lunes, 13 de julio de 2009

La fiscalía de Múnich acusa al nazi Demjanjuk de complicidad en 27.900 asesinatos


El acusado, de 89 años, fue extraditado en mayo a Alemania desde EE UU


La fiscalía de Múnich ha presentado la acusación formal contra el presunto criminal de guerra John Demjanjuk, imputado de participar en 27.900 asesinatos en 1943. Demjanjuk fue, según los fiscales, cómplice de estos crímenes cuando era guardia del campo de exterminio de Sobibor, en la Polonia ocupada entonces por los nazis. El pensionista de 89 años fue extraditado en mayo desde Estados Unidos. Es improbable que el proceso pueda comenzar antes de otoño.

El fiscal Anton Winkler explicó que "la acusación se fundamenta en pruebas como su carnet de servicio en Trawniki, las listas de los traslados a Sobibor, las de los traslados de Sobibor a Flossenbürg y, naturalmente, en declaraciones de testigos". Trawniki era el campo donde la organización paramilitar alemana que perpetró el asesinato de millones de judíos europeos, la SS, entrenaba a sus esbirros. Éstos eran casi todos prisioneros de guerra soviéticos ajenos al Partido Comunista. El comandante y organizador de Trawniki, el alemán de la SS Karl Streibel, fue juzgado en Hamburgo en 1976 y declarado inocente.

En cuanto a Demjanjuk, nacido en Ucrania en 1920, sus pleitos comenzaron hace más de 30 años. Estados Unidos le retiró la nacionalidad en 1981. Siguió un largo proceso de extradición a Israel que culminó en 1986. Allí fue condenado a muerte en 1988. Los jueces consideraron probado que Demjanjuk, cuyo nombre ucranio es Iván, era el guarda del campo de exterminio de Treblinka apodado "Iván el Terrible" por su brutalidad. El Supremo de Israel anuló aquella sentencia en 1993. John no era "El Terrible". Pudo Demjanjuk regresar a Estados Unidos y recuperar la ciudadanía para perderla otra vez en 2002. Un nuevo litigio sobre su extradición terminó el pasado 12 de mayo, cuando el anciano aterrizó en el aeropuerto de Múnich, directo a la cárcel. Los médicos atestaron su aptitud para seguir las vistas orales.


El País, España