sábado, 4 de abril de 2009

La irrelevancia de Chávez


¿Cómo criticar al alcalde Manuel Rosales si abandonase el país? Pero, ¿no preferirá Hugo Chávez que se vaya al extranjero? La huida de Nixon Moreno lo libró de un conflicto diplomático. Fuera de Venezuela se desvanece el peso de cualquier líder, en cambio un Rosales en prisión contaría con el respaldo de un partido. Rosales además dispone de un discurso político y de un partido. A esta hora la mayoría recomienda que preserve su libertad.

Los aires de titán de Chávez desaparecerían si enfrentara una oposición organizada.

Contemos sus derrotas: perdió el poder tres días, cayó en las encuestas, lo derrotaron en un referéndum y en las elecciones regionales en Caracas. En estos meses lanzó una ofensiva, sorprendió a la oposición y alcanzó sus objetivos paso a paso: primero ganar las elecciones regionales para su partido, excluyendo al Partido Comunista y a Patria para Todos; a continuación, agarró de sorpresa al país con el referéndum, además de aliarse inesperadamente otra vez con el PC y el PPT. Concluida la etapa política de su plan el 15 de febrero, arranca la fase de las medidas económicas y de aplastar a la oposición en previsión de los tiempos duros. Por eso suspende las elecciones. Estamos en la política de tierra arrasada y de apretar las tuercas, de buscar dólares y olvidar los aumentos de sueldos y los contratos laborales. Sale de viaje mientras condenan a los comisarios, persiguen a Rosales y encarcelan al general Baduel La oposición ha avanzado mucho, pero este vendaval amenaza con llevársela por los cachos. A los alcaldes y gobernadores les toca asumir un papel protagónico en la unidad de la oposición, no hay otros líderes con el mismo peso.

Asombra la pasividad con que reacciona la opinión pública. Por ahora, al menos.

Muchos no han dado un paso atrás, simplemente salieron corriendo despavoridos.

A pesar de ganar batallas políticas, Chávez se está volviendo irrelevante, le han tomado la medida.

Argentina, Chile, Brasil, China, Rusia e Irán saben que la superación de la crisis requiere de la recuperación económica de Estados Unidos. Quieren que el consumidor norteamericano vuelva a comprar productos importados. No es el momento del antiimperialismo de café con leche, los chinos quieren ocupar un lugar destacado en el capitalismo mundial, no implantar el socialismo.

China y Europa le piden a Estados Unidos que abandone el unilateralismo como está haciendo Barack Obama. Estados Unidos compartirá el poder con los otros grandes países. Mexicanos, brasileños, chilenos y argentinos necesitan que se recupere la economía mundial. Esta crisis durará mucho más tiempo, no quieren que su principal cliente se declare en quiebra Ni siquiera Cuba toma en serio el discurso del socialismo del siglo XXI.

Chávez no criticó la presencia latinoamericana en la reunión del G20 ni que Lula rechazase sentarse al lado del genocida de Dahfur.

Tampoco se le ocurre condenar a Irán porque converse con Estados Unidos ni a China por prestarle 40.000 millones de dólares al Fondo Monetario Internacional.

La crisis mundial vuelve irrelevante a Chávez. Además, sus seguidores más cercanos en Venezuela se saben en peligro. Alguien que se parecía en muchas cosas a Chávez advirtió alguna vez que la lucha contra la corrupción sólo sería creíble cuando metieran en prisión a un alto funcionario del propio Gobierno.



Fausto Masó
El Nacional / ND