jueves, 21 de agosto de 2008

Cemex demandará a Venezuela por expropiación y buscará arbitraje del Banco Mundial


La cementera mexicana calificó la medida de Chávez "como una violación flagrante a la Constitución, a la Ley de Expropiación y otras leyes de Venezuela". Consideran que la oferta venezolana de 650 millones de dólares como compensación es "significativamente'' inferior al valor real de los negocios de la compañía en nuestro país.


La cementera Cemex SAB indicó que buscará el arbitraje del Banco Mundial en el caso de la decisión de Venezuela de nacionalizar sus plantas de cemento en ese país, por considerar que la medida es flagrantemente ilegal. La compañía dijo en un comunicado emitido el miércoles en la noche que llevará el caso al Centro Internacional para la Resolución de Disputas de Inversión, ubicado en Washington, un brazo autónomo del Banco Mundial.

Cemex indicó en el texto que la confiscación de sus activos representa una "violación flagrante'' de la constitución de Venezuela y sus leyes de expropiación. La empresa también dijo que la oferta venezolana de 650 millones de dólares como compensación era "significativamente'' inferior al valor real de los negocios que la cementera tenía en territorio venezolano.

Funcionarios del gobierno de Venezuela respaldados por tropas de la Guardia Nacional tomaron control de las plantas de Cemex después de que el plazo para negociar las condiciones de su nacionalización expiró el lunes a medianoche.

Jorge Pérez, portavoz de Cemex, dijo que la solicitud será interpuesta en forma inminente, aunque no pudo dar una fecha exacta. Indicó que la empresa mexicana exigirá una compensación más justa, pero no especificó a cuánto asciende.

El vicepresidente venezolano Ramón Carrizalez ha dicho que Cemex había pedido 1.300 millones de dólares, una cifra que consideró muy por arriba de su valor real.

Cemex dice que sus activos en Venezuela incluyen tres plantas de cemento, 30 plantas más pequeñas de concreto, una terminal de transporte y otras instalaciones. Entró al país en 1994 cuando adquirió una cementera venezolana, y tiene unos 3.000 empleados.

Otras dos compañías de cemento, Lafarge SA de Francia y la suiza Holcim Ltd, llegaron a un acuerdo con los términos de nacionalización de sus activos en el país.

El Nacional - EFE