domingo, 18 de noviembre de 2007

El papel de la OPEP y el “eje del petróleo”


La historia del crudo parece haber abierto otro capítulo“. Lo dice el editorial del diario catalán “La Vanguardia” que analiza el estado actual de la OPEP y el papel de Rusia, Venezuela e Irán en el mundo multipolar.

Este es el editorial completo:


A juzgar por la frustración de la ciudadanía occidental, perpleja ante la continua subida del petróleo, la historia del crudo parece haber abierto otro capítulo. El petróleo, para el ciudadano occidental, es sinónimo de impuestos y beneficios de las compañías, pero también de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que este fin de semana celebra una cumbre en Riad.

La OPEP nació en 1960 merced a diversas causas políticas y económicas. Políticas, porque, a consecuencia de la descolonización, los países subdesarrollados estaban ansiosos por controlar sus fuentes de riqueza. Y, desde el punto de vista económico, porque, a resultas de la nueva competencia, los precios empezaron a caer. Desde entonces, el objetivo prioritario de la OPEP ha sido evitar la caída de los precios, convencida de que los ingresos le proporcionarían el dinero para financiar su desarrollo. Y, claro está, la manera de controlar los precios es mantener a raya la producción.

La guerra del Yom Kippur, en 1973, cuando la demanda de petróleo en Occidente era alta, brindó una oportunidad histórica a la OPEP, que, con un embargo, logró disparar los precios de 2 a 11 dólares el barril. Y a finales de 1980, y a consecuencia de la guerra entre Irán e Iraq, el barril volvió a subir hasta los 39 dólares. Fue, sin embargo, el canto del cisne. En los años ochenta, con la fractura de una OPEP heterogénea, se acabaron los años de los barriles gordos. Ahora, dos decenios después, el precio ronda los cien dólares.

La OPEP ya no es todopoderosa, pero sigue siendo poderosa. Ahora produce el 40 por ciento del petróleo que se quema (en 1973, el 55 por ciento), y desde Occidente se ha instado a sus 13 países miembros a que aumente su producción, tanto para frenar el ascenso vertiginoso del precio como para satisfacer la creciente demanda. Todas las presiones, sin embargo, parece que han sido en vano. La cumbre que la OPEP celebra en la capital saudí concluirá hoy con una declaración en la que, según todos los indicios, no se anunciará ningún aumento de la producción. El club de los países exportadores de petróleo no es homogéneo. Hay algunos, como Arabia Saudí, que históricamente han sido más sensibles a las presiones occidentales. Pero también hay socios, como Venezuela e Irán, que empujan con fuerza en sentido contrario.

Thomas L. Friedman, un entusiasta de la globalización, ha definido el mundo de después del 11 de septiembre de una manera muy gráfica. El mundo, para Friedman, es plano gracias a la globalización y multipolar por culpa del petróleo. Según Friedman, el mundo es multipolar porque el poder estadounidense es contestado desde China, porque trabaja duro y ahorra obsesivamente, y desde un eje de países que utiliza el petróleo como arma política.

Este eje, que Friedman denomina eje del petróleo, está integrado, en su opinión, por la Rusia de Vladimir Putin, que empieza a utilizar el petróleo y el gas natural como lo hacía la Unión Soviética; la Venezuela de Hugo Chávez, que empuja a sus socios de la OPEP a rebajar la cuota de producción, y el Irán de los ayatolás, que, a casi cien dólares el barril de petróleo, se permite jugar una partida de ajedrez nuclear con Bush.

El papel de la OPEP
Editorial La Vanguardia
Barcelona, España


http://www.noticias24.com/actualidad/?p=9788