viernes, 31 de octubre de 2008

Postura frente a Venezuela une a republicanos y demócratas


Asesores de partidos de EEUU rechazan "retórica negativa" de Hugo Chávez

Cuando se toca el tema de la independencia energética de EEUU, los debates electorales norteamericanos parecen más conversaciones entre dos partes de acuerdo que discusiones de dos partidos en disputa. Esto no varió en una teleconferencia/debate, organizada ayer por la Embajada de Estados Unidos en Caracas, en la que un representante del Partido Demócrata y otro de la tolda republicana discutieron sus ideas.
"Ambos candidatos presidenciales piensan igual respecto a la búsqueda de fuentes alternativas al petróleo, como la energía nuclear o la eólica, para disminuir la dependencia energética de EEUU con el extranjero", aseguró Raúl Vargas, miembro del Comité Nacional Hispano del Partido Republicano.

Por su parte, Estuardo Rodríguez, estratega demócrata y asesor de The Raben Group, cree que las diferencias entre el republicano John McCain y el demócrata Barack Obama están en la forma y no en el fondo.

"El senador Obama está ofreciendo créditos o recortes en los impuestos a las corporaciones o instituciones que desarrollen fuentes alternativas al petróleo, mientras que el senador McCain lo hace tanto si buscan esas nuevas fuentes de energía como si se dedican a seguir explotando petróleo", acota Rodríguez.

Así, de acuerdo al representante demócrata, se motiva la producción efectiva de nuevas energías. Pese a esta diferencia, ambos voceros vuelven a coincidir al situar en diez años el plazo mínimo para ver soluciones efectivas al respecto.

Relación con Venezuela Diferencias de forma más que de fondo se repiten entre republicanos y demócratas en un punto más: las relaciones de Washington con el gobierno venezolano de Hugo Chávez.

Y es que tanto Vargas como Rodríguez condenan la "retórica negativa del presidente Chávez", en nombre de sus partidos, y defienden la necesidad de una posición más constructiva por parte de Caracas hacia EEUU.

Sin embargo, Vargas es más enfático al decir que espera que sea "Chávez quien dé el primer paso para normalizar las relaciones". Rodríguez, por el contrario, explica que el plan de Obama es mejorar las, también deterioradas, relaciones de EEUU con los países vecinos de Venezuela, para mejorar la imagen del país norteamericano en toda la región.

De esta forma, tanto Vargas como Rodríguez insisten en convertir a Latinoamérica en una prioridad de las agendas de Obama y McCain, en momentos en que la crisis financiera y conflictos como el de Irak preocupan más a los estadounidenses.

El Universal