jueves, 2 de abril de 2009

José Vicente el Kerenski venezolano


Alexander Kerenski quien nació en Simbirsk, Rusia, el 22 de abril de 1881 y murió en el exilio en 1969, fue un líder revolucionario que militó en las filas de los movimientos revolucionarios, jugando un papel muy importante en el derrocamiento del régimen del Zar de Rusia, siendo también el responsable de entregar el gobierno a los bolcheviques.

Para algunos escritores, este personaje ha sido el político con el destino más trágico que se haya conocido en toda la historia del siglo XIX. Para él su castigo fue tener que vivir una larga vida en exilio lleno de remordimiento. Se dice que él había recibido el mismo castigo de Poncio Pilatos por haber traicionado al pueblo entregándolos a los comunistas.

En los países de Latinoamérica al igual que en otros lugares del mundo existen conspiradores y sofistas quienes han utilizado a los partidos del establecimiento como aparato ideológico para traicionar a sus mismos pueblos. Estos sofistas han sido los que se han encargado de construir puentes, preparando el camino a líderes de izquierda para que destruyan los viejos esquemas sociales e implanten nuevas ideas comunistas como sucedió en Chile con Eduardo Frei quien pavimentó el camino para la llegada del marxista Salvador Allende.

¿Se podría decir que en Venezuela también existen traidores como lo fue Kerenski? Venezuela al igual que otros países de Latinoamérica las cosas no han sido diferentes. Uno de los ejemplos más palpable es la del político y periodista José Vicente Rangel quien ha sido educado y mantenido por la democracia de este país, pero sin embargo ha sido uno de los que más ha traicionado el sistema. Rangel no sólo ha sabido aprovechar las diferentes situaciones dentro de la rueda política del país, él es uno de los que se ha encargado de abrir caminos al presidente Chávez y a su proyecto de socialismo del siglo 21 que está llevando al Estado a la miseria como fue el caso de Cuba con el dictador Fidel Castro y Chile con Salvador Allende.


Pero hoy día podemos observar como José Vicente no sólo está desacreditado como político sino que también es rechazado por la mayoría del pueblo que no le perdonará haber utilizado a los medios de comunicación como aparato ideológico para abrir el camino al comunismo castrista que está destruyendo hoy día al país.

Pero al igual que Kerenski que ni la Iglesia ortodoxa rusa ni la ortodoxa serbia quisieron recibir su cuerpo para enterrarlo en paz con Dios teniendo sus familiares que enterrarlo en un cementerio de Londres por traidor a la patria, para el Kerenski venezolano la suerte probablemente no será diferente ya que seguro terminará solo en su casa sin gloria ni honores, recordado por el pueblo venezolano y por sus descendientes como el judas que entregó a la patria y ayudó a la revolución a destruir los valores democráticos del país.



Orlando José Bruzual Rojas
El Universal