miércoles, 8 de abril de 2009

Condena Comisarios: Sin palabras. Injusticia ilimitada


Las macabras de la injusticia





El corazón de los venezolanos que salimos a protestar en forma pacífica el 11 de Abril de 2002, se viste de luto, porque junto a la justicia, también estamos enterrando a la libertad, a la democracia, al honor, a la honestidad y a la decencia.

El 3 de Abril de 2009, en la ciudad de Maracay- Estado. Aragua, Venezuela, la juez Marjorie Calderón, enterró definitivamente a la justicia, primera víctima del régimen que desgobierna a Venezuela.

Este día en el que el cielo y el corazón de los venezolanos que salimos a protestar en forma pacífica el 11 de Abril de 2002, se viste de luto, porque junto a la justicia, también estamos enterrando a la libertad, a la democracia, al honor, a la honestidad y a la decencia.

Hoy fueron condenados por una juez que procedió en forma contraria al mandato de su cargo a condenar a 30 años de prisión a los Comisarios Iván Simonovis, Henry Vivas, Lázaro Forero, y a los policías Metropolitanos Erasmo Bolívar, Julio Rodríguez, Luis Enrique Molina Cerrada, a 17 años José Arube Salazar, fueron dejados en libertad José Neazoa López y Alfonso Zapata, y , faltan Marcos Hurtado y Héctor José Rovaín por sentenciar. Ninguno de estos hombres debió estar preso ni un solo día. Son inocentes. Todos los ciudadanos que marchamos ese día, sabemos que los comisarios advirtieron a la masa que la marcha sólo tenía permiso pasta la Plaza de Chuao. Quienes llegaron hasta el centro de Caracas saben que quienes resguardaron sus vidas fueron los agentes de la Policía Metropolitana, todos los venezolanos vimos por TV a los asesinos de Puente Llaguno disparándole a la masa. Es necesario repetir que esos asesinos están libres. Sin embargo quienes cumplieron a cabalidad con sus funciones han sido condenados.

La justicia revolucionaria funciona al igual que la “justicia nazi”, Como para crear inquina entre quienes han sufrido cárcel unos fueron dejados libres, y, otros condenados a pena máxima, dejando bien en claro el mensaje a la nación “Haces lo que yo digo y no protestes, porque estás sometido a la voluntad de la revolución”. “Nunca sabrás cual será tu suerte”.

Queda bien clara la injusticia, los dos hombres que afortunadamente fueron liberados, pasaron seis años presos. ¿Cómo es posible? ¿Quién les devolverá su tiempo? A aquellos que han sido condenados, sin merecer condena alguna, ¿Quién les reconstruirá un alma hecha añicos? ¿Quién le dará consuelo a sus esposas, hijos, padres, hermanos y demás familiares?

Que sentimos los ciudadanos de a pie, sino una frustración inmensa, al ver que quienes son realmente los infractores de la ley, cada día abusan más de un poder que dejó de ser legítimo, para ser arrebatado mediante manipulación del más sagrado derecho político, que no es otro que el de elegir. El saber que quien nos desgobierna necesitaba unos chivos expiatorios, para encubrir su vergüenza, y, que la “justicia” el día Viernes 3 de Abril de 2009, se los sirvió en bandeja de plata.

A quienes les ha sido infligida tan profunda herida, como la de condenas severamente injustas, de poco o nada le sirven las palabras de consuelo, pero por Dios, hay que alzar la voz y exigir que sea establecida la Comisión de la Verdad, denunciar estos casos internacionalmente, hay que darle a sus familias compañía, demostraciones reales de solidaridad. No olvidemos quien es el verdadero culpable, y, recordémosle a la juez Calderón que hay un día tras otro y que más temprano que tarde habrá verdadera justicia.


Por Mercedes Montero

Diario de América