miércoles, 25 de junio de 2008

Mientras la nación espera, la violencia avanza


El periodista Javier García que fue encontrado muerto de cinco puñaladas

Todos los días aparecen en los diferentes medios de comunicación noticias acerca de las muertes violentas de decenas de ciudadanos en las diferentes regiones del país. Muertos a causa del enfrentamiento entre bandas, inocentes víctimas alcanzados por balas aún estando dentro de sus casas (una gran parte niños), hombres asesinados para robarle sus pertenencias o que se resistieron a ser robados ante la angustia de que les quiten su medio para ganarse la vida o lo único que tenían para llevar a la casa. Riñas en las cárceles, muertes por causas pasionales.

Como podemos ver las causas de muertes son casi siempre las mismas, lo que es realmente impresionante es su número. Aún Si Venezuela estuviera participando en una conflagración esa mortandad haría temblar a cualquier ministro encargado de la seguridad ciudadana, pero en Venezuela lamentablemente el pensamiento es otro.

De acuerdo con las declaraciones dadas por el Ministro Rodríguez Chacín el 28 de abril pasado, entre los meses de Enero y Abril del presente año se registraron 573 muertes por causas violentas, es decir un promedio diario de 16 personas. En un fin de semana que comenzó el Viernes en la tarde hasta la madrugada del Domingo fueron reportados 38 homicidios sólo en el área metropolitana de Caracas.

El día 2 de junio de 2008, el diario El Nacional reporta “Se conoció extraoficialmente que habían ocurrido 500 asesinatos en Caracas y Vargas durante el mes de mayo.

El diario La Voz, en su edición del 19 de mayo dice “60 muertos en la Gran Caracas: 43 homicidios en la Morgue de Bello Monte, 11 muertes violentas en las Valles del Tuy, 6 decesos en el eje Guarenas – Guatire, entre estos un niño de 11 años”

Globovisión, 2/6/2008
Motorizado asesinó al vicepresidente de Reporte Diario de la Economía en Chuao, Pierre Fould Geres de 48 años de edad quien recibió 12 balazos. Se presume fue un caso de sicariato.

En El Hatillo se produjo una manifestación de protesta porque han sido asesinados a manos del hampa cuatro taxistas de los que trabajaban en la zona

No se ha hablado de las estadísticas o noticias provenientes de otras regiones del país que de acuerdo a la densidad de población son tan graves como las de la Gran Caracas.

Dos crímenes cometidos en los últimos días nos dejan espantados. Estos son el del ancla del Noticiero Nocturno de RCTV Internacional, Javier García de 37 años de edad, que fue encontrado muerto de cinco puñaladas en su apartamento de Caracas, el 15 de junio de 2008. Se presume que se trata de un asesinato por “razones pasionales”, calificado por personeros del gobierno como un crimen menor, de segundo grado, como si con tal calificación se aminorara el hecho terrible que un ciudadano haya sido asesinado y de forma tan atroz.

Sin vergüenza alguna se descalifica a Javier García, se lesiona los sentimientos de sus familiares, se le echa tierra a su reputación e imagen. Toda esta humillación se ofrece como sustituto al respeto que se le debe como ser humano, al interés y aseguramiento para que se lleve a cabo la investigación que permita apresar al culpable.

El otro crimen que nos deja desolados es el cometido por un grupo de niños y adolescentes que le quitó la vida a otro niño de nueve años de edad. La reseña periodística es la siguiente:

“Esta situación quedó evidenciada la tarde del pasado jueves, cuando un grupo de niños y adolescentes golpeó salvajemente a un pequeño de tan sólo nueve años, quién falleció la tarde del lunes luego de una agonía que dejó sin fuerzas a sus padres, quienes hoy lloran la muerte de su primer y único hijo. El suceso tuvo lugar en Quibor (Lara)” Diario El Impulso. Barquisimeto. (20 de junio 2008)

Este crimen es agavillamiento, uno de los delitos más penados por la ley, debido a que es un grupo contra un sólo individuo, y, fue cometido por menores!

Todo esto sucede en una Venezuela que está en evidente retroceso. Las autoridades a quienes compete lidiar con este tipo de problemas pareciera que están ausentes. Es tal el volumen de crímenes, que la gran mayoría ni siquiera son investigados. Los familiares entierran a sus muertos. Sólo aquellos que armados de tesón, perseverancia y recursos económicos para poder pagar abogados y los costos de los juicios, después de largos procesos puede que logren justicia. A la mayoría de los familiares les toca mendigar por atención, para que escuchen sus quejas y reclamos, ante una policía ineficiente porque también está desasistida y un Poder Judicial que parece haber olvidado cual es su misión. Sólo parece interesarle servir y serle leal al Ejecutivo.

Mientras todo esto ocurre la nación espera. Pero que estamos esperando para reclamar el respeto a nuestros derechos fundamentales como lo son el derecho a la vida y el derecho a la justicia.

¡Pobre pueblo nuestro, que parece haber quedado huérfano de voluntad!


Por Mercedes Montero
Diario de América


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