miércoles, 23 de abril de 2008

Los depredadores


En la Cuarta República hubieran desalojado, más rápido que inmediatamente, a una clase tan depredadora como la que ocupa el poder: empeoraron significativamente empresas de servicios como La Electricidad de Caracas o la Cantv, que pasaron a manos del Estado, invadieron fincas productivas, expropiaron industrias, destruyeron el aparato productivo con el inconfesable propósito de agravar el desabastecimiento para semejarnos a la miserable Cuba de Fidel.

Tampoco faltan vertiginosos escándalos de corrupción, como los del maletín, o el grosero enriquecimiento de funcionarios y de sus familiares, que tienen su máximo exponente en el vergonzoso caso de la familia presidencial, reseñado por la prensa internacional. Se trata de una casta saqueadora. Mientras tanto, la población sufre lo indecible por la inflación, la inseguridad y la impunidad de la delincuencia, aunado a la falta de autonomía de los poderes y las inaceptables vinculaciones con grupos terroristas como las FARC.

En la Cuarta República hubieran sustituido a un gobierno ineficiente e impresentable como éste; es más, con un caso “tumba gobierno”, como el del crimen del fiscal Danilo Anderson, el presidente Chávez hubiera sido enjuiciado.

Ahora, al contrario, Chávez se consolida, a pesar de que la mayoría le restregó el pasado 2 de diciembre que desprecia su populismo fascistoide. Sin embargo, burla los resultados y continúa en sus intentos de imponer unas reformas socialistas para llevarnos a la dictadura.

Hay que reconocer: Chávez sigue en el poder por la incapacidad política de la dirigencia opositora, ahora concentrada en unas elecciones de alcaldes y gobernadores, como si no existieran problemas macro, que requieren toda la atención. No aprendieron la lección de estos años horribles y hacen sus alegres campañas en medios de comunicación, como si nada, en vez de sumergirse en sus comunidades y escucharlas.

Estamos hartos de improvisaciones, de candidatos a alcaldes que desconocen la materia municipal, como la del joven Stalin González para un municipio tan difícil como Libertador, el más complejo, que requiere de experiencia. Ese muchacho debe prepararse y esperar, no hacer aprendizaje en el cargo, porque el costo sería caro para la ciudad y para él, que no tiene necesidad de quemarse, con el futuro por delante que sin duda le espera. A los dirigentes de la oposición hay que exigirles seriedad, es lo mejor que puede pasar en un país arrasado. Pero en la oposición también hay depredadores que esperan su propia fiesta.

Tic tac

Patrón: el general Clíver Alcalá Cordones, comandante de la Guarnición de Valencia, repite la conducta que tuvo en el Zulia contra el comandante del CORE 3, general de división Castor Pérez Leal, removido por solicitar que se investigara la 11 Brigada de Infantería -bajo el mando de Alcalá Cordones-, por emplear individuos con amplio récord delictivo. Siguiendo el mismo patrón, acorrala a la primera autoridad del estado Carabobo, general Acosta Carlés, para debilitarlo. Sigue instrucciones del comandante en jefe.

Sala 8: desde el TSJ informan que en la Sala 8 de la Corte de Apelaciones de Caracas, juegan el mismo papel que en la época del célebre juez Maikel Moreno. A la Sala 8 llegan casos que la “superioridad” aspira a resolver en tiempo récord, violando lo que sea. Mencionan a la vicepresidenta del Circuito Judicial Penal, María Elena Prú, que parece tener agenda paralela a la del presidente del Circuito Penal, Eladio Aponte Aponte, “curruña” de la presidenta del TSJ.

Cubazuela: en el antiguo centro de adiestramiento del Ejército, localizado en Siberia, municipio Uribante del estado Táchira, instalaron un centro de entrenamiento con instructores cubanos, que hasta izan la bandera de la isla.
El Nacional
Marianella Salazar

http://www.megaresistencia.com/portada/content/view/1951/1/