sábado, 19 de abril de 2008

Chávez maniobra para evitar fuga de dólares

Chávez también criticó que se haya entregado más dólares ‘‘para viajeros que para comprar alimentos'', y llamó a tomar medidas destinadas a evitar que "la oligarquía se lleve las reservas''.


El gobierno venezolano está considerando establecer un nuevo sistema de cambio de divisas más flexible, de tipo dual, mientras se empeña en una batalla para mantener el control sobre el precio del dólar con el objetivo de detener la enorme fuga de capitales en el país petrolero.

Uno de los objetivos centrales del plan, afirmó esta semana el presidente Hugo Chávez, es reducir al mínimo la salida de unos $18,000 millones anuales, la mayor parte de los cuales viene al sur de la Florida. Varios expertos han advertido de las consecuencias que podría tener la estrategia en la economía sudfloridana.

"No le podemos permitir a la oligarquía que se siga llevando todos los dólares del pueblo'', dijo Chávez en un discurso esta semana en Caracas, en el que sugirió la posibilidad de establecer el nuevo sistema de control de divisas.

Chávez también criticó que se haya entregado más dólares ‘‘para viajeros que para comprar alimentos'', y llamó a tomar medidas destinadas a evitar que "la oligarquía se lleve las reservas''.

Pero el gobierno también está buscando desestimular el llamado mercado paralelo del dólar, y debilitar a largo plazo las presiones inflacionarias con el fin de aliviar el alto costo de la vida que afecta a los venezolanos más pobres, la más importante base electoral del chavismo.

En ese mercado, la moneda norteamericana pasó de cotizarse a 6,400 bolívares por unidad en noviembre pasado --casi tres veces el valor oficial de 2,150 bolívares-- a un promedio de unos 3,500 esta última semana, la cotización más en un año. Esta tasa contradijo todos los pronósticos sobre el alza del dólar.

Según el ministro de Finanzas, Rafael Isea, la brecha entre la cotización del dólar oficial y el dólar paralelo --también conocido como dólar permuta-- se cerrado en un 35 por ciento entre enero y marzo de este año, y podría bajar más.

Para eso, el gobierno de Chávez ha utilizado un polémico plan de emisiones de deuda pública estructurada con el fin de reducir el valor de la moneda estadounidense. Los papeles de la deuda pública se cotizan a un dólar con un precio por encima del valor oficial, pero por debajo del llamado dólar permuta, lo cual podría ser una referencia para el cambio dual, es decir el oficial y el que trae el nuevo sistema.

Para reforzar el plan, Isea dijo que el gobierno comenzará a vender dólares preferenciales directamente a importadores a partir de este mes, principalmente para adquirir alimentos, medicinas, equipos médicos y maquinaria esencial. Esa divisa se canjeará a una tasa inferior a la del mercado paralelo, pero superior a la del canje oficial.

"Ratificamos que vamos a seguir en esta lucha y seguir continuando con las acciones para que la brecha que existe entre el dolar oficial y ese mercado de permuta se reduzca en la mayor proporción posible'', indicó Isea.

El alto funcionario recomendó "al sector especulador que intentó obtener ganancias por la vía de la especulación'' a que "salgan de sus posiciones [en dólares], o van a tener que anotar grandes pérdidas a final del año''.

Con la estrategia de contención oficial, "el dólar está en un valor mucho más cercano a la realidad de lo que estaba antes'', estimó el economista Alexander Guerrero.

El experto dijo que la caída sustancial de la demanda del dólar paralelo, ha ayudado a fortalecer al bolívar, aunque atribuyó esta disminución "al problema político del país y al conflicto con las FARC'', dado que "la violencia política ha desinflado la inversión y el gasto de la gente en Venezuela''.

Sin embargo Guerrero consideró que, a pesar del debilitamiento del dólar en el mercado paralelo, "no se está viendo una reducción de los precios de los bienes importados'', en buena medida por "la incertidumbre, los costos de resposición y la caída de la demanda interna''.

Durante los dos primeros meses del año, la inflación acumulada registró 5.3 por ciento, superior al 3.4 por ciento del mismo período el año pasado.

Los efectos de la medida oficial se están comenzando a sentir en el sur de la Florida, que mantiene una relación comercial de unos $8,000 millones anuales con Venezuela.

"La situación está afectando a algunos sectores que cambian dólares por bolívares, porque el rendimiento por dólar ha bajado notablemente'', dijo el empresario Eric Shummer, el propietario de una firma tecnológica con sede en Fort Lauderdale.

"El que está cambiando dólares para comprar bolívares está recibiendo la mitad de lo que recibía hace seis meses, pero para muchas empresas que tenían colocaciones en bolívares, es un bueno momento porque ahora pueden comprar más dólares con los mismos bolívares que lo que podían comprar hace seis meses'', detalló Shummer, que fue presidente de la Cámara Venezolana Americana de Comercio de la Florida.

Al mismo tiempo, agregó el empresario, también es un momento favorable para las compañías del sur de la Florida que tienen contratos de servicio y reciben pagos en bolívares en Venezuela.

Debido a la baja demanda de dólares en Venezuela, el flujo de divisas que normalmente ingresa a Miami se está reduciendo, indicó Lucas Pérez, un corredor privado que trabaja con clientes venezolanos.

"Para mucha gente resulta más atractivo invertir los bolívares en bienes raíces en Venezuela, o en la compra de euros, porque se genera un mejor rendimiento'', afirmó

Casto Ocando
El Nuevo Herald
http://www.elnuevoherald.com/167/story/192654.html