viernes, 3 de abril de 2009

30 años de prisión para comisarios y 4 de los PM




Los familiares de los sentenciados mostraron su tristeza e indignación por la decisión del Tribunal Cuarto del estado Aragua (Freddy Pereira/El Aragüeño)



Maracay.- Gritos y escenas de dolor dejó el fallo del Tribunal Cuarto de Juicio de Aragua. Cerca del mediodía la juez Maryori Calderón leyó una a una las sentencias condenatorias para nueve de los once acusados de lesiones en perjuicio de tres fallecidos y veintinueve heridos durante los hechos ocurridos el 11 de abril de 2002.

Tras dieciocho horas de deliberación, la juez Calderón, junto a los escabinos, dio a conocer el veredicto. Familiares de los detenidos vieron desvanecidas sus esperanzas de libertad en sólo dieciocho minutos que se demoró Calderón en leer las actas que informaban una sentencia de 30 años para los comisarios Henry Vivas, Lázaro Forero e Iván Simonovis.

Sólo dos de los ocho funcionarios de la Policía Metropolitana (PM), Ramón Zapata y Rafael Nazoa, fueron absueltos de los hechos.

El primero en conocer el fallo fue el efectivo de la PM Arube Salazar, quien recibió una condena de diecisiete años y diez meses de cárcel por el delito de homicidio consumado. Luego siguió la causa de Erasmo Bolívar, a quien se le dictó una sentencia de treinta años de prisión, situación que derribó la entereza de los familiares y desató su indignación y desesperación. Gritos sin parar y un intenso llanto fueron su manera de demostrar su desacuerdo.

Algunos decidieron retirarse de la sala y mientras bajaban las escaleras de la sede judicial no hacían más que preguntarse el porqué de esa sentencia.

Nubia Vivas, hermana del comisario Henry Vivas, quien sin aún escuchar el veredicto para su familiar dijo no aguantar el dolor que estaban viviendo los familiares de los funcionarios.

La madre y la tía de Bolívar tuvieron que retirarse de la sala de audiencia en medio de una crisis de nervios que motivó la intervención de miembros del equipo de emergencias 171.

Salazar estaba siendo juzgado por aparecer armado en una foto encima de una ballena de la PM, a pesar de que en la evacuación de pruebas se presentaron otras cuatro gráficas que presentaban funcionarios distintos en las mismas condiciones sin detallarse quien disparó. En el caso de Bolívar la acusación se presentó por una foto de él en una ambulancia que tenía asignada un arma de fuego.

Casi sin aliento, la madre de Bolívar, Aura de Bolívar, pidió una audiencia con el presidente de la República, Hugo Chávez, para demostrar la inocencia de su hijo. Acusó a la Fiscalía y a la juez Calderón de ensañarse con "un muchacho bueno, que se entregó en alma, vida y corazón a la PM". Encomendada a Dios, dijo que no descansará hasta tener a su hijo en casa.

Una vez que concluyó la lectura de las actas, los familiares de los acusados expresaron en sus caras el dolor por la sentencia, mientras que otros se mantenían firmes, pues ya estaban preparados para un veredicto condenatorio "por tratarse de un juicio político".

Marcos Hurtado fue condenado a dieciséis años de prisión por complicidad necesaria en la comisión de delito de homicidio calificado frustrado; mientras que Héctor Robain, Luis Molina y Julio Rodríguez recibieron una pena de 30 años de prisión por la comisión de delitos de homicidio calificado, frustrado y lesiones graves y gravísimas.

Por su parte, los comisarios Vivas, Forero y Simonovis fueron acusados de complicidad necesaria en la ejecución de homicidio calificado, consumado y frustrado y lesiones graves, menos gravísimas y leves. Seguirán recluidos en la sede de la Disip, en El Helicoide. La defensa solicitará su traslado hacia la cárcel militar Ramo Verde, donde seguirán detenidos los seis funcionarios condenados.

Las víctimas del caso así como los dos funcionarios que quedaron libres abandonaron el Palacio de Justicia escoltados por funcionarios policiales a través del sótano. Mientras tanto, en las afueras del recinto judicial un grupo de personas afectas al oficialismo aplaudía la decisión condenatoria. Los señalados al escuchar la sentencia procedieron a retirarse de la sala de audiencia, negándose a firmar el acta de acusación como medida de protesta, aunque aclararon que acatarán el veredicto.

Odalys Forero, hija del comisario Lázaro Forero, así como María del Pilar Pertínez, esposa de Simonovis, lamentaron la sentencia y coincidieron en destacar que los objetivos planteados por los abogados de defensa de los detenidos no fueron logrados "por ahora". Señalaron que seguirán la lucha por lograr la libertad de los presos políticos. Mientras tanto, la hija del comisario Vivas, Dayana Vivas, dijo que entró a la sala con miedo, pero nunca se imaginó que iba a escuchar una sentencia "injusta". "Me avergüenza ser venezolana así como este tribunal por el descaro de la juez (Maryori Calderón) para decirnos que son 30 años (&) quizás no puedan entenderme en este momento, pero yo estoy indignada".

Erika Guillén
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL


Proceso complejo

Pena máxima. José Luis Tamayo, abogado defensor, dijo que en los últimos 10 años no había conocido una pena tan alta para unos acusados en la misma causa correspondiente a 30 años de prisión.

Juicio histórico. El juicio se extendió por tres años, tiempo en que fueron evacuados en el Tribunal Cuarto de Aragua 265 experticias; asistieron 198 testigos; 48 declaraciones de expertos; 5.700 fotos y 20 videos. Ha sido considerado el juicio más largo del país.

Derechos humanos. En la sentencia, la juez Maryori Calderón mencionó la violación de los derechos humanos en la tipificación de los delitos por los cuales fueron condenados nueve acusados, situación que los limita de gozar beneficios procesales e indultos presidenciales.

Sentencia. Los comisario Simonovis, Vivas y Forero fueron condenados por delitos de cómplices necesarios en la comisión del delito de homicidio calificado previsto y sancionado en el artículo 408 numeral 1 del COPP en perjuicio de Rudy Urbano y Erasmo Sánchez. Asimismo, cómplice necesario en el delito de homicidio calificado frustrado en perjuicio de otras 11 personas.

El Universal