lunes, 17 de septiembre de 2007

Megasancocho cerebral





Estos militares nuestros están, definitivamente, hambrientos de historia. Si no, qué otra cosa puede explicar el ahínco con el que nuestro general de división Rafael Oropeza, a la sazón y literalmente, Ministro del Poder Popular para la Alimentación, se ha empeñado a fondo en la preparación de una megasopa este fin de semana, para colocarse a un tris del liderazgo en esa categoría del Récord Guinness. Sólo un general con el cruce de cables que este socialismo le ha incoado, puede desatar un afán semejante en dar una batalla de cocineras y pollos, de verduras y costillitas de res, por la sola gesta heroica de figurr en una lista universal de las sopas más grandes.

Confieso que desde que conocí el anuncio del megasancocho de Mercal, me propuse dedicarle esta columna a los múltiples guisos de ese organismo. Apertrechada con cifras voluminosas e indiscutibles volvería, metafóricamente, sopa al general que nos ha puesto a rodar de tienda en tienda y de abasto en abasto sin azúcar, aceite ni Harina PAN. En su defecto, me dije, le dedicaría la columna a la supertorta del domingo, otra minucia culinaria que este Mercal cumpleañeros nos obsequió en la Avenida Bolívar. Pero hacerle seguimiento a un caso semejante resultó en extremo revelador. Si no de los guisos y la millonada que Mercal se ha despachado vía importaciones, por lo menos de la sinceridad con la que este general se dispuso a emplear todo lo aprendido en logística y aprovisionamiento castrense, para vencer en la particular batalla que, sancocho mediante, lo inscribiría en la historia.


Desde las imágenes de Forrest Gump en la milicia, no recuerdo candor semejante al del rostro del general Oropeza hablando sobre su sopa. Los días precedentes a la cocción fueron didácticos. No hubo sitio al que fuera el oficial sin tener que explicar los pormenores de la estrategia del sancocho. La táctica se pondría a prueba en los fogones. La periodista María Teresa Gutiérrez, ama de casa al fin, le inquiría por detalles en VTV que él respondía con propiedad: la sopa sería de 15 mil litros, pues México, con una de 5 mil, es el enemigo a vencer; sería un cruzado vernáculo de pollo y res; 7 mil kilos de verduras y 4.500 de carne. Sal al gusto, como debe ser. Pero había más. La gente del Récord Guinness, cuidadosamente invitada para la ocasión, estaría presente y los técnicos de Metrología Legal certificarían la data producto de la cocción.

Lo demás es historia conocida. El general montó su olla y el guiso se hizo en público tal como lo previó.

Fogones, cocineras, verduleros e indigentes, como un solo ejército de ocupación, se dieron cita en la Avenida Bolívar bajo el singular liderazgo de nuestro ministro general. Un hombre que este viernes decía complacido que Venezuela ya figura en Guinness con otro récord mundial: el de la población más feliz del mundo. Barriga llena, corazón contento, pensaría el general. ¡Qué sancocho mental!

Lolita Vera
www.venezolanosenlinea.com

2 comentarios:

fernando dijo...

Sera que montaron el circo del sancocho para demostrara al mundo que aquí no hay escasez???

Anónimo dijo...

Ustedes estan realmente enfermos. Que digo enfermos, dementes.
Que digo dementes, ESTUPIDOS!!!

MAMASESGUEVO!!!