viernes, 3 de julio de 2009

Honduras rechaza petición de Insulza


Simpatizantes del nuevo presidente, Roberto Micheletti, se concentraron hoy, 3 de julio de 2009, a las afueras de la Casa Presidencial de Tegucigalpa (Honduras). Ese país se encuentra sumido en una profunda crisis política tras el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya, ocurrido el domingo, y el nombramiento de Michelitti en su lugar, en un acción repudiada por la comunidad internacional.
Roberto Escobar / EFE



El secretario general de la OEA José Miguel Insulza recibió el rechazo de las autoridades judiciales de Honduras a la exigencia de la comunidad internacional de restituir a Manuel Zelaya en la presidencia, por lo que el país se encamina a su suspensión del organismo.

El secretario de la OEA se reunió con el presidente de la Corte Suprema de Justicia Jorge Rivera, quien le dijo que la "decisión está tomada y es irreversible, hagan ustedes lo que quieran''.

Insulza, quien además se reunió con jerarcas de la Iglesia Católica y con diplomáticos, comentó a estos últimos que ante esa negativa la OEA se encamina hacia la suspensión de Honduras, en cumplimiento de una resolución que fijó un plazo de 72 horas para que se restituyera a Zelaya en el poder.

"Tengo la impresión de que será una crisis que va a durar mucho tiempo'', habría dicho Insulza a los asistentes a la reunión de cerca de 15 minutos en un hotel de la ciudad, según un diplomático que participó en el encuentro.

El secretario general de la OEA llegó hacia las 13H00 (19H00 GMT) a bordo de un avión de la Fuerza Aérea Brasileña al aeropuerto de Toncontin de Tegucigalpa, en vez de la base militar vecina, donde se le había organizado una ceremonia con honores militares para darle la bienvenida.

Insulza viajará de Tegucigalpa a Washington donde este sábado notificará a la asamblea de la OEA de la negativa. La Asamblea le había encomendado la tarea de ‘‘notificar a los actores políticos hondureños sobre los términos de la resolución'' que fijó el ultimátum.

De ser suspendida, Honduras se convertiría en el segundo país del organismo al que se aplica la sanción, después de Cuba, suspendida en 1962 y cuya sanción fue levantada en mayo justo en una reunión de la OEA realizada en la ciudad hondureña de San Pedro Sula (norte).

Insulza evitó reunirse con el presidente designado por el Congreso, Roberto Micheletti, quien el jueves ofreció anticipar las elecciones presidenciales previstas para el 29 de noviembre como forma de saldar la crisis, aunque dejó claro que no permitiría un regreso de Zelaya al poder.

Antes de la llegada de Insulza el gobierno hondureño concentró a miles de partidarios en la Plaza de la Democracia frente a la sede presidencial, que corearon consignas como "No fue golpe'' e "Insulza, Insulza, Honduras no se insulta''.

"Creían que teníamos miedo, aquí está la demostración de que no tenemos miedo'', dijo Micheletti al dirigirse a los manifestantes.

Por su parte centenares de seguidores de Zelaya se congregaron en un plantón frente a la delegación de la OEA en Tegucigalpa para esperar a Insulza, coreando "¡Queremos volver!'', al ritmo de tambores.

Zelaya continuaba en tanto preparando su retorno que ha fijado para el domingo, cuando será acompañado por los presidentes de Argentina, Cristina Kirchner, y de Ecuador, Rafael Correa, además de premios Nobel de la Paz como la guatemalteca Rigoberta Menchú, quien ya está en Tegucigalpa.

Kirchner, que calificó el golpe como "un hecho que nos remonta a la peor barbarie de la historia de América latina'', tiene previsto llegar en la madrugada del sábado a Washington, para luego acompañar a Zelaya en su regreso según informó una fuente de su despacho.

Por su parte, Panamá defenderá la vía de la mediación ante la crisis hondureña en la reunión de la OEA el sábado "para buscar una salida a esta situación'', dijo el canciller Juan Carlos Varela.

"A nosotros lo que más nos preocupa como país es la conservación del sistema democrático y la integridad del pueblo hondureño, por eso pedimos a todas las partes una salida por la vía diplomática'', precisó Varela.

El presidente venezolano Hugo Chávez, socio de Zelaya en la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA), ha anunciado que no aceptará una salida que no sea la restitución del mandatario y anunció la suspensión del suministro de petróleo a Honduras.

En tanto organismos de derechos humanos han denunciado una ola de represión, con decenas de detenciones de opositores a Micheletti, que ha suspendido garantías constitucionales y mantiene un toque de queda vigente hasta este viernes.


El Nuevo Herald