lunes, 11 de agosto de 2008

Rusia amplía ofensiva en Georgia


GORI, GEORGIA - AUGUST 11: (ISRAEL OUT) Georgian soldiers escape their burning armoured vehicle on the road to Tbilisi on August 11, 2008 just outside Gori, Georgia. Russia called today for Georgian forces to surrender in the separatist enclave of Abkhazia after Georgia called a ceasefire and withdrew their forces from South Ossetia, leaving Russian forces now firmly in control in the disputed region. Uriel Sinai / Getty Images

GORI, GEORGIA - AUGUST 11: (ISRAEL OUT) Georgian soldiers escape their burning armoured vehicle on the road to Tbilisi on August 11, 2008 just outside Gori, Georgia. Russia called today for Georgian forces to surrender in the separatist enclave of Abkhazia after Georgia called a ceasefire and withdrew their forces from South Ossetia, leaving Russian forces now firmly in control in the disputed region. Uriel Sinai / Getty Images

GORI, GEORGIA - AUGUST 11: (ISRAEL OUT) Georgian soldiers escape their burning armoured vehicle on the road to Tbilisi on August 11, 2008 just outside Gori, Georgia. Russia called today for Georgian forces to surrender in the separatist enclave of Abkhazia after Georgia called a ceasefire and withdrew their forces from South Ossetia, leaving Russian forces now firmly in control in the disputed region. Uriel Sinai / Getty Images

Georgian soldiers sit on a tank as they drive through Gori on August 11, 2008. Russia and Georgia pursued their attacks as diplomatic tensions worsened. Dozens of Russian warplanes staged air raids in Georgia while Georgian forces shelled the South Ossetia capital, as European ministers went to Tbilisi and Moscow in a bid to end the worsening crisis which Russia says has left 2,000 dead. DIMITAR DILKOFF / AFP/Getty Image

Georgian soldiers are seen after returning from Iraq, in Tbilisi, Georgia, Monday, Aug. 11, 2008. The U.S. military started flying some 2,000 Georgian troops home from Iraq on Sunday, Aug. 10, 2008, after Georgia recalled them. Russian armored vehicles rolled deep into western Georgia on Monday, quickly taking control of several towns and a military base and slicing open a damaging second front in Russia's battle with Georgia. Other Russian forces captured the key central city of Gori. Shakh Aivazov / AP

Georgian soldiers are seen in a truck as they prepare to take positions on a road leading from Gori to Tbilisi, Georgia, Monday, Aug. 11, 2008. Russian armored vehicles rolled deep into central and western Georgia on Monday, quickly taking control of a key city, several towns and a military base, according to Georgian officials and witnesses. The reported capture of the key Georgian city of Gori and the towns of Senaki, Zugdidi and Kurga came despite a top Russian general's claim earlier Monday that Russia had no plans to enter Georgian territory. Sergei Grits / AP

Tropas rusas movilizan vehículos blindados escoltados por un helicóptero artillado, cerca de la villa de Khurcha, en la provincia separatista de Abjasi, en Georgia, el domingo 10 de agosto del 2008.


Soldados georgianos avanzan por las calles de Gori.

Soldados rusos a bordo de los tanques en su avance por Georgia.


Fuerzas rusas ampliaron el lunes su arrolladora ofensiva militar en Georgia, mientras funcionarios de la antigua república soviética temían lo peor: que la invasión rusa signifique el fin de la independencia del país.

El lunes se informó de que las tropas rusas controlaban la principal autopista este-oeste, que pasa cerca de la ciudad de Gori, habían tomado el control del principal puerto del país, Poti, y habían ocupado una base militar en el este, así como establecido un control absoluto de los cielos, desde donde bombardeaban y disparaban a quemarropa contra los soldados georgianos en retirada.

En Washington, el presidente Bush advirtió de "una escalada dramática y brutal'' de Rusia y dijo que parecía que el Kremlin trataba de derrocar al presidente georgiano, ex abogado de Washington y estrecho aliado de Estados Unidos.

En una alocución desde el Jardín de las Rosas en la Casa Blanca inmediatamente después de regresar de China, Bush declaró que parecía que Rusia estaba entrando a zonas muy alejadas "del conflicto original'' y pronto pudiera bombardear el aeropuerto civil y Tiflis, la capital del país.

El presidente georgiano, Mijail Saakashvili, afirmó en una alocución nacional por televisión que había ofrecido un cese el fuego pero que Rusia lo había rechazado.

Por su parte, funcionarios rusos dijeron que las fuerzas georgianas seguían combatiendo y un portavoz militar ruso dijo que la oferta de Saakashvili "no valía un centavo''.

El general Anatoli Nagovitsin, segundo jefe del Estado Mayor ruso, reiteró la posición de su gobierno: Rusia no dejará de combatir hasta que Georgia salga de las provincias secesionistas de Osetia del Sur y Abjasia, y firme un acuerdo de que jamás volverá a usar la fuerza contra ellas.

Estados Unidos y Europa han presionado infructuosamente a favor de un cese al fuego.

La secretaria de Estado Condoleezza Rice habló por teléfono con varios cancilleres occidentales, quienes también exhortaron a Rusia a aceptar un cese el fuego y la mediación internacional.

El primer ministro ruso Vladimir Putin restó importancia a las críticas, comparando la invasión rusa de Georgia con la invasión estadounidense de Irak y usando la presencia estadounidense en Georgia como justificación para el derrocamiento del gobierno georgiano, un firme aliado de Estados Unidos.

"Naturalmente, había que ahorcar a Saddam Hussein por destruir varias aldeas chiitas'', señaló Putin en Moscú. "Y también a los líderes georgianos que arrasaron 10 aldeas de Osetia, que pasaron por encima de ancianos y niños con los tanques, que quemaron a civiles vivos en sus viviendas. A estos líderes hay que arrestarlos''.

Putin también criticó a Estados Unidos por repatriar desde Irak a 2,000 soldados georgianos en aviones militares. "Es una vergüenza que algunos de nuestros socios no nos ayuden y que, en lo esencial, nos hagan daño'', dijo Putin.

Lo que comenzó el jueves pasado como una ofensiva georgiana para tomar el control de Osetia del Sur, respaldada por Rusia, se ha convertido en un despliegue arrollador de la superioridad militar rusa.

"Nunca hemos sido y nunca seremos un observador pasivo en la región'', indicó el presidente ruso Dimitri Medvedev, según agencias estatales de información.

El gobierno ruso ha acusado a los militares georgianos de desarrollar una campaña bárbara contra los separatistas en Osetia del Sur y Abjasia, alegando que unos 2,000 civiles han perecido en los combates. Los georgianos dicen que la cifra es mucho menor.

Miles de refugiados han escapado de Osetia del Sur y entrado a Rusia durante los últimos días. Por su parte, Georgia afirma que la violencia es el resultado de la agresión rusa, que tiene por fin desestabilizar el gobierno de Saakashvili.

El domingo, tanques y aviones rusos atacaron efectivos georgianos hasta que salieron de Tsijinvali.

El lunes tanques rusos se colocaron en la frontera con Osetia del Sur y en dirección a villas de la zona controladas por Georgia, según soldados georgianos que fueron testigos de los combates.

Aviones rusos golpearon la ciudad de Gori, sede de una base militar georgiana ubicada entre Tsijinvali y Tiflis. El lunes unos pocos edificios, aparentemente objetivos civiles, fueron objeto de fuego de artillería.

Elene Agladze, que trabaja en la oficina del director de Seguridad Nacional de Georgia, dijo que se había informado de que las tropas rusas estaban en las afueras de Gori, aunque dijo que no se había podido confirmar la información.

"Están a punto de entrar en Gori'', dijo. "Están en los puentes al otro lado de Gori, se han detenido allí''. Al preguntársele si hay temor de que los rusos puedan tomar Tiflis, Agladze, afirmó: "Con los rusos siempre hay temor''.

El Nuevo Herald

http://www.elnuevoherald.com/167/story/259674.html
http://www.elnuevoherald.com/327/gallery/259993.html?number=0