sábado, 18 de octubre de 2008

Revelarán sobornos a funcionarios venezolanos


El condenado socio comercial de un venezolano acaudalado podrá testificar en un juicio en Miami sobre millones de dólares en sobornos supuestamente pagados a funcionarios de alto rango del gobierno del presidente venezolano Hugo Chávez, dictaminó el viernes un juez federal.

Carlos Kauffmann dio el viernes una muestra de lo que será su testimonio, cuando hizo un resumen del dinero que él y su socio Franklin Durán se supone pagaron a funcionarios de la Guardia Nacional de Venezuela, los ministerios de Finanzas y Educación, y a dos estados.

El dictamen de Joan Lenard, una jueza de Distrito, se produjo después del inesperado testimonio de Kaufmann, quien tomó el estrado como testigo sin que el jurado estuviese presente. Se declaró culpable de los cargos de no registrarse como agente ante las autoridades de Estados Unidos, cuando viajó a Miami para supuestamente silenciar a un socio comercial que había sido detenido en la Argentina con un maletín que contenía casi $800,000 en efectivo.

Las declaraciones de Kauffmann añadieron un elemento explosivo al juicio que ya dura siete semanas, y que amenaza con retumbar desde Miami hasta Caracas y Buenos Aires.

Aunque los alegatos de soborno de Kauffman habían aparecido antes en los documentos de la corte, su testimonio probablemente tendrá más resonancia internacional debido al modo espectacular en que lo dará: ante un jurado federal de 12 miembros en Miami.

Además, se espera que revele los nombres de los funcionarios de alto rango que supuestamente recibieron decenas de millones de dólares en sobornos, aunque ayer el juez limitó el alcance del testimonio de Kauffman del próximo martes, justo antes de las conclusiones finales del miércoles.

Kauffmann testimonió previamente debido a que Lenar deseaba escuchar si lo que informase debería admitirse como refutación de la decisión de ella de permitir que el abogado de Durán argumentara una defensa basada en la "incitación al delito'' en las conclusiones finales.

"Esto es importante para los delitos que son parte de la acusación en este caso y para la disposición y voluntad del acusado de cometer esos delitos'', dijo Lenar.

A Durán, 40, se le acusa de complot para no registrarse como agente ante las autoridades de EEUU el año pasado, cuando voló hasta Miami para lograr el silencio de un asociado comercial que había sido detenido en Argentina con un maletín que contenía $800,000 en efectivo.

El efectivo -que se le ocupó al hombre de negocios venezolano Guido Alejando Antonini Wilson- estaba destinado, como un regalo del gobierno de Chávez, a la campaña presidencial de una aliada política argentina: Cristina Fernández de Kirchner, quien el año pasado ganó la presidencia del país. El descubrimiento de la maleta por una agente de aduanas, quien posó posteriormente para la revista Playboy de Argentina, generó un escádalo hemisférico.

Tanto Chávez como Fernández negaron las acusaciones de que el dinero estaba destinado a ella y calificaron el caso penal norteamericano de "basura''.

El viernes, el socio comercial de Durán, Kauffmann, contó que ambos comenzaron a trabajar juntos hace una década y devinieron multimillonarios pagando sobornos a altos funcionarios venezolanos a cambio de contratos lucrativos, que incluía el cobro de grandes cuotas por depositar el dinero del gobierno en cuentas bancarias.

"Parte de ese dinero se lo dimos a gente del gobierno'', declaró Kauffmann ante un juez federal, y añadió que él y Durán recibieron unos $30 millones en contratos de construcciones del estado de Vargas.

Sobre uno de los negocios, Kaufmann dijo que él y Durán compraron en el 2002 un edificio del Citibank en Caracas por $4.5 millones para que el Ministerio de Finanzas de Venezuela pudiera comprarlo por $9.5 millones. Los socios sobornaron con $4.5 millones a cuatro altos funcionarios de ese ministerio, declaró Kauffmann, a quienes identificó como Tobias Nobrega, Jesus Bermudez, Lenin Aguilera y Alejandro Dopazo.

Sobre otro de los negocios, Kauffmann dijo que él y su socio sobornaron a funcionarios en la Guardia Nacional de Venezuela a cambio de contratos con la entidad y para manejar los sobornos que otras compañías pagaron a esos mismos funcionarios.

Los socios también pagaron a funcionarios gubernamentales electos en los estados de Cojedes y Vargas, incluidos $250,000 como contribución a la campaña electoral para gobernador de Antonio Rodríguez, declaró Kauffmann.

"El objetivo era crear vínculos con ellos... para conseguir otros negocios con el gobierno'', declaró, y añadio que él y Durán recibieron unos $30 millones en contratos de construcción procedentes del estado de Vargas.

El fiscal general auxiliar de EEUU Thomas Mulvihill dijo que era importante que Kauffmann declarase ante el jurado, ya que estas "malas acciones anteriores'' mostrarían la predisposición de Durán de encabezar el complot venezolano destinado a silenciar a Antonini sobre la fuente y el destino del maletín lleno de efectivo.

Mulvihill señaló que al jurado se le deberá permitir escuchar el testimonio de Kauffmann, porque muestra que Durán no fue‘‘ incitado a cometer delito'' por Antonini, quien comenzó a colaborar con el FBI el año pasado después que regresó a su casa en Biscayne Key una vez que el maletín fue ocupado en Argentina.

En efecto, el fiscal agumentó que el complot de Durán para silenciar a Antonini fue otro soborno del gobierno de Venezuela, que lo recompensaría generosamente con futuros contratos gubernamentales si tenía éxito.

"No se trata de un hombre inocente al que Estados Unidos hizo caer en una trampa'', manifestó Mulvihill.


El Nuevo Herald

http://www.elnuevoherald.com/167/story/304613.html