lunes, 22 de junio de 2009

Mir-Husein Musavi no es Adolfo Suárez


En Irán una nueva generación se ha echado a la calle ante lo que consideran un fraude electoral. Pero no sólo. Las manifestaciones en Teherán son la expresión de una más profunda y creciente falta de legitimidad del régimen islámico de los ayatolás.

Desgraciadamente -salvo que experimente una evolución radical en estos días- Mir-Husein Musavi, el líder en quien todo el mundo tiene puestos sus ojos como alternativa a Ahmadineyad, no aspira a cambiar el régimen. Ha sido y es parte sustancial de él y sólo quiere poner fin a sus innumerables fallos. Fallos en su gestión política, no en su inspiración y naturaleza religiosa.

Ahora bien, para que las transiciones ocurran se deben dar las circunstancias apropiadas y en el Irán actual pueden que se estén gestando. Pero también sabemos de la brutalidad del régimen y que nadie en su cúpula está interesado en modificarlo, por lo que cabe esperar que quienes hoy se manifiestan por las calles de Teherán acaben sucumbiendo a una dura represión. Como ya ocurrió en 1989 y en 2003.

De ahí que sea hoy más que necesario hacerles llegar un mensaje de apoyo y esperanza desde la comunidad internacional. Uno puede solidarizarse con la dura condena hecha pública por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, o quedarse en la tibieza mostrada por el presidente americano, Barack Obama, para quien lo importante es no entremezclarse en los asuntos internos de Irán.

Pero si algo sabemos de anteriores experiencias, desde la URSS a Ucrania, pasando por nuestro país, es que el apoyo exterior, la condena internacional de un sistema dictatorial, teocrático o brutal, las exigencias de juego limpio y transparencia, acaban dando sus frutos. Musavi, que sepamos, no es como el líder de la Transición Española, Adolfo Suárez, pero si las naciones democráticas le plantan cara al régimen de Irán, puede que acabe siéndolo. Tal vez a su pesar, como le sucedió a Gorbachov. La alternativa es condenar los brotes del cambio.


Por Rafael Bardají
Diario de América