. Pero que hayan aceptado un recuento es una victoria para nosotros.

P. ¿Es creíble el Consejo de Guardianes como institución para hacer el recuento?

R. Eso es un asunto puramente político. Yo soy una artista. Estoy aquí como ciudadana que cree en la democracia para denunciar algo que estoy convencida es un fraude.

P. ¿Cree usted que el régimen puede caer?

R. No lo creo. Cuando el 85% de la gente va a las urnas es que el régimen no está a punto de caer. Los iraníes quieren cambio, evolución. Los que viven en la diáspora pueden tener grandes sueños, pero es la gente que vive en el país la que debe decidir. Pero debo decir que hay una gran diferencia entre Ahmadineyad y Musaví.

P. Usted procede de una familia laica, cosmopolita y de izquierda, y no parece indignada con la teocracia iraní.

R. Yo soy de izquierda, pero hoy hablo de la posibilidad de cambio que ofrecen las leyes. No sé si es realista decir ahora que hay que cambiar todo de arriba abajo. Lo realista es que si sólo se puede mejorar un poco, hay que hacer ese poco.

P. ¿Ve usted a los partidos laicos jugar en papel en el futuro de Irán?

R. Espero que haya una evolución poco a poco. Quizá sólo es un sueño. Pero ahora, en vez de especular sobre el futuro, hagamos valer el voto de los iraníes. Si no, la situación será muy dura para los iraníes.

P. ¿Les ve dispuestos a ir hasta el final por una democracia estable?

R. Llevan ya tres días de manifestaciones, sin que nadie dirija nada, porque las comunicaciones han sido cortadas. Pero se siguen manifestando. Y manifestarse en Irán no es como manifestarse en Europa. Allí les pueden matar. Los que se manifiestan son personas muy, muy valientes.

P. ¿Teme una matanza?

R. Todo es posible. No sé qué pasara. Pero hay que apoyarles.

P. ¿Tiene usted contactos con el interior?

R. Sí, con amigos. Pero hoy la cuestión no es si se es derecha, de izquierda, monárquico, comunista, partidario del régimen o contrario. Es sólo una cuestión de unión nacional para hacer valer una votación. Por una vez, estamos todos de acuerdo. Los iraníes nunca estamos de acuerdo entre nosotros.

P. En Persépolis alude a la manifestación de la revolución de 1979 como la mayor fiesta de la historia de Irán. La gran manifestación del martes en Teherán recordó a algunos lo de hace 30 años. ¿Hará usted una nueva novela gráfica sobre todo esto?

R. No lo creo. No me hace el mismo efecto. Hace 15 años que no vivo en Irán y diez desde que estuve por última vez. Con el libro y la película dije lo que tenía que decir. Yo soy una artista. La política no es para mí. Es algo sobre lo que no quiero volver. Desgraciadamente lo que está ocurriendo es muy grave y me avergonzaría de mí misma si no hiciera nada.

P. ¿Tienen ganas de volver a Irán?

R. Desde luego. Es una cuestión de geografía, de dónde se nace. Poco importa el sitio. La casa es siempre el lugar donde se nació, donde se creció. Aunque París sea maravilloso y aunque sea algo francesa, porque no se puede vivir tanto tiempo en un sitio y no sentir su influencia, algún día volveré a Irán. Espero.


El País, España
http://www.elpais.com/articulo/internacional/Ha/habido/golpe/Estado/fraude/elpepuint/20090617elpepiint_3/Tes