sábado, 8 de diciembre de 2007

Venezuela triunfó


La propaganda del régimen hacia el pueblo cubano mostraba a un Chávez invicto, idolatrado por su pueblo en multitudinarias concentraciones. La realidad es muy diferente. Desvela a un pueblo que prefiere la democracia y la libertad económica como bases para el desarrollo, aunque rechaza ampliamente los excesos neoliberales.

Con el triunfo inobjetable del NO, el pueblo venezolano dignamente declaró su oposición a las propuestas del chavismo de reformar drásticamente la constitución adoptada en 1999, ya bajo el mandato del actual Presidente, para conferir poderes extraordinario al aspirante a caudillo.

Las cifras de la votación no brindan una clara idea de la magnitud del triunfo del NO, si además no se tiene en cuenta que más de 7 millones de personas, el 44,1% de los electores, se abstuvieron. Ello denota la falta de convocatoria de Chávez y su pérdida de prestigio, aún cuando Venezuela atraviesa una etapa económica excelente con precios que rondan 100 dólares el barril de petróleo.

En esta ocasión, debe señalarse el papel destacado en la victoria de la juventud venezolana, en especial sus estudiantes universitarios, que con coraje e inteligencia supieron movilizar al pueblo para defender la libertad de su país. Sin duda alguna, esta situación ha dado a conocer líderes universitarios maduros y responsables que auguran una nueva clase política de gran calidad.

También debe resaltarse el papel digno del episcopado católico venezolano, que de forma cuidadosa pero firme, ha estado al lado de su pueblo, lo cual representa un encomiable modelo a seguir.

Por último, merece resaltarse la honestidad de muchos antiguos seguidores de Chávez que pusieron los intereses de Venezuela por encima de cualquier motivación partidaria o de amistad, como el General Retirado Raúl Baduel, hasta muy poco estrecho aliado del mandatario.

El triunfo de esta jornada no sólo tiene y tendrá importancia para Venezuela, sino también representa un éxito para todos los demócratas del mundo, y muy especialmente para quienes vivimos en América Latina, pues reafirma la línea de la democracia, el entendimiento y la gradualidad como herramienta fundamental para enrumbar nuestros países hacia el progreso; representa un hecho posiblemente histórico que fortalece a gobiernos como el de Lula en Brasil o Michelle Bachelet en Chile, hoy importantes referencias para nuestros pueblos.

Venezuela…2

Para los cubanos, la derrota de Chávez puede tener serias implicaciones económicas y hasta políticas. Cuba mantiene un intercambio de bienes y servicios superior a los 7 mil millones de dólares, en condiciones muy favorables. Venezuela se ha convertido en una nueva Unión Soviética para la destruida economía cubana. Una relación que se ha basado fundamentalmente en estrechos vínculos ideológicos que de cortarse, tendría una repercusión dramática en la ya paupérrima sociedad antillana.

Es muy probable que Chávez tenga que ocuparse más de los asuntos internos en los años que le quedan en el poder, dado su paulatino debilitamiento interno. Hoy, con un índice de inflación cercano al 20,0%, desabastecimiento de bienes de consumo básicos, corrupción, desempleo y otros males, tendrá que reducir muy probablemente sus ayudas al exterior, lo que podría afectar las relaciones cubano-venezolanas.

Por tanto, el gobierno cubano debería tomar nota de esa posibilidad y acelerar los demorados cambios estructurales anunciados, única forma de poner el país sobre sus pies y hacerlo menos dependiente del exterior.

En el aspecto político, los resultados del referendo en Venezuela también podrían tener repercusión en Cuba. La propaganda del régimen hacia el pueblo cubano mostraba a un Chávez invicto, idolatrado por su pueblo en multitudinarias concentraciones. La realidad es muy diferente. Desvela a un pueblo que prefiere la democracia y la libertad económica como bases para el desarrollo, aunque rechaza ampliamente los excesos neoliberales.

Ese ejemplo puede golpear muy fuertemente la conciencia de los cubanos. Sucede en momentos, cuando los niveles de insatisfacción popular son muy altos, y en recientes reuniones en el partido comunista y otras organizaciones surgieron más de un millón de críticas y propuestas de cambios, según han informado fuentes oficiales. Podría ser un factor adicional de movilización para alcanzar una sociedad democrática con respeto a los derechos humanos.


Por Oscar Espinosa Chepe


http://www.diariodeamerica.com/front_nota_detalle.php?id_noticia=2818