sábado, 22 de septiembre de 2007

¿Llegamos a la fiesta del chivo?





El texto que propone el señor Presidente cercena de manera tajante la libertad

"No hemos llegado aquí para hacer cambios superficiales (...) Afortunadamente, sin tener que estar fusilando a nadie ni armando guerrilla ni estar poniendo bombas ni masacrando a nadie. Dios quiera que siga siendo así".

"Es el comunismo la alternativa? (...) No está planteado en este momento (...) No nos estamos planteando eliminar la propiedad privada, el planteamiento comunista (...) Quienes se lo plantean no es que están locos, no. No es el momento".

"Quiero que sepan que en esta nueva etapa el que está conmigo, está conmigo, el que no está conmigo está contra mí".

Hugo Chávez Frías, El Nuevo Mapa Estratégico. Fuerte Tiuna, 12 y 13 de noviembre de 2004.

Todas estas expresiones del señor Presidente, expresadas en un fuerte militar, anticipaban la reforma que nos quiere imponer con rango constitucional a partir de diciembre de 2007. No nos engañemos. El pasado 15 de agosto, el Presidente nos impuso un nuevo texto constitucional. La esencia del mismo va en continuo con lo que nos dijo el pasado 13 de noviembre del 2004. Por si fuera poco, la presidenta del T SJ reafirmó que si el texto que apruebe "la mayoría" el próximo mes de diciembre de 2007 contradice el espíritu de lo que quiere Chávez, éste será modificado para cumplir sus deseos. Sería una frivolidad pretender que esto es una propuesta, más que un dictum. Es una orden para imponer un nuevo orden social.

El texto que introdujo el Presidente -que desea ser vitalicio- es un zarpazo a los derechos más fundamentales de una sociedad civil. En su dictamen para que se apruebe una constitución a su medida destroza todos los derechos más elementales de una constitución civil: el derecho a la vida, el derecho a la libertad y el derecho a la propiedad.

Pretende destrozar el derecho a la vida cuando busca convertir en milicianos a ciudadanos. Todo por su guerra imaginaria contra algún imperio. El lenguaje que usa es similar al que han usado los enemigos de la libertad desde la derecha hasta la izquierda extrema. Desde el dictador de República Dominicana, Rafael Leónidas Trujillo y sus fusilamientos contra los "comunistas", hasta Fidel Castro Ruz contra los enemigos de "derecha" de su régimen. Qué ironía. Chávez Frías continúa la tradición de los dictadores Trujillo y Castro, cuando afirma en su nuevo mapa estratégico "quien no está conmigo, está contra mí" y cuando remata con "hasta ahora no hemos tenido que fusilar a nadie ni poner bombas o armar guerrillas (..) Dios quiera que siga siendo así". ¿Quién se cree usted señor Chávez? ¿Acaso Dios tiene algo que ver con esos actos de terrorismo y con amenazar de asesinar a quien piensa de manera diferente a usted?

El señor Presidente debe sentirse muy frustrado porque ocurren decenas de miles de asesinatos por "ajustes de cuentas" y otras simplicidades en nuestro país anualmente. Se equivoca si cree que el derecho a la vida se garantiza de esa manera. Empiece por meter presos a los funcionarios corruptos, mezclados con en narcotráfico. Los secuestros andan por encima de los 1.500 anuales, la tasa por habitante más elevada de América Latina. Y las mafias siguen operando sin control de autoridad alguna, mientras él negocia la liberación de Ingrid Betancourt y otros secuestrados en Colombia. Atienda las necesidades de su gente primero, señor Presidente.

El texto que propone el Presidente cercena la libertad de manera tajante. Cuando nos impone crear una sociedad socialista de ciudadanos-milicianos ignora que el ciudadano debe tener la libertad de elegir y que ser miliciano de una causa no es un derecho alguno sino un capricho de un dictador. Cuando excluye al derecho de participar en su proyecto amplía la exclusión. Ya la "lista Maisanta", que debe llamarse propiamente la "lista Chávez", había logrado esto. Ahora la incluye con rango constitucional.

La eliminación del derecho a la propiedad privada es algo muy grave. No sólo limita el derecho a la propiedad privada al derecho de uso y disfrute sino que excluye el derecho a disponer de ella y plantea la eliminación de la misma a través de expropiaciones arbitrarias por razones de "seguridad". Pretende que la propiedad no incluye la libertad de disponer libremente de la misma. El que cuida lo que cree que es propio, no puede cuidar lo ajeno. Supongo que esto es muy difícil de entender para un dictador que cree que la libertad es decretar cuatro tipos de propiedades que son de carácter estatal. Las puede llamar de tipo social, comunal, estatal o mixtas. Son todas de control estatal y los burócratas de estado decidirán. A quién cree engañar?

La "reforma" que nos impone el Presidente es inconstitucional. Es un referéndum para la aprobación de un texto que es inconstitucional, pues viola nuestros derechos esenciales a la vida, la libertad y la propiedad. Dudo que algún venezolano quiera prescindir de estos derechos fundamentales, salvo que quiera ser un esclavo suyo y de sus dádivas.

Lo más importante es que el Presidente liquida las libertades y nos anuncia que esta será "la primera de otras reformas por venir". Va en su carácter dictatorial decretar cambios sin que nadie se lo pida. Es la característica concepción del tirano benevolente que decreta el "cambio", sin enfrentar a los corruptos que él mismo empodera. Llegamos a la fiesta del chivo. Como sabemos, el chivo hace lo que le viene en gana.


Carlos Alberto Granier
www.eluniversal.com