domingo, 12 de abril de 2009

Insulza rechaza discutir el embargo en la Cumbre de las Américas


El director de la revista Foreign Policy, Moisés Naím y el secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, en una conferencia de prensa el pasado 6 de abril de 2009.


El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, consideró un error que en la Cumbre de las Américas se presione a Estados Unidos para que termine el embargo a Cuba.

"Si alguien cree que hay que empujar al presidente de Estados Unidos (Barack Obama) en la cumbre para conseguir ese objetivo, está profundamente equivocado'', aseguró Insulza en una entrevista que publicó el domingo el diario colombiano El Tiempo. "Si lo que Cuba quiere es que se acabe el embargo, no se le hace un favor empujando'' a Obama, enfatizó.

Según Insulza, el tema de la marginación de Cuba de la OEA no es para tratarse en la Cumbre de las Américas, que empezará el viernes en Trinidad y Tobago, sino en la Asamblea General del organismo hemisférico.

"La Cumbre no tiene autoridad para eso. Entonces no nos engañemos'', insistió el diplomático.

Varios mandatario de la región han anticipado su interés de incluir en la agenda del cónclave continental la discusión sobre la marginación de Cuba de la OEA y de la cumbre misma.

Insulza también dijo que Estados Unidos tiene la intención de dialogar con Venezuela y Bolivia para tratar de limar las asperezas que se generaron en los últimos años. "Pero debe ser un diálogo sin condiciones'', advirtió.

Insulza consideró que los temas prioritarios en el hemisferio que se deben tratar en la cumbre son "la migración y el crimen''.

Y añadió: "Lo del BID (Banco Interamericano de Desarrollo), es decir, la discusión sobre la ampliación del capital del banco, puede que no sea atractivo (para la prensa), pero es clave''.

El secretario general de la OEA sostuvo que en la actualidad hay un factor común en el continente y en el mundo: la preocupación por la crisis económica mundial.

"Si se examinan las cifras de América Latina entre el 2002 y el 2008, son la mejores en muchas décadas'', dijo.

"Pero es complicado decirle a alguien que ha estado haciendo bien las cosas, ‘desde ahora te va a ir mal porque no te van a comprar; porque los mercados que abriste se van a cerrar'... Eso provoca inquietud'', sentenció.


El Nuevo Herald