sábado, 18 de julio de 2009

Crisis en Centroamérica: Chávez anuncia inminente regreso de Zelaya a Honduras


Soldados hondureños montan guardia mientras seguidores del depuesto presidente Manuel Zelaya bloquean una carretera en Tegucigalpa


Clinton clama por las salidas negociadas entre ambos sectores políticos


La Paz.- El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, está regresando a su país o incluso puede estar ya en territorio hondureño, en franco desafío al gobierno de facto instalado en Tegucigalpa, afirmó el mandatario Hugo Chávez.

"Yo no sé si ya a esta hora Zelaya está en territorio hondureño. No sé si Zelaya va a aparecer públicamente en alguna ciudad de Honduras al frente del pueblo en una marcha, o se va a quedar clandestino, no sé, esa decisión la toma él", declaró el mandatario venezolano, informó Reuters.

En rueda de prensa desde Managua, Zelaya confirmó: "voy a regresar de una u otra forma; estoy esperando que culmine el diálogo diplomático", citó AFP.

El depuesto mandatario rehusó revelar la fecha y la forma en que regresará para evitar que el Gobierno interino le haga "daño", reseñó Efe.

En Washington, el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Robert Wood, volvió a urgir a los países de América Latina a apoyar el proceso de mediación del presidente costarricense, Oscar Arias, en la crisis de Honduras y a evitar cualquier acción que contribuya a aumentar las tensiones.

"No queremos ver acciones que de alguna manera inflamen las tensiones en la región, tensiones que ya son bastante fuertes", señaló Wood.

A su vez, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, reafirmó su compromiso en la restauración del "orden constitucional y democrático" en Honduras y exhortó a otros países a jugar "un papel positivo en el logro de esa meta". Dicho esto, Clinton advirtió, en una clara referencia a Venezuela, contra "cualquier acción que pueda conducir a la violencia", publicó el diario español El País.

Por su parte, el presidente interino, Roberto Micheletti, dijo que el Ejército y la Policía de su país "están preparados para repeler" cualquier intento de intervención extranjera, en una entrevista concedida a la emisora colombiana RCN.

Micheletti denunció además que hay varios países, a los que evitó mencionar, que están "infiltrando a gran cantidad de gente" para cometer "actos guerrilleros" en Honduras.

Protestas y bloqueos

Los sindicatos y movimientos populares que apoyan al depuesto mandatario reanudaron ayer por segundo día consecutivo los bloqueos de carreteras en todo el país y, en particular, en los accesos a la capital. Los manifestantes cerraron la ruta que conecta a Tegucigalpa con el norte del país, y la vía entre San Pedro Sula y Puerto Cortés, el principal puerto comercial; lo mismo que una ruta en Santa Rosa de Copán, en el noroeste, trancando el tránsito hacia El Salvador y Guatemala.

Juan Barahona, secretario general de la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras, aseguró que en las fronteras con Guatemala y El Salvador se han instalado manifestantes que impiden la circulación de vehículos y personas.

Reclamó a su vez que se mantenga la propuesta de convocar a una consulta popular con vistas a la instalación de una Asamblea Constituyente, que promovía Zelaya, la que defendió como un "derecho ganado por la población".

A su vez anunciaron que el depuesto gobernante llegará en cualquier momento al país a partir de la medianoche de hoy.

Militares hondureños

Honduras no ha enviado tropas a la frontera con Nicaragua ni tiene información de que el vecino país lo esté haciendo, informó el portavoz de las Fuerzas Armadas de Honduras, Ramiro Archaga.

Indicó además que los militares "están en sus cuarteles y apoyando algunas acciones de la policía para evitar disturbios en las manifestaciones".

Agregó que en las unidades cercanas a los puntos fronterizos con países con los que Honduras tiene límites territoriales, Nicaragua, El Salvador y Guatemala, los soldados permanecen en sus cuarteles, "donde siempre han estado, y no en la frontera con Nicaragua".

Versiones sobre presuntas movilizaciones de tropas han creado confusión en sectores hondureños que temen un estallido de violencia.


El Universal