lunes, 21 de julio de 2008

Comandantes de las FARC dicen que no dejarán la lucha armada


Los manifestantes por la paz caminaban alrededor de los retratos de los cientos de secuestrados en poder de la guerrilla colombiana.


Dos de los comandantes de las FARC advirtieron que la guerrilla no bajará los fusiles, pese a los llamados desde todo el mundo, incluso de la izquierda política, de poner fin a la lucha armada.

La declaración está contenida en una carta de cuatro páginas de los comandantes Rodrigo Granda y Jesús Santrich divulgada el domingo en el sitio de internet de la Agencia Bolivariana de Prensa (ABP), que tradicionalmente difunde comunicados y pronunciamientos de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La carta de Granda se produjo a menos de 24 horas de publicarse en un reportaje especial de El Nuevo Herald la propuesta de un frente de las FARC de hablar con militares colombianos activos o en retiro.

Un comisario político-militar del frente 53 de las FARC explicó esta propuesta al periodista Steve Salisbury, colaborador de El Nuevo Herald, en una entrevista en los montañas de Sumapaz, a unos 80 kilómetros al sur de Bogotá

El artículo de El Nuevo Herald fue reproducido en el portal de Internet del Frente Antonio Nariño de las FARC.

La carta carece de fecha, pero la agencia ABP indicó que los comentarios de los dos comandantes guerrilleros surgieron tras del debate generado por declaraciones del presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

El pasado 8 de junio, Chávez pidió a las FARC liberar a todos los secuestrados en su poder y deponer las armas porque "la guerra de guerrillas pasó a la historia". Llamados similares hicieron también desde el presidente de Ecuador, Rafael Correa, hasta el ex presidente de Cuba, Fidel Castro.

"No seremos nosotros, no y mil veces no, quienes bajemos las armas", dijeron los dos comandantes insurgentes en la carta.

Sin mencionar directamente a ningún mandatario, los comandantes guerrilleros dijeron que han recibido mensajes de distintos sectores de izquierda de la región saludando la lucha de las FARC, mientras que las posiciones expresadas por otros eran "oportunistas".

Esas posiciones contra la lucha armada, dijeron los rebeldes, eran "retruécanos con los que se suele manosear la realidad sin asco de arrastrar los principios para mostrarse revolucionario mientras se es oportunista, sobre todo cuando se aprovechan sinceras, pero equívocas posiciones de buena fe que han venido de probados hombres y mujeres, gobernantes o no, que claman por el desarme de las insurgencias".

En Colombia "estamos en una confrontación que no ha de cesar mientras no se acabe con las profundas causas sociales que la engendraron...en el caso de las FARC, que desenvuelven su lucha en medio de las peores atrocidades que contra del pueblo desatan las oligarquías, jamás condenaremos ni desistiremos de la insurrección armada", añadieron.

Las FARC, que con 44 años es la guerrilla activa más antigua de la región, han mantenido desde siempre que seguirán en combate hasta alcanzar "una democracia con justicia social" y aunque en el pasado han accedido a negociaciones de paz con distintos gobiernos, a la vez desarrollaban su poderío militar, financiado en parte con el tráfico de drogas.

Más recientemente, en la gestión del presidente Alvaro Uribe, han recibido los más duros golpes en su historia con la muerte de algunos de los jefes rebeldes y el rescate de los más valiosos secuestrados que tenían en su poder desde hace por lo menos cinco años.

El Nuevo Herald

http://www.elnuevoherald.com/167/story/247316.html