martes, 12 de mayo de 2009

Ravell: Somos una piedrita en el zapato de Chávez


Caracas.- Las amenazas del presidente Hugo Chávez hacia "hay que tomarlas en serio" porque "existe un riesgo de cierre", asegura el director del canal, Alberto Federico Ravell, quien cree que su único pecado es "informar sin complacencias".

"Sí creo que hay un riesgo de cierre, Chávez viene insistiendo en eso (...) Pienso que hay un procedimiento en curso y que el presidente está muy molesto con sus colaboradores porque no reaccionaron a tiempo en este asunto", declaró Ravell en una entrevista con la AFP.

El domingo, Chávez acusó a los medios privados locales de "incitar al odio" y "manipular" en sus informaciones y recordó que el Estado tiene la potestad de renovar sus licencias para transmitir.

Sin pronunciar su nombre, el mandatario venezolano se refirió al director de Globovisión calificándolo de "loco con un cañón".

"No soy ni un loco, ni un magnicida ni un conspirador", se defendió Ravell.

"Sabemos que somos una especie de piedrita en el zapato de Chávez y del gobierno porque somos el único canal con señal en abierto que dice verdades (...) Pero no somos un partido político, nuestra misión es informar", subrayó.

Casi dos años después de la no renovación de la licencia de la televisora privada RCTV, lo cual provocó numerosas críticas hacia Chávez dentro y fuera del país, el director de Globovisión advirtió de las consecuencias que podría acarrear "el cierre" de otro medio de comunicación privado en la alta popularidad del presidente.

"El día en que Globovisión no exista, el mundo se dará cuenta de que éramos una especie de trofeo para el presidente, gracias al cual Chávez presumía de que en Venezuela había libertad de expresión", advirtió.

Globovisión, que está a punto de celebrar sus 15 años de existencia y da trabajo a unas 500 personas en toda Venezuela, tiene tres procesos principales ante el órgano regulador de las telecomunicaciones en el país además de decenas de denuncias en otras instancias.

El último de ellos fue presentado después de que Caracas se viera azotada por un terremoto de 5,4 grados en la escala de Richter hace 10 días, y Globovisión no esperara la declaración de un responsable del gobierno para salir al aire con datos sobre este sismo.

"Es la primera vez que un presidente de la República ordena sancionar a un medio por informar primero. Yo hablé porque soy periodista, porque era mi deber y porque se trataba de una información precisa, veraz y oportuna", aseguró.

El lunes, el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV, en el poder) apoyó las críticas de Chávez a Globovisión, a la que acusó de "terrorismo mediático" y "conspiración permanente".

"No nos vamos a quedar de brazos cruzados", explicó Nicolas Maduro, canciller y dirigente del PSUV. Tanto el canal como Ravell, "son reincidentes en el terrorismo mediático contra la democracia venezolana y la paz", agregó.

"Yo represento a este canal combativo, que no se ha doblegado y eso molesta. Chávez, aun odiándonos, nos respeta más que a los medios genuflexos que le besan las botas de militar", agregó Ravell.

El director de Globovisión aseguró que los periodistas del canal son a menudo agredidos, no tienen casi acceso a la fuente oficial y no son bienvenidos en actos en el palacio presidencial de Miraflores o en la estatal petróleos de Venezuela (Pdvsa).

"El presidente tiene un gobierno que mete miedo, que está radicalizándose, pasando de un socialismo a un comunismo (...) Yo creo que le falta ponernos un letrero que diga 'Atención: este canal es nocivo para la revolución'", consideró.

Pese a las difíciles relaciones con Chávez, Ravell asegura escucharlo "muchísimo" y hasta le reconoce virtudes. "Es un gran comunicador. Sin duda ha sabido comunicarse con los venezolanos como pocos presidentes", concluyó.


El Universal