jueves, 9 de octubre de 2008

Gobierno boliviano acusa de terrorismo a cuatro personas


Oficiales de la policía boliviana muestran a la prensa las armas confiscadas. Cuatro personas han sido arrestadas y acusadas de terrorismo.



El gobierno de Bolivia acusó el jueves a cuatro personas de terrorismo y de ser parte de un supuesto plan de golpe contra el presidente Evo Morales, al presentar el armamento que les fue decomisado en la ciudad oriental de Santa Cruz.

El viceministro de Régimen Interior, Rubén Gamarra, dijo en una rueda de prensa que las cuatro personas acusadas fueron detenidas el miércoles en la capital cruceña por un grupo de elite de la policía.

Los detenidos han sido denunciados por el delito de terrorismo y serán investigados por una comisión especial de fiscales encargada de indagar casos contra la seguridad del Estado.

El jefe de Operaciones de la Policía, coronel José Luis Araníbar, detalló que también se decomisaron dos automóviles, tres motocicletas, diez armas, diez granadas de guerra, aparatos de comunicación y 3,000 proyectiles, entre los que hay algunos cohetes antitanque.

Gamarra dijo además a radio Fides que la detención de esas cuatro personas "es una prueba más'' de que existió un plan "de golpe cívico prefectural'' para derribar al Gobierno durante una ola de protestas sociales opositoras contra Morales ocurridas en septiembre pasado.

"Se han preparado por tanto para la guerra y no para las discusiones con ideas'', aseguró Gamarra.

Durante septiembre, opositores de las regiones de Santa Cruz, Pando, Beni y Tarija desataron varios conflictos y protestas para pedir a Morales que atienda sus reclamos económicos y políticos.

El conflicto tuvo su peor momento en los enfrentamientos que se produjeron el 11 de septiembre en el departamento de Pando, donde murieron al menos 15 personas, casi todos campesinos afines a Morales, lo que derivó en la declaración de estado de sitio en esa región.

Para pacificar el país, el Ejecutivo y los prefectos (gobernadores) opositores realizaron un proceso de diálogo que finalizó el fin de semana pasado sin acuerdos pero que ha sido trasladado al Congreso nacional, donde ahora debatirán los partidos políticos sobre los temas conflictivos.

Los debates están centrados en el pedido del presidente de que el Congreso convoque a un referendo sobre el proyecto de nueva Constitución y las demandas autonómicas de varias regiones.

El Nuevo Herald

http://www.elnuevoherald.com/noticias/america_latina/story/299568.html