lunes, 21 de julio de 2008

Millones marchan en el mundo por la libertad de los rehenes


Más de cinco millones de personas vestidas de blanco regresaron a las calles el domingo, Día de la Independencia, en más de mil municipios de Colombia y decenas de ciudades del mundo para reclamar a gritos, por segunda vez en seis meses, la liberación de los más de 3 mil secuestrados que permanecen en poder de las guerrillas, los paramilitares y bandas anónimas de delincuencia común.

Las manifestaciones del domingo, favorecidas por un día especialmente soleado en medio de una temporada de lluvias, superaron a las del 4 de febrero, también multitudinarias, en rechazo a la violencia y el secuestro.

Desde la ciudad amazónica de Leticia, a la cabeza de las manifestaciones estuvo el propio presidente Alvaro Uribe, quien recibió la visita de sus colegas Luis Inácio Lula de Silva y Alan García, mandatarios de Brasil y Perú, países con los que Colombia comparte el río Amazonas.

De manera simultánea, al menos 8,000 personas se congregaron en París, junto al Trocadero, encabezadas por Ingrid Betancourt, el cantante colombiano Juanes y el español Miguel Bosé, quien próximamente recibirá la nacionalidad de manos de Uribe.

En Leticia, Uribe, Lula y García estuvieron acompañados por los populares cantantes Shakira y Carlos Vives, que ofrecieron un concierto a una multitud de colombianos, brasileños y peruanos.

Antes del concierto amazónico, en el que por primera vez cantaron a dúo Shakira y Vives, los tres presidentes presenciaron un desfile militar y dirigieron mensajes reclamando libertad para los secuestrados.

Alan García se dirigió a los rehenes en poder de las FARC --cerca de mil-- y pidió que "se abra el camino de un proyecto de libertad en Colombia''. García citó un fragmento de un verso del himno de Colombia para pedir que "cese la horrible noche''.

Al agradecer su presencia, Uribe le expresó al mandatario brasileño: "Presidente Lula, jamás los colombianos olvidaremos que nos ha acompañado este 20 de julio''.

La visita de Lula a Colombia comenzó el sábado en Bogotá.

Uribe También agradeció a su colega peruano: "Presidente Alan García, jamás los colombianos olvidaremos que usted el domingo marchó por las calles de Lima abrazado de la bandera de Colombia''.

En efecto, una de las marchas por la libertad de los secuestrados y el advenimiento de la paz en Colombia se celebró el sábado, en Lima.

"Nuestra presencia en Leticia hoy'', agregó Uribe, "simboliza un mensaje de compromiso con cada centímetro cuadrado de la patria, simboliza un mensaje de amor con cada terruño de la patria, un mensaje de afecto y solidaridad con cada compatriota, un mensaje de identificación con la libertad''.

En los actos de París, Ingrid Betancourt advirtió que "es hora de dejar los fusiles'' y reclamó insistentemente "libertad para todos''.

Betancourt se dirigió a Alfonso Cano, nuevo jefe de las FARC: "Vea esta Colombia, vea la mano tendida del presidente Uribe. Entienda que ya no es hora de derramar más sangre. Es hora de dejar esos fusiles y cambiarlos por rosas, de desecharlos por tolerancia, por respeto, como hermanos que somos, buscar la manera de caber todos en el mundo, de caber en Colombia''.

"El amor'', agregó, "es lo único que nos mueve''.

Los parisinos vitorearon con insistencia al presidente Uribe, a quien Betancourt también homenajeó, así como a los militares que la liberaron el 2 de julio junto con otros 14 secuestrados, a quienes llamó "héroes''.

Confesó que desde su liberación, que considera "un milagro'', se sentía "en estado de gracia''.

"Hay que seguir movilizándose'' en busca de la libertad de todos los rehenes: "Tres mil secuestrados hay todavía hoy en Colombia''.

El alcalde de París, Bertrand Delanoe, asistió a la concentración envuelto en una bandera colombiana que le entregó Betancourt. "Nuestro deber es seguir luchando por la libertad y en particular por los rehenes en Colombia'', afirmó. "El pueblo de París quiere decir a todos los rehenes que no están solos. Todos estamos con ustedes'', y aprovechó para recordar al soldado franco-israelí Gilad Shalit, rehén de grupos palestinas desde el 2006.

Por su parte, Miguel Bosé llamó a las "FARC al diálogo, a la deposición de las armas y a la liberación de todos los secuestrados''.

"Todos los ciudadanos tenemos que reclamar el derecho de vivir en paz a cambio de nada... hace tiempo que la violencia ha perdido todo el poder de una fuerza revolucionaria''.

Además de París, hubo marchas y conciertos en Estados Unidos, Moscú, Londres, Suiza, Bélgica, Argentina, Venezuela, El Salvador, Rusia, Jamaica, Cuba, Perú, España, México, Panamá, China, el Reino Unido y Corea, entre otros.

La más grande de las marchas fue en Bogotá, donde se calcula que se congregaron alrededor de un millón de personas.

Luego, el parque Simón Bolívar, el más grande de la ciudad, fue la sede del concierto que más público ha reunido en la historia de esta capital.

Los participantes, entre ellos el vicepresidente Francisco Santos, vestían camisetas blancas con consignas como "Libérenlos ya'' o "No más FARC'' que comerciantes callejeros vendían por todas partes.

"Queremos que todos los secuestrados entiendan que no nos hemos olvidado de ellos'', dijo Santos, quien en los años 80 estuvo secuestrado por el Cartel de Medellín.

Las consignas de los manifestantes no sólo alabaron a Uribe, para quien pidieron a gritos un tercer gobierno, sino también a condenar la crueldad de las FARC.

También se vocearon reclamos contra los presidentes de Ecuador, Rafael Correa; de Nicaragua, Daniel Ortega, y de Venezuela, Hugo Chávez, por la simpatía que han mostrado hacia las FARC.

Un grupo de cabezas rapadas vestidos de negro lanzaron consignas contra el presidente Chávez: ‘‘No queremos que Chávez meta más la nariz en nuestro país'', gritaban mientras habían ondear banderas oscuras.

Se calcula que en Medellín los manifestantes sumaron casi 800,000.

En la marcha de Cartagena, sobre el Caribe, participó el secretario de Agricultura de Estados Unidos, Edward Schafer, así como los representantes estadounidenses Gerald Weller, Allen Boyd y Henry Cuéllar. También estuvo el embajador de Washington en Colombia, William Browfield.

"Es una muestra de apoyo a Colombia, a su lucha por la libertad de todos los colombianos'', declaró Browfield.


El Nuevo Herald

http://www.elnuevoherald.com/167/story/246777.html