miércoles, 30 de julio de 2008

Ex ministro de Defensa de Venezuela critica a Piedad Córdoba


Foto: AP

El presidente Hugo Chávez y el general Raúl Isaías Baduel, cuando este era el ministro de Defensa de su gobierno.


El general retirado Raúl Isaías Baduel se encuentra en Bogotá y charló con Maria Isabel Rueda.

Durante estos días se ha reunido con varios generales retirados del Ejército colombiano, entre ellos Manuel José Bonett Locarno y Juan Salcedo Lora.

Su propósito, dijo, es sellar alianzas políticas con los militares retirados. Durante una entrevista habló de Hugo Chávez, Córdoba y, por supuesto, de las Farc.

Llama mucho la atención en Colombia que usted sea un forjador de la revolución del presidente Hugo Chávez y que ahora no esté con él. En cortico, ¿por qué?

Porque la amistad no es una hipoteca de los principios. La revolución no es de Chávez. Y lo que nos planteamos en 1982 en el acuerdo de Samán de Guere en nada tiene que ver con planteamientos socialistas, leninistas, comunistas. Lo que juramos allá fue, como el Libertador en el monte Sacro, no dar reposo a nuestra alma hasta no haber instaurado en nuestro país una democracia profunda con alto contenido social, con mayores espacios de participación. Sobre alcanzar esa meta estamos absolutamente frustrados en la actualidad.

¿Quién es más revolucionario: usted o el presidente Chavez?

No se trata de una pugnacidad de personas. En este momento ando alertando a mi país sobre lo que es el asunto vital para nuestra nación, que es el fin del negocio petrolero, que ya está marcado. Hay que convocar el poder constituyente originario para tocar ese tema. Aunque hay quienes dicen que todavía tenemos 30 años en el negocio petrolero, en definitiva nuestro país tiene que aprovechar debidamente los recursos de la renta petrolera. Uno, para recuperar el aparato productivo de nuestra nación, que ha ido desmontando el presidente Chávez, y el segundo, para montarnos en el carro de la economía del conocimiento, hacia donde va el mundo.

¿Usted está en campaña política?


Por la Constituyente, sí. Ese es mi anhelo. Aspiraría a que el pueblo venezolano me conceda el honor de ser integrante de ella.

¿Gran parte del poder del presidente Chávez dentro y fuera de Venezuela se debe a que utiliza el petróleo como caja menor y caja mayor?


Sí, ha hecho un manejo perverso de la renta petrolera, para sustentar su único objetivo, que es perpetuarse en el poder. Lo único que le interesa a Hugo Chávez es eso. Para eso utilizó el subterfugio de la reforma constitucional.

¿Cómo un hombre que estuvo con el presidente Chávez desde joven, que compartió la carrera militar, que lo ayudó a recuperar el poder cuando le dieron el golpe y que después aceptó ser su Ministro de Defensa, un día hace clic? ¿Cómo fue su clic?

No fue un clic. Desde el 2005 comenzaron a agudizarse las diferencias con el Presidente. Pero es desde mi ingreso al Consejo de Ministros cuando ya no tuve dudas de cómo se manejaban las decisiones del país. Nunca vi al Presidente manejando un Consejo de Ministros. Hasta le hice una observación amistosa al respecto, así se hiciera de manera virtual. Nunca aceptó.

¿Se siente culpable de la acusación que le hace el presidente Chávez de que es un traidor?


En lo absoluto, y mucho menos cuando los venezolanos de a pie reafirman mi posición.

A usted lo trataron de matar el lunes pasado...


Sí, pero aún más grave es que se ha tratado de utilizar la justicia militar para llevarme a un juicio que no tiene ningún asidero.

¿Ha pensado en un asilo?


No, porque más que eludir mi deber de conciencia debo llenarme de resolución para salir adelante.

¿Usted podría ser una pieza clave de los partidos de oposición para enfrentarse a Chávez en las elecciones de noviembre de gobernadores y alcaldes?


En este momento no tengo aceptación, desde luego que ni de Chávez ni de los líderes que consistentemente se le oponen.

Está en el peor de los mundos...


Ni con Chávez ni sin Chávez. Pero tengo mi conciencia intacta.

¿Es cierto que usted politizó las Fuerzas Armadas de Venezuela?

Siempre consideré, por el contrario, que las Fuerzas Armadas deberían estar por fuera de la diatriba política. Cuando me retiré hubo un apreciamiento de esa tendencia.

¿Usted es el inspirador de la consigna 'Patria, socialismo o muerte'?

Nadie puede probar eso. Ni recibí una orden de esa naturaleza ni la di. Cuando hice entrega del Ministerio de Defensa dije que deberíamos evitar caer en el extremo de la ortodoxia marxista de que las democracias con división de poderes son un instrumento de dominación burguesa.

¿Cuánto hace que se retiró del Ministerio de Defensa?


El 18 de julio del año pasado.

¿Lo retiraron o se retiró?


Me retiraron. Cuando el Presidente Chávez comenzó con ese afán de darle un uso inapropiado a las Fuerzas Armadas tuvimos muchos encontronazos. En YouTube hay escenas de esa tensión.

Pasemos al tema de Colombia. ¿Las Fuerzas Militares de
Venezuela son proclives a las Farc?


En lo absoluto.

¿Bajo su ministerio nunca se protegió a las Farc en Venezuela?

No puedo aseverarlo. Pero no con mi conocimiento ni mi convencimiento. Presté servicio militar en la frontera de Venezuela con Colombia y conozco los factores generadores de violencia como una vivencia personal.

¿Se quemaría la mano por asegurar que no ha habido esa complacencia desde que usted se retiró?

No puedo especular. Ahora, hay algunas evidencias de que por instrucciones del Presidente pueda haberse materializado algún apoyo o algún contacto.

¿No descarta que haya protección de personal de las Farc en territorio venezolano?


No lo podemos descartar. Primero, tenemos una frontera común de 2.300 kilómetros muy permeable, de un tránsito expedito en una amplia proporción, pero a veces exageran cuando dicen que elementos de la guerrilla, con su indumentaria y armamento, ingresan a Venezuela bajo la protección de las Fuerzas Militares.

¿Esa reunión de Piedad Córdoba con las Farc en una finca cerca de Caracas la habría tolerado usted como ministro de Defensa?

Indudablemente que no. Por eso nunca se me propuso.

¿Cómo explica esa 'montaña rusa' que es el presidente Chávez con respecto a Colombia?

A veces parece que tiene esa rara mezcla de confusión de que él es el Estado, el Gobierno y la nación venezolana.

Si la oposición venezolana gana un 35 por ciento de las gobernaciones y las alcaldías en las elecciones de noviembre, ¿sería un buen resultado?

Tengo razones para dudar de que esas elecciones se den en el tiempo previsto. De pronto de aquí allá hay una nueva correlación de fuerzas que permita más pluralidad democrática en nuestro país.

¿Usted cree que esas elecciones se van a aplazar?

Como mínimo, pero esa no es la solución definitiva para el pueblo venezolano. Es mejor que ese hecho democrático se dé.

El nuevo Canciller colombiano dice que hay que darle una oportunidad al Gobierno Chávez de que muestre su transparencia...


El propio Presidente venezolano se tiene que dar esa oportunidad. Tiene que enmendar esos cambios temperamentales que tiene.

¿Es cierto, como dicen sus biógrafos, que él tiene una personalidad bipolar?

Sí.

¿Y que se deprime a menudo y se mete en un cuarto por dos o tres días seguidos?

Cuando fui su secretario privado nunca vi que eso sucediera. A posteriori no puedo decir si eso ha ocurrido.

Sobre ese mensaje que el ministro Rodríguez Chacín les dio a las Farc cuando recibió a los primeros secuestrados, de que apoyaba su lucha armada, ¿usted qué sintió?

No lo puedo entender ni aceptar ni como ciudadano ni sobre todo como soldado. Él es también integrante de la Fuerza Armada. Nuestra capacidad de asombro no se agota, pero nos causa, por decir lo menos, repulsión de esa naturaleza, que quienes han accionado contra ciudadanos venezolanos y contra la Fuerza Armada, vayamos después a hacerles esas manifestaciones de solidaridad y compromiso.

Hay la teoría de que el presidente Chávez tiene la
cohesión de sus Fuerzas Militares porque les da bonos, sobresueldos, pensiones, gabelas...


Las Fuerzas Armadas venezolanas no son solo los generales y los almirantes. El grueso, el 80 por ciento, rechazan de manera silenciosa el uso impropio de la institución.

El actual ministro de Defensa los llamó "burros" para provocarlos. Y los actuales mandos medios hacia abajo y también algunos generales y coroneles siguen sólidos con los principios de la institucionalidad y el profesionalismo.

¿Usted cómo puede hablar de institucionalidad si cohonestó el golpe militar de Chávez?

No me abstraigo de mis responsabilidades. La opción militar no era en ese momento la primera opción. Participé en la configuración del movimiento para pedir que se instaurara una democracia más profunda. El planteamiento era generar en el seno de la institución militar una conciencia cívica para lograr ese anhelo que no hemos logrado.

¿Qué opina de la pelea del presidente Chávez con el ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos?


El presidente Chávez pide respeto, pero para pedir respeto hay que dar respeto. Todo lo que hagamos por la paz de Colombia es bienvenido, pero con pleno conocimiento de las autoridades colombianas y de la soberanía de Colombia.

¿Qué opina de Piedad Córdoba?

Se ha prestado para algo que en nada beneficia al pueblo colombiano. Si ella representa al Congreso de la República, en nada conjugan sus actuaciones con el esfuerzo de paz de su país

Ya trataron de matarlo. ¿Tiene miedo?

Por encima de cualquier consideración, y no quiero hacer alardes de fe, me confieso católico practicante y le pido a Dios que fortalezca mis convicciones. Tengo el apoyo irrestricto de mi familia, de los amigos, de los venezolanos de a pie. Pero insisto en que nos tenemos que preparar para la Venezuela pospetrolera. No tengo ninguna duda de que Chávez propicia la destrucción de nuestro país, de una Venezuela de mendigos, pauperizada.

El Tiempo, Colombia

http://www.eltiempo.com/colombia/politica/2008-07-29/ex-ministro-de-defensa-de-venezuela-critica-a-piedad-cordoba_4415553-1