viernes, 3 de julio de 2009

Chávez ordena cierre de 285 emisoras de radio y TV


Chilenos se manifiestan frente a la embajada de Venezuela en Santiago, el pasado 25 de junio, en contra de las amenazas del presidente Hugo Chávez de cerrar a la cadena de TV Globovisión.
Santiago Llanquin/AP

Caracas

La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) de Venezuela revocará los permisos de transmisión a unas 285 emisoras de radio y televisión que no actualizaron sus datos ante el organismo, anunció hoy el ministro venezolano de Obras Públicas, Diosdado Cabello.

La Conatel además abrirá hoy mismo procesos "sancionatorios'' contra las cadenas de televisión y radio que difunden propagandas de dos organizaciones opositoras que, sustentada en "falsos supuestos'', hablan de una supuesta amenaza a la propiedad privada en el país por parte del Gobierno bolivariano, dijo Cabello.

En rueda de prensa, el ministro precisó que la Conatel abrió un lapso de 15 días hábiles, hasta el pasado 23 de junio, para que los operadores de medios radioeléctricos actualizaran sus datos ante el organismo, adscrito al Ministerio de Obras Públicas y Vivienda.

Del total de operadores de distintas frecuencias radioeléctricas registrados, 240 concesionarios de emisoras de radio, 154 de la banda Frecuencia Modulada (FM) y 86 de Amplitud Modulada (AM), y 45 de televisión no actualizaron sus datos, reveló Cabello, sin identificar a los afectados.

''Aquellos que no pasaron'' por la Conatel "se les abre de manera inmediata'' un proceso administrativo "para la recuperación por parte del Estado de esas concesiones'', anunció el ministro.

Aseveró que los concesionarios que se abstuvieron de asistir a las jornadas de actualización "están operando ilegalmente'', lo que acarreará además del retiro del permiso de emisión "el decomiso del equipo'' de transmisión y la prohibición de operar en el sector durante "cinco años''.

''Vamos a democratizar el uso del espectro radioeléctrico (...) estamos empeñados en erradicar el latifundio radioeléctrico'', repitió Cabello, y argumentó que en Venezuela ‘‘27 familias'' controlan "más del 31 por ciento del espectro radioeléctrico''.

El ministro también anunció que hoy la Conatel notificará de la apertura de ‘‘procesos administrativos sancionatorios'' a las radios y televisiones que han transmitido propagandas de dos organizaciones de oposición que alertan de la presunta intención del Gobierno de acabar con la propiedad privada.

Cabello precisó que se trata de las propagandas suscritas por las organizaciones ‘‘Asoesfuerzo y Cedice'', que con base en un "falso supuesto engañoso'' hablan de presuntas amenazas a la propiedad privada por parte del Gobierno del presidente Hugo Chávez.

''Estamos ordenando el procedimiento administrativo sancionatorio tanto a los medios'' que las difunden, como a "quienes pagan estas cuñas'' -Cedice y Asoesfuerzo-, que serán investigados judicialmente para determinar la procedencia de esos fondos millonarios, según dijo Cabello.

El procedimiento administrativo de la Conatel estará acompañado de "una medida cautelar'' que ordena a las medios radioeléctricos "abstenerse de difundir las propagandas''.

''Esta es otra decisión'' gubernamental para "evitar que desde los medios se esté incitando de alguna manera a la comisión de delitos o enfermando a los venezolanos (...), aquí lo que está en juego es la salud de los venezolanos'', declaró Cabello.

Las propagandas de Asoesfuerzo y de Cedice han sido difundidas en las últimas semanas por la mayoría de los medios privados de radio, televisión y prensa, con la condena de representantes del Gobierno, entre ellos el propio presidente Chávez.

El mandatario venezolano calificó anoche de "casi delictual'' la actitud de los promotores de las propagandas de las dos organizaciones opositoras.

La cadena privada de noticias Globovisión, acusada por el Gobierno de "terrorismo mediático'' y amenazada de cierre por la Conatel, informó que fue notificada este mediodía del proceso sancionatorio por la difusión de las propagandas de las dos organizaciones opositoras.


El Nuevo Herald