martes, 19 de mayo de 2009

La hora de los petroleros


En la vida de los gremios y los sindicatos surgen momentos cruciales, donde se define el destino de los derechos conquistados en eventos y circunstancias inesperadas.

En el caso de los trabajadores petroleros se está definiendo en este año 2009, en las próximas semanas, lo logrado durante décadas ante diferentes gobiernos, de corte autoritario o de talante democrático. En pocas palabras, en la picota del capricho patronal se pretende borrar el resultado de las luchas de dirigentes como Valmore Rodríguez, Manuel Taborda, Hermes Coello León, entre tantos otros; por las cuales murieron y desaparecieron decenas de dirigentes sindicales, en la búsqueda de una relación de trabajo justa y definida con la firma del Primer Contrato Colectivo aprobado en junio de 1946.

Desde 1936 los trabajadores petroleros representaron la vanguardia de los trabajadores venezolanos, a tal punto que el Contrato Colectivo Petrolero era la primera referencia nacional a la hora de firmar una negociación colectiva en cualquier sector, público o privado. Los petroleros no sólo lucharon por sus reivindicaciones, también lucharon por la democracia y lo lograron.

Hoy, tras siete décadas de lucha, ha pasado a ser la vergüenza nacional, desplazados en la práctica detrás de la ambulancia, en materia de la calidad de la asistencia médica, el salario, la seguridad industrial, la alimentación, jubilación, educación, el empleo en el sector de contratistas y el resto de beneficios otrora orgullo de los trabajadores y de las familias de las zonas petroleras del país.

Las intenciones del presidente de Pdvsa y ministro de Energía y Minas están contenidas en un plan macabro, consistente en negar la contratación colectiva para este año, con el argumento de la realización de las elecciones de la Futep y la no discusión hasta que éstas se realicen.

Pues bien, han desatado toda una campaña para alargar las elecciones y así posponer indefinidamente las aspiraciones legítimas de los trabajadores, de mejorar la crítica condición de vida que padecen.

En el fondo lo que pretende el ministro de marras es ganar tiempo, para que la Asamblea Nacional apruebe el proyecto de Ley de Propiedad Social, donde se impone el concepto de empresas socialistas a todaslasempresasdelEstado,donde no existirá contratos colectivos, ni sindicatos. Al mismo tiempo los trabajadores que laboren en estas empresas socialistas, devengarán todos un mismo salario.

El remate de la faena lo preparan con la Reforma de la Ley Orgánica delTrabajo, alimponer elconcepto del salario social, donde lo importante no es la remuneración sino la imposición de la asistencia médica, educación en los módulos de BarrioAdentro,oenlasmisioneseducativas por parte del Estado.

Es el momento de movilizarse, es la oportunidad de los trabajadores petroleros y sus familias, es tiempo para reivindicar la historia y las luchas de varias generaciones que combatieron con su vida para dejar la herencia a millares de familias, quienes con el salario del obrero petrolero construyeron sus vidas y su futuro a lo largo de casi un siglo en todo el territorio venezolano.

Llegó la hora de descubrir la manipulación con las expropiaciones de las empresas contratistas en materia de muelles y embarcaciones en el estado Zulia, para luego desconocer las reivindicaciones laborales de los trabajadores del sector y afectar directamente el empleo, controlado absolutamente por Pdvsa. Nos hablan de patriotismo y por otro lado afectan la condición de vida de miles de familias de las áreas petroleras afectadas.


Froilám Barrios

El Mundo