domingo, 31 de agosto de 2008

Gobernabilidad en conflicto


El conflicto se está llevando en los cachos hasta la ideología y todavía no se han dado cuenta

En la alta madrugada se está bañando, habla solo, se ríe, piensa: tengo una escalada de conflictos como maniobra divergente, me da la gana y eso es la revolución. La consecuencia es la expropiación de empresas, transportes de alimentos detenidos de manera arbitraria y periodistas amenazados por ejercer su derecho constitucional a la información. Esta es la fórmula criolla de entender la gobernabilidad, dentro del manto de protección del control de todos los poderes y del socialismo del siglo XXI que está por construirse: un rompecabezas de diez mil piezas, que se colocan de forma arbitraria sin importar el resultado final.

El maestro le explica a sus alumnos que un ser humano es cabeza, cuerpo, extremidades, ideas y corazón; si falta una parte el organismo ya no funciona en un cien por ciento y el rendimiento es negativo. Esa es la realidad cotidiana de la nación, donde los vinculados al oficialismo son ciudadanos de primera, los integrantes de la oposición política, empresarios, Iglesia y estudiantes ciudadanos de segunda, y por último, existe el sector aborrecido de los traidores, que se retiraron del proceso y ahora son ciudadanos de tercera.

Cómo entender y cómo explicarle a periodistas internacionales, analistas e inversionistas, que estamos en manos de una gobernación inescrupulosa, contraproducente para la sociedad y el costo agregado de tantas improvisaciones y el ejercicio del ensayo y error sobre cantidades mil millonarias, sin tomar en cuenta los 37 mil millones de dólares regalados en el exterior. La regla elemental de la solidaridad exige resolver primero los problemas de la familia venezolana y después pensar en la caridad o en la estrategia política, porque las expectativas crecen ante la magnitud de los ingresos.

El conflicto está presente en el vocabulario del régimen, actuaciones, avances y retrocesos urdidos con mala fe, mientras la gobernabilidad se diluye en lo alto de los cerros, sin autoridad policial, ni derechos humanos; por eso grupos de delincuentes pueden asesinar, cobrar peaje y decidir sobre el destino de tantas personas necesitadas, porque en los barrios se vive dentro del miedo. Hay motorizados que se dicen socialistas y disponen de armas, celulares y patente de corso. Cuesta salir a trabajar, cuesta regresar y cuesta sobrevivir.

Nadie fue consultado

Se aprueban 26 leyes sin que el país nacional haya participado en su elaboración, nadie fue consultado y aún no se conocen en detalle, ya que lo único que ha llegado al gran público son tips referidos a la expropiación sin un procedimiento previo, el quinto componente de la Fuerza Armada que vulnera disposiciones concretas de la Constitución, el trueque como descubrimiento del siglo y el acorralamiento de la actividad productiva. El régimen aplasta a la Carta Magna porque las revoluciones no pueden ser democráticas.

Esa tesis de un gobierno que impone sus propias reglas, está por encima de la Constitución y aplica la metodología del a como dé lugar, es el resultado de un régimen que cultiva la crisis y la abonan con desplantes y amenazas, ya que la radicalización está en su naturaleza y la hegemonía es su norma de conducta. Así lo ha dicho, en entrevista a página completa, el ministro de Comunicaciones.

En este sistema aclamacionista, plebiscitario, autoritario y con visos de totalitarismo sui generis, se construyen menos viviendas de interés social, la percepción de inseguridad alcanza la cota del 80% y una estructura paralela invade lo educativo, la salud, lo militar y lo político: el que se oponga es un traidor a la Patria y un contrarrevolucionario.

Es público y notorio que las protestas brotan y crecen como hongos y están liderizadas por los dirigentes naturales de los barrios, muchos de ellos vinculados con el oficialismo. ¿Por qué no escuchan sus planteamientos? La explicación es sencilla, el ruido de la revolución es ensordecedor y el conflicto un abrazo del oso que inmoviliza la gobernabilidad.

Es insensato que quieran patentar ese producto masificado, ofrecido a diestra y siniestra, de la gobernabilidad como conflicto, un desastre que beneficia a pocos, engaña a muchos y abandona al resto de ciudadanos, que no termina de entender la lógica del precipicio. Peor aún, el conflicto se está llevando en los cachos hasta la ideología y todavía no se han dado cuenta. La respuesta cívica es concurrir a las urnas masivamente, en rechazo de la Ley de la Selva, para reconstruir el país y rescatar las libertades.

Juan Martín Echeverría
El Universal

http://opinion.eluniversal.com/2008/08/31/opi_art_gobernabilidad-en-co_1020477.shtml

Nota:

Esos destellos de "creatividad" o fiebre "creativa" bajo la ducha ... Supongo que de allí surgen las 26 leyes del paquetazo, los gallineros verticales, los huertos hidropónicos, las comunas, los barcos pesqueros para los habitantes del barrio La Bombilla, el trueque, la compra de barcos, aviones, fusiles, las bases navales que se ofrecen a Rusia, la importación de cléridos musulmanes para convertir al Islam a los indígenas del estado Zulia, la fábrica de bicicletas iraníes como fachada para la búsqueda de uranio, etc. Esa sospechosa "creatividad" me hace pensar en el trastorno afectivo bipolar que seguramente aqueja a El Poseso.

Katya

Trastorno bipolar


El trastorno afectivo bipolar (TAB), conocido popularmente como trastorno bipolar y antiguamente como psicosis maníaco-depresiva, es un trastorno del estado del ánimo, que cuenta con períodos de depresión repetitivos (fases depresivas) que se alternan con temporadas de gran euforia (fases maníacas). Su causa es un desequilibrio químico en un tipo de biomoléculas del cerebro llamadas neurotransmisores. El afectado oscila entre la alegría y la tristeza, de una manera mucho más marcada que las personas que no padecen esta patología. Así, el afectado sufre de episodios o fases depresivas o eufóricas (maníacas). Tiene tratamiento farmacológico, de ahí que es muy importante que el afectado esté correctamente diagnosticado: los manuales sitúan la media de espera de este diagnóstico en unos diez años.

Hay variaciones de este trastorno. Los estados de ánimo cambian rápidamente (en un año se pueden manifestar entre 4 o más cambios de ánimo) como también pueden cambiar lentamente. En términos psiquiátricos, esto se llama ciclos rápidos o acelerados, y ciclos lentos, respectivamente. Los ciclos ultrarrápidos, en donde el ánimo cambia varias veces en la semana (o incluso en un día), suelen ocurrir en casos aislados, pero es ciertamente una variable real del trastorno. Estos patrones de cambios de ánimo son asociados con ansiedad y altos riesgos de suicidios.

El trastorno bipolar es comúnmente tratado con medicación acompañada de terapia psicológica.

Algunos estudios han sugerido una relación correlativa entre la creatividad y el trastorno bipolar. Con todo, la relación entre ambas todavía permanece incierta. Hay un estudio que muestra un incremento en la creatividad, con lo cual el individuo logra obtener ciertas metas y objetivos.

http://es.wikipedia.org/wiki/Desorden_bipolar