viernes, 1 de mayo de 2009

Estaría en Venezuela un miembro del secretariado de las guerrillas FARC


El jefe guerrillero colombiano "Iván Márquez'', del que las autoridades afirman que está refugiado en Venezuela, puede haber dirigido el ataque que costó la vida a ocho soldados en un lugar cercano a la frontera el pasado miércoles, informó el viernes el diario El Tiempo.

"Informes de inteligencia'' advierten de la responsabilidad de "Márquez'', según la versión del periódico, que recuerda que este líder rebelde "se mueve en la zona limítrofe con Venezuela''.

El insurgente es uno de los varios integrantes del Secretariado de las narcoguerrilleras FARC que las autoridades del país, entre ellas el presidente Alvaro Uribe, afirman que están refugiados en el país vecino.

Los responsables del ataque traspasaron la línea limítrofe tras los combates en los que perdieron la vida ocho militares y uno más resultó herido, según lo denunciaron Uribe y el ministro de Relaciones Exteriores, Jaime Bermúdez.

Ambos pidieron el jueves al Gobierno del presidente venezolano, Hugo Chávez, ayuda para detener a los responsables de la acción rebelde, que el Ejército atribuyó al frente 59 de las FARC.

Ese frente y el 19 hacen parte del Bloque Caribe de la organización insurgente, que está al mando de "Márquez''.

Las víctimas del ataque conformaban un grupo de lucha contraguerrillera que se había desplazado a un sector de la serranía del Perijá, fronteriza con Venezuela, en tareas relacionadas con la búsqueda de minas antipersona.

El diario precisa que las tropas fueron movilizadas el martes pasado para verificar la muerte de un campesino en un accidente con un artefacto de este tipo.

Los militares acamparon en un cerro distante menos de dos kilómetros de la frontera y el pasado día 29 por la madrugada fueron atacados con morteros y ráfagas de fusil.

El ataque desató unos combates en los murieron los ocho soldados, que pertenecían a la brigada blindada del Ejército con sede en Valledupar, la capital del Cesar, departamento también en la frontera con Venezuela.


El Nuevo Herald