lunes, 25 de agosto de 2008

Lucha política se traslada a región petrolera boliviana


Un hombre espera en la parte posterior de un camión durante uno de los bloqueos de carreteras en la localidad de La Guardia, Bolivia.

La lucha política que enfrenta al gobierno de Evo Morales y líderes opositores regionales se traslado el lunes a la región más rica en hidrocarburos, en medio de amenazas de toma de pozos petroleros.

En el Chaco boliviano, al sur, dos ciudades de cuatro iniciaron bloqueos de rutas el lunes y cerraron pasos fronterizos con Argentina y Paraguay en rechazo al proyecto constitucional que impulsa el mandatario, informaron radios en esas localidades.

La medida de fuerza se cumple en Villamontes, fronteriza con Paraguay, y Yacuiba en la frontera con Argentina, informaron Fides y Erbol, las cadenas radiales más importantes. Las ciudades de Camiri y Bermejo no se sumaron a las protestas.

En el Chaco boliviano está el 85% de las reservas de gas y petróleo, primer producto de exportación del país.

La protestas tienen el respaldo de los prefectos (gobernadores) de Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando y Chuquisaca. Las cuatro primeras impulsan gobiernos autónomos en sus regiones en rebeldía al gobierno central.

Ante la amenaza de toma de campos petroleros y cierre de válvulas de exportación de gas a Brasil y Argentina, el gobierno reforzó el control militar de las instalaciones y anunció que enjuiciará a promotores del boicot.

"Las protestas van a seguir y se incrementarán", advirtió el lunes la dirigente cívica de Tarija, al sur, Patricia Galarza. Organizaciones cívicas de las cinco regiones son los brazos operativos de las prefecturas rebeldes.

Morales se hallaba de viaje a Honduras el lunes para participar de un encuentro internacional.

La situación más critica estaba en el departamento de Chuquisaca al sur donde campesinos leales a Morales mantienen un corte de rutas hace ocho días que ha desabastecido de alimentos a la capital, Sucre. Los labriegos demandan que la prefecta Savina Cuéllar, opositora, reconozca a sus autoridades elegidas en cabildos.

La lucha política se agravó tras el referendo del 10 de agosto y está centrada ahora en la reforma constitucional y la renta petrolera. La regiones en protesta reclaman la devolución del Impuesto Directo a los Hidrocarburos que el gobierno descontó de los presupuestos regionales para financiar un bono vitalicio a las personas de la tercera edad.

Además, los líderes chaqueños exigen que el gobierno ajuste el precio del gas que paga Brasil y Argentina y el retiro de un organismo gubernamental encargado de sanear fundos en esa región donde se han registrado conflictos por tierras entre hacendados e indígenas.

Morales fue ratificado con el 67% de los votos en el plebiscito del 10 de agosto y también sus más duros adversarios políticos, los prefectos autonomistas. Amparados por su triunfo ambos sectores buscan una arremetida final.

El fin de semana, sindicatos que respaldan a Morales acordaron exigir al mandatario que convoque por decreto a un referendo para aprobar la carta constitucional y han pedido la elección por voto de subprefectos (vicegobernadores) en un intento por restar poder a líderes regionales opositores.

El proyecto constitucional permite la reelección de Morales.


El Nuevo Herald
http://www.elnuevoherald.com/noticias/america_latina/story/271898.html