sábado, 18 de julio de 2009

Zelaya reacio a compartir el poder, a menos que lo comparta con Chávez Frías...



En vísperas de las conversaciones para resolver la crisis política en la vecina Honduras, el presidente depuesto Manuel Zelaya dijo el viernes que no haría nada para perjudicar las actuales negociaciones, pero instó a la comunidad internacional a que aumentara la presión por su inminente regreso.

Cuando se le preguntó si estaría abierto a un acuerdo para compartir el poder con el gobierno interino, encabezado por Roberto Micheletti, Zelaya dijo: ``Nunca accedería a nada que recompense a los dirigentes del golpe''.

Las declaraciones surgen en medio de persistentes rumores de que Zelaya trataría de cruzar la frontera de Honduras tan pronto como este fin de semana.

Zelaya y sus allegados han dicho repetidas veces que él reclamará la presidencia de nuevo, a pesar de los riesgos. También ha instado a los hondureños a rebelarse contra lo que él considera un gobierno ilegítimo.

''Tengo derecho a regresar a mi país'', dijo Zelaya el viernes durante una rueda de prensa en la embajada hondureña en Managua. ``Regresaré de un modo u otro''.

Zelaya indicó que si la comunidad internacional permite que el golpe se mantenga, los hondureños podrían ``escoger el camino de guerrillas y otros insurgentes''.

En los pasados dos días, Zelaya y su grupo se han estado reuniendo en NIcaragua, donde ha hallado un firme aliado en el presidente Daniel Ortega.

Se espera que Zelaya, el presidente boliviano Evo Morales y el presidente venezolano Hugo Chávez estén el domingo entre los invitados que celebrarán aquí el aniversario número 30 de la revolución sandinista.

Ortega, el hombre fuerte sandinista y enemigo de la era de Ronald Reagan que gobernó Nicaragua de 1979 a 1990, fue elegido de nuevo como presidente del país en el 2006.

Esa celebración coincidirá con los actuales esfuerzos de mediación que tienen lugar en Costa Rica durante el fin de semana. Las negociaciones --encabezadas por el presidente costarricense Oscar Arias-- buscan acabar con el impasse que tiene tanto a Micheletti como a Zelaya reclamando ser el líder legítimo del país de 7.8 millones de habitantes. Sin embargo, pocos creen que el diálogo pueda ser exitoso.

Zelaya indicó que si no se llega a un acuerdo que incluya su regreso inmediato como presidente, entonces ''tomará otras medidas'' para que ello ocurra.

El viernes, unos 2,000 simpatizantes de Zelaya bloquearon dos carreteras que conectan a Tegucigalpa, la capital de Honduras, con las costas caribeña y pacífica durante varias horas, reportó Associated Press. La aerolínea American Airlines suspendió temporalmente sus dos vuelos diarios a la capital debido a la crisis política.


El Nuevo Herald