miércoles, 27 de febrero de 2008

Ex congresistas respiran libertad

El ex senador colombiano Jorge Gechem junto a su esposa en el aeropuerto de Maiquetía, en Venezuela.


Durante una operación multinacional, que duró 11 horas y necesitó el uso de dos helicópteros y dos aviones jet Falcon, cuatro demacrados ex congresistas colombianos fueron liberados ayer por una comisión humanitaria que los recibió en la selva de manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La buena noticia, sin embargo, fue empañada casi de inmediato por un comunicado del grupo guerrillero en el que aseguró que esta fue la última liberación de secuestrados unilateral que harán.

En la anterior, ocurrida en enero pasado mediante una operación humanitaria similar, fueron liberadas la ex candidata vicepresidencial Clara Roja y la ex congresista Consuelo González de Perdomo.

El comunicado de las FARC sostiene que estas liberaciones eran "el logro de la persistencia humanitaria y de la sincera preocupación por la paz de Colombia del presidente Hugo Chávez y de la senadora Piedad Córdoba''.

Sin embargo, no habrá más, pues lo que debe seguir es "el despeje militar de Pradera y Florida por 45 días, con presencia guerrillera y comunidad internacional como garantes, para pactar con el gobierno en ese espacio, la liberación de los guerrilleros y de los prisioneros de guerra en poder de las FARC''.

De inmediato, el ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, reiteró que el presiente Alvaro Uribe no accederá a esa desmilitarización y arguyó que la liberación de ayer es una demostración de que para liberar secuestrados no hace falta ninguna clase de desmilitarización.

Secuestrados en condiciones infrahumanas durante seis años por las FARC, los ex congresistas Jorge Eduardo Géchem, Gloria Polanco, Luis Eladio Pérez y Orlando Beltrán fueron puestos en libertad en las sureñas selvas colombianas amazónicas del departamento de Guaviare y recibidos por una comisión encabezada por cuatro funcionarios del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que los llevó hasta Caracas, donde se reencontraron con sus familias en medio de emocionadas manifestaciones de afecto, abatimiento y alegría.

"Estaba muerta en vida'', sollozó Gloria de Polanco cuando fue recibida por la comisión que la rescató. Durante su cautiverio de más de seis años su esposo Jaime Lozada, el ex senador por el departamento de Huila, fue asesinado por las FARC cuando ya les había entregado casi la totalidad de sus bienes para conseguir que la liberaran a ella y a dos de sus tres hijos.

Gloria de Polanco volvió a la libertad con cuatro ramos de flores entre sus brazos que, según dijo, "pondrá en la tumba de mi esposo. Es lo único que puedo llevar de la selva'', exclamó.

"Al primero que hay que darle las gracias es a Dios'', declaró en Caracas Lucy Artunduaga, esposa del ex senador Luis Eduardo Géchem Turbay, quien volvió a la libertad visiblemente enfermo y menoscabado.

Las aeronaves usadas para el rescate fueron aportadas por el gobierno de Venezuela. Por la comisión humanitaria participaron el ministro del Interior venezolano, Ramón Rodríguez Chacón, la senadora opositora colombiana Piedad Córdoba, cuatro funcionarios del CICR y un equipo médico venezolano.

Géchem Turbay reapareció notablemente envejecido, cojeaba y se ahogaba al hablar.

El ex senador por el departamento de Nariño, Luis Eladio Pérez, contó que el pasado 4 de febrero vio fugazmente a la ex candidata presidencial francocolombiana Ingrid Betancourt, con quien había pasado largos períodos de cautiverio y alguna vez ambos escaparon sin éxito.

Betancourt, según dijo, permanece gravemente enferma y se encuentra en la misma jaula de alambres de púas en la que las FARC también mantienen a tres ciudadanos estadounidenses que llevan seis años secuestrados.

De acuerdo con Pérez, Ingrid Betancourt "está física y moralmente agotada'' y clamó por la necesidad de liberarla cuanto antes.

Gloria de Polanco también se refirió al grave estado en que se encuentra Betancourt, a quien considera necesario liberar y recluir en un hospital antes de que sea tarde.

"Como mujer, como madre, mando un mensaje a Ingrid Betancourt, que ha quedado en la selva muy enferma'', dijo en sus primeras declaraciones Polanco, quien también reclamó por las decenas de policías y militares que las FARC mantienen encadenados en la selva.

Pérez contó que cuando sus verdugos decidieron su liberación, fue sacado de la mazmorra en la que se encontraba y en 15 días debió caminar cerca de 230 kilómetros a través de la selva, vigilado por una gavilla de terroristas de las FARC que lo condujo hasta el sitio de Tomachipán, en el departamento de Guaviare, donde fue entregado a la comisión humanitaria junto con otros tres secuestrados.

El cuarto liberado, el ex congresista por el departamento de Huila, Orlando Beltrán Cuéllar, parecía ser el de mejor estado de salud.

Beltrán cayó en manos de las FARC el 28 de agosto del 2001, en una zona agreste del municipio de Gigante, sur del Huila. Fue secuestrado a la edad de 45 años y regresó de 50. Está casado con Deyanira Ortiz de Beltrán, con quien tiene dos hijos, uno de 17 años y otro de nueve, a quienes reencontró ayer.

Para las cuatro liberaciones de ayer Colombia suspendió operaciones militares en una franja territorial de Guaviare que Venezuela señaló tras recibir las coordenadas que le entregaron las FARC.

Los helicópteros permanecieron una hora en el lugar en donde recibieron a los secuestrados para proteger la retirada de los secuestradores y el Ejército Colombiano esperó dos horas más para reanudar sus operaciones selváticas antiterroristas.

Antes de las liberaciones de ayer, el embajador de Estados Unidos, William Brownfield, intercedió por la libertad de los tres ciudadanos estadounidenses secuestrados, Thomas Howes, Marc Gonsalves y Keith Stansell. "Cinco años son suficientes'', exclamó e invitó a las FARC a ‘‘reincorporarse a la raza humana''.

Las FARC mantienen secuestradas a cerca de 40 personas que llaman "Canjeables'', pues proponen cambiarlas por los guerrilleros que se encuentra en las cárceles de Colombia y Estados Unidos, aunque la mayor parte de ellos no quieren tomar parte de ese intercambio ni volver a esa organización terrorista.

Además, las FARC tienen más personas secuestradas que, de acuerdo con la fuente que se consulte, oscilan entre 1,700 y 3,000. A estas las mantienen privadas de la libertad para cobrar por sus liberaciones.

Los liberados de ayer al cierre de esta edición se encontraban reunidos a puerta cerrada en el palacio de Miraflores con el presidente Hugo Chávez y permanecerán en Caracas donde serán cuidadosamente examinados por médicos cubanos.

Gechem Turbay reapareció notablemente envejecido, cojeaba y se ahogaba al hablar.

El ex senador por el departamento de Nariño, Luis Eladio Pérez, contó que el pasado 4 de febrero vio fugazmente a la ex candidata presidencial francocolombiana Ingrid Betancourt, con quien había pasado largos períodos de cautiverio y alguna vez ambos escaparon sin éxito.

Betancourt, según dijo, permanece gravemente enferma y se encuentra en la misma jaula de alambres de púas en la que las FARC también mantienen a tres ciudadanos estadounidenses que llevan seis años secuestrados.

De acuerdo con Pérez, Ingrid Betancourt "está física y moralmente agotada'' y clamó por la necesidad de liberarla cuanto antes.

Gloria de Polanco también se refirió al grave estado en que se encuentra Betancourt, a quien considera necesario liberar y recluir en un hospital antes de que sea tarde.

"Como mujer, como madre, mando un mensaje a Ingrid Betancourt, que ha quedado en la selva muy enferma'', dijo en sus primeras declaraciones Polanco, quien también reclamó por las decenas de policías y militares que las FARC mantienen encadenados en la selva.

Pérez contó que cuando sus verdugos decidieron su liberación, fue sacado de la mazmorra en la que se encontraba y en 15 días debió caminar cerca de 230 kilómetros a través de la selva, vigilado por una gavilla de terroristas de las FARC que lo condujo hasta el sitio de Tomachipán, en el departamento de Guaviare, donde fue entregado a la comisión humanitaria junto con otros tres secuestrados.

El cuarto liberado, el ex congresista por el departamento de Huila, Orlando Beltrán Cuéllar, parecía ser el de mejor estado de salud.

Beltrán cayó en manos de las FARC el 28 de agosto del 2001, en una zona agreste del municipio de Gigante, sur del Huila. Fue secuestrado a la edad de 45 años y regresó de 50. Está casado con Deyanira Ortiz de Beltrán, con quien tiene dos hijos, uno de 17 años y otro de nueve, a quienes reencontró ayer.

Mientras los cuatro ex congresistas eran liberados, las FARC emitieron un comunicado según el cual esta fue la última liberación de secuestrados unilateral que harán.

En la anterior, ocurrida en enero pasado mediante una operación humanitaria similar, fueron liberadas la ex candidata vicepresidencial Clara Roja y la ex congresista Consuelo González de Perdomo.

El comunicado de las FARC sostiene que estas liberaciones son "el logro de la persistencia humanitaria y de la sincera preocupación por la paz de Colombia del presidente Hugo Chávez y de la senadora Piedad Córdoba''.

Sin embargo, no habrá más, pues lo que debe seguir es "el despeje militar de Pradera y Florida por 45 días, con presencia guerrillera y comunidad internacional como garantes, para pactar con el gobierno en ese espacio, la liberación de los guerrilleros y de los prisioneros de guerra en poder de las FARC''.

De inmediato, el ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, reiteró que el presiente Alvaro Uribe no accederá a esa desmilitarización y arguyó que la liberación de ayer es una demostración de que para liberar secuestrados no hace falta ninguna clase de desmilitarización.

Para las cuatro liberaciones de ayer Colombia suspendió operaciones militares en una franja territorial de Guaviare que Venezuela señaló tras recibir las coordenadas que le entregaron las FARC.

Los helicópteros permanecieron una hora en el lugar en donde recibieron a los secuestrados para proteger la retirada de los secuestradores y el Ejército Colombiano esperó dos horas más para reanudar sus operaciones selváticas antiterroristas.

Antes de las liberaciones de ayer, el embajador de Estados Unidos, William Brownfield, intercedió por la libertad de los tres ciudadanos estadounidenses secuestrados, Thomas Howes, Marc Gonsalves y Keith Stansell. "Cinco años son suficientes'', exclamó e invitó a las FARC a "reincorporarse a la raza humana''.

Las FARC mantienen secuestradas a cerca de 40 personas que llaman "canjeables'', pues proponen cambiarlas por los guerrilleros que se encuentra en las cárceles de Colombia y Estados Unidos, aunque la mayor parte de ellos no quieren tomar parte de ese intercambio ni volver a esa organización terrorista.

Además, las FARC tienen más personas secuestradas que, de acuerdo con la fuente que se consulte, oscilan entre 1,700 y 3,000. A estas las mantienen privadas de la libertad para cobrar por sus liberaciones.

Los liberados de ayer al cierre de esta edición se encontraban reunidos a puerta cerrada en el palacio de Miraflores con el presidente Hugo Chávez y permanecerán en Caracas donde serán cuidadosamente examinados por médicos cubanos.

El Nuevo Herald

http://www.elnuevoherald.com/167/story/167405.html