domingo, 9 de diciembre de 2007

En polémica sesión, aprueban la constitución de Evo Morales


La Asamblea Constituyente de Bolivia instaló anoche una crucial sesión en la ciudad andina de Oruro para discutir artículo por artículo una nueva Carta Magna, resistida por partidos de la oposición y cinco de las nueve regiones del país, y sin el consenso político que garantice su aprobación. Las sesiones se comenzaron con 153 de los 255 delegados, dos semanas después de que el foro deliberativo aprobó globalmente la estructura de la nueva Constitución en un liceo militar en la ciudad de Sucre, sin la oposición y en medio de una fuerte convulsión social que dejó tres civiles muertos.

Al inicio de la plenaria se registraron incidentes luego que la opositora Unidad Nacional (UN, centroderecha), cuyo constituyente Ricardo Pol aclaró que "estamos (aquí) para que se escuche nuestra voz y nuestra protesta por la forma cómo se está llevando a cabo esta sesión".

Los delegados de la agrupación opositora Podemos irrumpieron en la nueva
sede del foro deliberativo, en una universidad pública, con gritos de "íilegal, ilegal!" por la modalidad de aprobación que el oficialista MAS estaba efectuando: celeridad y limitando los tiempos para los debates, pero luego se retiraron de la sala.

Para avalar el texto en detalle, artículo por artículo, de la nueva Carta Magna el oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) precisa dos tercios de los votos, es decir 170 de los 255 constituyentes, aunque el líder del partido oficialista en el órgano deliberativo, Román Loayza, aseguró que se sesionará, con o sin ese requisito.

En las afueras de la sala de deliberaciones -en la sede de una universidad pública, donde sus ambientes fueron habilitados para albergar a los constituyentes- organizaciones sindicales campesinas y mineras afines al presidente Evo Morales han conformado "anillos de seguridad".

Desobediencia civil

El influyente asambleísta del MAS Raul Prada informó que existe consenso general sobre los 408 artículos de la nueva Constitución, por lo que -si no hay trabas de partidos opositores- la norma sería aprobada durante el fin de semana. Además de las objeciones de los partidos opositores, los gobernadores y líderes civiles de cinco de las nueve regiones del país, entre ellas la poderosa Santa Cruz, empujan protestas callejeras, como una huelga de hambre, para rechazar -según ellos- una Constitución socialista y con excesivo matiz indígena.

Estos departamentos han anunciado una "desobediencia civil" a la nueva ley fundamental, mientras que el gobierno del presidente Evo Morales ha considerado los anuncios de sediciosos. El Congreso aprobó la semana pasada, sin la oposición, autorizar a la directiva del foro deliberativo a cambiar de ciudad como sede de funciones, a fin de evitar el hostigamiento de organizaciones civiles de Sucre que le piden recuperar de La Paz la sede de gobierno.

La Asamblea Constituyente tiene como plazo fatal el viernes 14 para aprobar la nueva ley fundamental, tras 16 meses de trabajos son sobresaltos, por las irreconciliables divergencias ideológicas internas y por presiones de regiones del este y oeste de Bolivia.

AFP

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