viernes, 16 de noviembre de 2007

Cinco lecciones para un golpista. Lo que Chávez debe aprender de Aznar.


Que el inacabable espacio dominical Aló Presidente, que protagoniza el lenguaraz venezolano en solitario, vaya a cumplir este fin de semana su 294 edición, revela el uso totalitario de los medios de comunicación en un país en la que el ejercicio del periodismo libre es una profesión de riesgo.

El presidente de Venezuela Hugo Chávez en su obsesión por José María Aznar podría tomar algunas lecciones de democracia del ex presidente español.

Primero, los golpistas, como el teniente coronel Chávez, aunque hayan fracasado en sus alzamientos como el que él mismo protagonizó y por el que fue condenado en 1992 con 50 muertos estimados, no deben acusar sin fundamento a otros de respaldar levantamientos.

Sólo con la entrada de grupos izquierdistas en el ejecutivo logró el verborreico militar su indulto.

Segundo, mientras Aznar presidía España algunos de sus los militantes de su partido, que es el mío, murieron a manos del extremismo independentista. En Venezuela ahora que se manifiestan los universitarios, quienes se enfrentan a ellos con pistolas son grupos de chavistas, es decir, que a pesar de ser el gobierno sigue tolerando la presencia de sus partidarios armados.

Tercero, un país que se pretende democrático debe favorecer la pluralidad informativa, que aquí creció en los ocho años de gobierno popular, mientras que Chávez ha cerrado la cadena más antigua, más vista y más crítica del país, Radio Caracas Televisión para sustituirla por una estatal.

Que el inacabable espacio dominical Aló Presidente, que protagoniza el lenguaraz venezolano en solitario, vaya a cumplir este fin de semana su 294 edición, revela el uso totalitario de los medios de comunicación en un país en la que el ejercicio del periodismo libre es una profesión de riesgo.

Cuarto, los gobernantes han de estar el tiempo justo y no aspirar a la perpetuidad. En España aunque no haya ley que lo exija Aznar renunció a presentarse con ocho años de gobierno.

En Venezuela Chávez, por el poder que acumula como jefe de estado tiene limitado a dos mandatos su tiempo en el gobierno, pero va a volver a camibar la Constitución porque le parece poco gobernar “sólo” hasta 2013, quince años, y así podrá hacerlo indefinidamente.

Quinto y último aprendizaje que el incontenible Hugo debiera recibir de José María, los presidentes se someten a leyes y especialmente a la Constitución, y no al revés como ha propuesto con su reforma Chávez en la que incluye la desaparición de la propiedad privada, la posibilidad de declaración perpetua de estado de excepción con censura, la supresión de la autonomía universitaria o la creación de un sistema socialista de partido único.

Posiblemente ni con estas cinco lecciones podría aprender el presidente venezolano prácticas democráticas de José María Aznar, debería volver a nacer.

Por Miguel Barrachina Ros

http://www.diariodeamerica.com/front_nota_detalle.php?id_noticia=2623