lunes, 12 de noviembre de 2007

Esta es la historia secreta del choque entre Chávez y el Rey Juan Carlos


El 'regaño' del monarca español al presidente venezolano no fue espontáneo, sino que fue motivado por las críticas de Chávez y el presidente nicaragüense Daniel Ortega a España, desde el día anterior.

La pelea estaba 'casada' desde la tarde del jueves. Ortega se refirió en términos desobligantes a la presencia de Fenosa (empresa de energía, de origen español, con intereses en el país centroamericano), lo cual ya había disgustado al rey Juan Carlos.

Pero el hecho de que Chávez hubiera descargado su ira contra el presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Gerardo Díaz Ferrán, hizo que el disgusto de los españoles se tornara en irritación.

Díaz Ferrán, quien según Chávez merodeaba la cumbre de mandatarios en Santiago, había criticado horas antes la "inseguridad jurídica" para la inversión en Venezuela.

Chávez, además, había metido a los españoles junto con los Estados Unidos en un mismo paquete de conspiradores, que según él, patrocinaron el fracasado golpe de Estado en su contra en el 2002.

El viernes en la mañana, el canciller español Miguel Ángel Moratinos, en un desayuno de trabajo con empresarios y líderes latinoamericanos, se quejó del lenguaje de Ortega y Chávez, e hizo saber de la incomodidad del Rey.

Esos comentarios llegaron a oídos de los dos mandatarios, quienes a pesar de haber intervenido ya en la asamblea general, desafiantes, exigieron a la presidenta Michelle Bachelet un nuevo turno para hablar en la mañana del sábado, solo que ella no imaginaba que ese gesto y las nuevas críticas terminarían provocando la ira del rey Juan Carlos.

Minutos antes de la intervención de Chávez, una fuente diplomática venezolana advirtió sobre el tono que él usaría en su nuevo discurso.

Incomprensión

La irritación del monarca español, según comentaron asistentes al encuentro, radicaba en cierta incomprensión, porque, según estadísticas oficiales, las inversiones españolas en Latinoamérica llegan a cerca de 170 mil millones de dólares, un capital que desearía cualquiera otra región del mundo. Pero, además, los españoles son los grandes financiadores de estas cumbres.

Y de la irritación se pasó a la crisis. A la salida de casillas. A ese estado pareció haber llegado el monarca, cuando Chávez aseguró reiteradamente que el ex presidente del gobierno español José María Aznar era un "fascista".

Esta expresión, que motivó el reclamo del actual presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, exigiéndole a Chávez "respeto" en la manera de disentir, puso al Rey fuera de control, quien señalando con su dedo índice a Chávez le gritó: "¡Por qué no te callas!".

Poco después, y en medio de los ataques de Ortega, el Rey se paró de la silla, evidentemente molesto y con la intención de abandonar la cumbre, pero la presidenta Bachelet envió emisarios para pedirle que, por favor, regresara.

La situación para Bachelet, anfitriona del encuentro y quien presidía la reunión, tampoco era fácil. Todo el programa estaba retrasado, los mandatarios comenzaban a retornar a sus países, la declaración no se había firmado, y los presidentes Chávez y Ortega insistían en hacer intervenciones que no tenían nada que ver con el tema central del encuentro.

A juzgar por las salvas de aplausos emitidas por los asistentes a la cumbre, tras las intervenciones de Chávez y Rodríguez Zapatero, esta terminó absolutamente dividida.

Fuentes diplomáticas allegadas a la cumbre temen que el episodio del sábado en Santiago haya sido una estocada final a este foro de mandatarios iberoamericanos.

Chávez dice que Rey apoyó golpe

El presidente venezolano, Hugo Chávez, afirmó este domingo que el rey Juan Carlos de Borbón aprobó el golpe de Estado en su contra en el 2002, porque supuestamente el embajador hispano acompañó al presidente de facto, Pedro Carmona.

"Señor Rey, responda. ¿Sabía usted del golpe de Estado contra Venezuela, contra el gobierno democrático, legítimo de Venezuela? (...) Porque es muy difícil pensar que el embajador español va a estar en palacio apoyando a los golpistas sin autorización de su majestad".

SANTIAGO (AP)

¿Quién ganó y quién perdió en el contrapunteo?

Rey Juan Carlos. Su actitud al mandar callar a Chávez y al abandonar el recinto le subió puntos entre la opinión pública española, pues se considera que actuó defendiendo la dignidad de su país. No eran buenos tiempos para él y su familia. Las críticas de la ultraderecha y la emisora del episcopado; la quema de su fotografía y la de la reina por independentistas catalanes, y la caricatura que ridiculizaba a los príncipes de Asturias, crearon incómodos precedentes.

Hugo Chávez. El presidente venezolano ganó y perdió. Por una parte consolidó su liderazgo en el ala izquierda de los gobiernos latinoamericanos con su discurso antiimperialista, pero fueron muy pálidas las expresiones de apoyo de sus habituales amigos en el continente. Por ejemplo, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, se desmarcó pronto. Dijo que la reelección indefinida era "un absurdo, porque la democracia implica alternancia".

Michelle Bachelet. A la presidente chilena y anfitriona no le fue muy bien. Ella, que pretendía subir popularidad, no pudo materializar la brillante organización de la cumbre, que se convirtió en un permanente dolor de cabeza, no solo por los ataques de Chávez al eje de la cita (la cohesión social), sino por los incendios que tuvo que apagar. Esto terminó opacando la reunión. Tanto que su portavoz llamó la atención para que se dejen de lado las anécdotas y se miren los resultados.
Los momentos clave de la Cumbre

-La inauguración de la Cumbre Iberoamericana, el jueves en la noche, contó con la presencia del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

-Al día siguiente de este abrazo presidencial se desató la peor crisis diplomática entre Argentina y Uruguay por una planta papelera.

-"Por qué no te callas", le espetó el rey Juan Carlos de España al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, tras los ataques contra J. M. Aznar.

http://www.eltiempo.com/politica/2007-11-12/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-38