miércoles, 26 de septiembre de 2007

De brazos caídos rechazaron contrato los petroleros

De la reunión fijada para hoy depende la presentación de un pliego conflictivo

Niveles de protesta "preocupantes" se registraron ayer en las áreas operacionales de Petróleos de Venezuela en rechazo a la propuesta que presentó la estatal a sus trabajadores como parte de la negociación de la convención colectiva 2007-2009.

Así lo informó Eudis Girot, miembro de la comisión negociadora de la convención, quien especificó que en el Condominio Industrial José Antonio Anzoátegui los trabajadores no se incorporaron ayer a sus labores, mientras que en la refinería Puerto La Cruz se produjo una manifestación que trancó algunas de las vías de tránsito de la ciudad.

Asimismo, en la Costa Oriental del Lago (Zulia) los trabajadores comenzaron a laborar dos horas más tarde, tras realizar una manifestación pacífica a las puertas de las áreas operacionales. El mismo modus operandi siguieron en la refinería de Paraguaná, en donde se mantuvieron en asamblea entre 8 y 9 de la mañana. Por último, los trabajadores de la refinería El Palito se declararon de brazos caídos hasta horas del mediodía.

Pese al clima de conflictividad que se respira, Girot reiteró que la intención de los trabajadores no es propiciar una detención de las labores de la industria que termine afectando la producción petrolera.

Para hoy está pautada una reunión en la sede del Ministerio del Trabajo en Caracas en la cual se espera que el viceministro Rafael Chacón actúe de mediador entre las partes.

Tanto los trabajadores como Pdvsa se preparaban ayer para el encuentro. Los sindicatos revisaron cada una de las 75 cláusulas del contrato y elaboraron una contraoferta; mientras que en La Campiña se nombró una comisión especial para negociar, se pudo conocer de forma extraoficial.

De los resultados de la discusión dependerá la introducción del pliego conflictivo que prepara la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela (Futpv).

Algunas instalaciones petroleras se han ido militarizando, según informaciones regionales. Glenis Rivero, dirigente sindical de Lagunillas, denunció ayer que se intenta criminalizar las protestas. "Si repartimos panfletos, nos amenazan de ser botados".

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