jueves, 6 de diciembre de 2007

Promueven renuncia de Luisa Estela Morales , presidenta del TSJ


- El gobierno mandó a analizar la foto donde aparece la presidenta del TSJ votando por el No. Un grupo de magistrados espera la próxima reunión de la Sala Plena para pedir su cabeza


Las cosas se le complican a la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Luisa Estela Morales, tras la publicación de una fotografía –enviada por su oficina de prensa– donde se aprecia que su voto depositado en las urnas, el pasado domingo, fue presuntamente en contra de la reforma constitucional.

Después que la gráfica estuvo colocada el mismo día en la página web del TSJ, a la media hora fue retirada del sitio. El Alto Gobierno se movilizó e instruyó a los cuerpos de seguridad del Estado para realizar una experticia a la pieza fotográfica.

La conclusión fue que "no hay truco.

Es verdad, voto por el no", aseguraron fuentes de la DIM.

La información llegó a oídos de algunos magistrados, que están esperando la próxima reunión de Sala Plena (32 magistrados) para solicitar la renuncia de Morales Lamuño al cargo de presidenta del TSJ.

"Aquí hay indignación" dijo uno.

"Hay una mayoría para sacarla", agrega otro.

Para este viernes, se espera que Morales Lamuño convoque a la sesión ordinaria de Sala Plena que normalmente celebran de 15 a 15 días los miércoles. De no hacerlo, un grupo de magistrados lo haría, tal como lo manda el reglamento interno del máximo tribunal del país, aseguraron las fuentes. "Esperaremos hasta este viernes y si no la convoca, convocaremos el lunes", agregó el informante.

Por otra parte, se supo que el pasado lunes, Morales Lamuño se reunió con su colega Jesús Eduardo Cabrera Romero, a quien le habría confesado que ella votó No en los dos bloques. La reunión con Cabrera Romero, era para conversar sobre la eventual renuncia de este magistrado, quien ostenta la vicepresidencia de la Sala Constitucional.

Cabrera Romero, presunto chavista, emitió varios votos salvados en las sentencias relativas a la reforma constitucional donde dejó sentado que la Asamblea Nacional no podía modificar el proyecto consignado por el presidente Hugo Chávez. Y que para instalar un sistema socialista, era necesario hacerlo por la vía de una Asamblea Constituyente.


CHOQUE DE TRENES

Dentro del TSJ conviven dos fuerzas: una que encabeza el ex presidente del Alto Tribunal, Omar Mora Díaz y otra comandada por Morales Lamuño. La primera medición de estas fuerzas, se produjo durante la segunda reunión de la Sala Plena que presidió Morales Lamuño como nueva jefa del TSJ.

Allí el sector de Mora Díaz propuso la destitución del magistrado Marco Tulio Dugarte Padrón de la Dirección Ejecutiva de la Magistratura (DEM). Dugarte Padrón sustituyó a Luis Velásquez Alvaray, cuando éste fue suspendido por el Consejo Moral Republicano.

Para plantear la salida de Dugarte Padrón, los magistrados evaluaron un informe que el propio magistrado elaboró sobre el manejo de los recursos del Poder Judicial. La DEM, como brazo administrativo maneja el 80% del presupuesto del Poder Judicial. El informe daba cuenta de al menos 10 obras asignadas a dedo, el mismo pecado que provocó la debacle de Velásquez Alvaray, según sentencia del Consejo Moral Republicano.

En sustitución de Dugarte Padrón, el sector morista propuso al economista Cándido Pérez, quien fue respaldado por 18 de los 32 magistrados. Esos mismos 18 magistrados habían firmado en enero una carta en respaldo a la candidatura de Mora Díaz cuando pretendía repetir en la presidencia del TSJ.

Mora Díaz le llevaba esa carta a Chávez, pero éste hizo caso omiso y frente al saliente presidente del TSJ escogió uno a uno los nuevos cargos directivos del máximo tribunal del país, poniendo a la cabeza a Luisa Estella Morales Lamuño. La próxima Sala Plena, Mora Díaz volverá a exhibir sus 18 votos.


Tal Cual Digital