martes, 26 de mayo de 2009

Libertades de pensamiento y expresión


Las libertades de pensamiento y expresión se oponen al oprobio de la esclavitud




Ante el atropello diario que sufrimos los venezolanos, la gente está aturdida, una buena parte de la población ha quedado inerte y temerosa, dándole al régimen precisamente lo que quiere.

Para provocar esta reacción que a nadie favorece, el régimen se asesora y apoya en los agentes cubanos que bajo las órdenes de los Castro saquean a Venezuela en todos los ámbitos, y, de las huestes “revolucionarias”, que han dejado al descubierto los sentimientos más ruines.

Así vemos que ante la toma por asalto a las empresas, quienes una vez habían sido sus trabajadores se regocijan en destruir sus fuentes de trabajo sin respeto alguno por la propiedad privada, por el trabajo ajeno, sin saber como se gerencia una empresa. Lo importante para esos trabajadores es que de acuerdo con la palabra de quien llama a cadena nacional, se les concede una “propiedad “ por asalto que la llevará inexorablemente a su destrucción. Quienes así proceden parecen ser ciegos, no ven que las industrias tomadas por el “proceso” han dejado de producir y están quebradas. La razón para este ataque no es otra que la creencia en la propiedad privada, algo diferente a la confiscación que dirige el primer mandatario en nombre de la propiedad social, quien además en contradicción con su discurso vive como un rey y su familia se ha hecho millonaria.

Gobernadores y alcaldes de oposición han sido despojados de las funciones para las que fueron elegidos por el pueblo. Con este despojo todos perdemos, nadie gana. La razón para una acción que va en contra de la nación, es que sencillamente el ideario de estos dirigentes es distinto al revolucionario, como también lo es el de la enorme masa de quienes por ellos votaron.

Los medios de comunicación que no son afectos al gobierno son atacados por la más mínima razón, son multados para cerrarlos, recordemos RCTV, medio al que todos los venezolanos acudían y al cual hasta sus equipos le fueron destruidos o robados. Vemos lo que se le está haciendo a Globovisión, teniendo como excusa el haber informado sobre un sismo, debido a que la incapacidad gubernamental le impedía dar la información por los conductos oficiales como era de esperarse. Vemos como se le niegan las divisas a la prensa para comprar pulpa de papel, Como son atacados los comunicadores sociales, siendo la última víctima Nelson Boccaranda , la razón para esto es que los dueños de los medios y sus líneas editoriales no son afectos al gobierno.

Por sólo mencionar un caso, durante una reunión del partido Acción Democrática realizada en Anaco, afectos al gobierno rodearon la casa sede del partido y querían quemarla con la gente adentro, perseguían al dirigente Ramos Allup. Una acción de este tipo es Fascismo. La única imagen que produce es la del barbarismo. La razón para este salvajismo es que el dirigente pertenece a un Partido de la llamada IV República.

La Conferencia Episcopal Venezolana es atacada constantemente, hemos visto el desarrollo de un sentimiento Antisemita en nuestro país, que una vez fuera tierra de gracia. La razón: diferencia entre la presencia de una creencia religiosa en quienes creemos en Dios y entre quienes son comunistas.

El régimen ataca a las universidades, que como su nombre lo indica son instituciones en las que debe privar la universalidad del pensamiento, centros de los que deben emerger los grandes pensadores, quienes contribuirán con la puesta en práctica de sus ideas, conocimientos y enseñanzas a la construcción del progreso. La razón para este ataque no es otra que el tratar de imponer un pensamiento único, colocarle tapa ojos a la nación, para que sólo vea lo que a la “revolución” le convenga que sea no sólo visto, sino también apreciado de acuerdo con su criterio.

Las libertades de pensamiento y de expresión caminan de la mano. Cuando un gobierno pretende que sea único el pensamiento, no le queda otro remedio que trabajar tal y como lo hace la “revolución bolivariana”, a fin de enmudecer a quienes ejerciendo su legítimo derecho expresan lo que piensan y sienten, aunque sea contrario a las órdenes de un gobierno que se transformó en dictadura.

Gracias a quienes en defensa de sus derechos a la libertad de pensamiento y expresión se oponen al oprobio de la esclavitud.


Por Mercedes Montero
Diario de América