martes, 19 de mayo de 2009

Tipos de presos y abuso comunicacional de Chávez


Todos los venezolanos adversarios y seguidores estamos encarcelados en el país prisión en el que fue transformada Venezuela




Venezuela al igual que Cuba es un país prisión. De hecho existen muchos tipos de prisioneros en el país que otrora gozara de una democracia imperfecta, pero democracia al fin y al cabo.

Una de las características relevantes de un país en el que se han perdido la independencia de poderes y el estado de derecho, es la de tener presos y perseguidos políticos y de conciencia, que llevan la peor parte en la escala de presidio. Ellos están confinados, esperan un tiempo indefinido por un juicio sin razón y aunque sean presentadas pruebas irrefutables de su inocencia serán juzgados y condenados por jueces parcializados. Esos jueces siguen las ordenes del primer mandatario, quien anuncia su regocijo en sus largas cadenas nacionales acerca de las sentencias con las que fueron condenados aquellos que por una razón especial necesitan estar presos para limpiar la imagen presidencial.

Están los presos comunes, que están confinados en las sucursales del infierno que son las cárceles venezolanas. También reciben la influencia de las cadenas presidenciales, ya que escuchan la procacidad del verbo abusivo del primer mandatario, quien se burla, ofende, dispone sin respeto alguno de los bienes ajenos, con lo cual está dando un pésimo ejemplo ciudadano. Si el primer mandatario actúa de esta forma, porque no ellos?

Están los ciudadanos seguidores de la revolución, que creen que tienen permiso para apabullar a todos aquellos que piensan distinto, hasta el punto de negarles derechos que a todos nos corresponden por igual. Por supuesto al proceder de esta forma están siguiendo el ejemplo recibido a través de las cadenas y programas dominicales del primer mandatario, en los cuales sus adversarios son calificados como “oligarcas”, “escuálidos”, “traidores” y demás epítetos. Cuando esto sucede se ha procedido a crear barreras, cercos dentro de los cuales los diferentes grupos quedan encerrados. Los seguidores del “proceso” en uno, los adversarios en otro.

Todos los venezolanos adversarios y seguidores estamos encarcelados en el país prisión en el que fue transformada Venezuela. ¿Cuál es la razón? Cada vez que al primer mandatario le parece conveniente exige una cadena nacional, a la que no escapa medio alguno. Todos los ciudadanos nos vemos obligados a oír las interminables peroratas del primer mandatario por horas y horas, Es una tortura para aquellos afortunados que tienen un trabajo del cual regresan cansados; para aquellos que no lo tienen, que regresan aún más cansados y desesperanzados, para las amas de casa, para los viejos, para los jóvenes, en fin para todos no poder relajarnos y ver un programa de TV, oír música en la radio, sino vernos forzados a escuchar la cadena o apagar la televisión.

Las cadenas le cuestan millones a la nación, pero por supuesto para quien no sabe lo que es en realidad trabajar para producir dinero, que no sabe el verdadero valor de cada Bolívar Fuerte o débil no tiene importancia. Lo único importante es tratar de convencer a la población de que es bueno aquello que todos sabemos que no sirve, y, como sabe que el rechazo cada día crece más, entonces cree que mediante el abuso comunicacional al que somete al pueblo, logrará imponerse.


Por Mercedes Montero
Diario de América