sábado, 1 de noviembre de 2008

El último round Bush vs. Chávez


¿Qué podría esperar Chávez de Bush en este interregno?



El nuevo presidente de EE UU será electo el próximo martes 4 y deberá asumir el poder el 20 de enero. En el interregno, el presidente Bush, el más impopular mandatario en décadas, tendrá la oportunidad de tomar sus últimas decisiones sin presiones y sin mucho prestigio que salvaguardar. ¿Qué puede esperar Chávez en estas circunstancias?



Las elecciones presidenciales de EE UU han estado caracterizadas por particularidades no conocidos en estos procesos. La primera, por supuesto, es que un afroamericano es nominado por uno de los dos grandes partidos del establecimiento político y muy probablemente el seguro triunfador de las elecciones.

Es la primera vez que un líder negro de EE UU es acusado de “elitista” por el estamento conservador en virtud de haber sido educado en dos de las más prestigiosas universidades, no sólo de EE UU, sino del mundo y estar respaldado por la mayoría de los más prominentes centros liberales de ciencia y humanidades de EU UU. Columbia y Harvard, las dos universidades en las cuales fue becado por méritos académicos, combinan en su historia 45 premios Nobel.

Ambos candidatos nacieron fuera de EE UU continental. Obama en Hawai y McCain en la Zona Americana del Canal de Panamá. Es la primera vez en la historia de EE UU que dos senadores activos se enfrentan como candidatos presidenciales.

El interregnum
Las transiciones presidenciales son complejas, pero más difíciles cuando son partidos de diferentes signos los que intercambian el poder, especialmente en medio de una crisis financiera global como ocurre en el presente y como ocurrió en 1932. La transición de Franklin Roosevelt y Herber Hoover fue calificada entonces como “desastrosa”.

En el interregno entre Eisenhower y Kennedy, aquel tomó la decisión de romper relaciones con Cuba sin participar a su sucesor y, como se sabe, la invasión de Bahía de Cochinos ya estaba planificada. En las elecciones de 1993, Bush padre había prometido no intervenir en Somalia, pero en el interregno envió tropas que más tarde se involucran en un conflicto que arrojó miles de muertos.

A Barack Obama y a George Bush los separan diferentes visiones del mundo, estilos y concepciones políticas. En este escenario ¿qué se puede esperar de George Bush en el próximo interregno? ¿Tomará decisiones que variables como las elecciones, la economía y la geopolítica obligaron a diferir?

Resulta curioso notar que a medida que se acerca el final de su período y la crisis financiera mundial se agrava el presidente Bush se muestra inusualmente audaz, especialmente en cuestiones cruciales de la política exterior. El sistema de escudos de misiles y el despliegue de una red de radares en países que bordean Rusia, en abierto desafío a los intereses del Kremlin, son buenos ejemplos. El resultado fue el conflicto de Rusia con Georgia.

El impredecible Bush
En las últimas semanas esta audacia ha ido en aumento. Comandos americanos han atacado con misiles diferentes áreas en Pakistán siguiendo los rastros de Al-Qaeda, pese a las protestas del gobierno y el comandante del Ejército, general Parvez Kayani.

El pasado domingo aviones Predator (piloteados a control remoto), atacaron de nuevo un campamento en Pakistán para dar muerte a dos comandantes talibanes, Eida Khan y Wahweed Ullah. El mismo día, en lo que se considera la más atrevida incursión de EE UU en un país extranjero desde la invasión a Irak, comandos de EE UU penetraron en territorio de Siria (Sukkariyah) con helicópteros artillados para atacar una célula de insurgentes dirigida por el líder Abu Ghadiya, quien, entre otros, murió en el asalto. El gobierno de Siria ha protestado ante la ONU la “agresión terrorista de EE UU”.

Estas operaciones se realizan, según funcionarios de EE UU, bajo una “definición de autodefensa” inspirada en el Art. 51 de la Carta de la ONU que cubre el derecho individual y colectivo de sus miembros a la autodefensa. Una racionalidad, según algunos funcionarios, que justifica estos asaltos en naciones soberanas sin que medie su consentimiento, bien porque no están en capacidad de evitar esta penetración terrorista o porque no existe la voluntad para hacerlo.

Es la misma argumentación que ha servido para justificar el ataque de Israel a un reactor nuclear en Siria en setiembre, las persecuciones de kurdos por Turquía en el norte de Irak y la incursión de Colombia en Ecuador.

Bush vs. Chávez
¿Qué podría esperar Chávez de Bush en este interregno? ¿Se valdría de la crisis y de la actual sobreoferta de crudo para reducir los suministros de Venezuela a la mitad? ¿Bajo esta “racionalidad” de autodefensa, podrían comandos americanos capturar al general Carvajal Barrios o al capitán Rodríguez Chacín para juzgarlos en EE UU, identificados oficialmente como soportes de grupos narcoterroristas?

Estas y otras interrogantes caen en el terreno de las especulaciones. Sin embargo, se debe tener presente que la invasión a Irak fue motivada en gran parte por el espíritu vengativo del presidente Bush contra Saddam Hussein y el intento de asesinato de su padre, en momentos que este visitaba a Arabia Saudí en 1994.

¿No será, después de todo, esta “racionalidad” gringa la que tiene fuera de sí al presidente Chávez? ¿Qué sorpresas depara el último round Bush vs. Chávez?

Por Orlando Ochoa Terán
Diario de Aamérica
http://www.diariodeamerica.com/front_nota_detalle.php?id_noticia=4708