lunes, 12 de enero de 2009

Los trillizos nazi, ultraizquierdista e islamista


Pero el presidente español Rodríguez Zapatero no reconoce el derecho de Israel a defenderse. El gobierno socialista español es el mejor amigo europeo de los movimientos de masas del islamofascismo, Hamás, Hezbolá, y mantiene excelentes “relaciones” con Irán.


En el barrio de Harlem, de Manhattan, el obispo Carlton Brown, de la Asamblea Evangelio Bethel, que dirige una red en el distrito de Nueva York, rezó una oración de diez minutos especial para “el pueblo de Israel, el gobierno israelí y la paz” en la iglesia el 4 de enero. Participaron más de mil personas.

El obispo Carlton Brown, visitó Israel tres veces el año 2008, y estuvo incluso en Sderot, invitó al cónsul general de Israel en Nueva York, Assi Shariv, para asistir a la oración, el cual leyó un cuento infantil escrito por el soldado secuestrado, Guilad Shalit.

El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, afirmó recientemente en Ashkelon que si él fuera el Estado de Israel, haría cualquier cosa para defender a sus residentes y que no esperan menos de él y que los neoyorquinos sufrieron el terror en sólo dos ocasiones, pero que sabían todo acerca de él. Como Ashkelon es objeto de ataques cada día desde la desconexión de Gaza, Israel tenía todo el derecho a defenderse.

España ha sufrido el zarpazo islamoterrorista en varias ocasiones:

Siendo presidente del gobierno español el socialista Felipe González, el 12 de abril de 1985, la Yihad Islámica destruyó el restaurante El Descanso, en Madrid, causando la muerte de 18 españoles e hiriendo a un centenar.

El 16 de mayo de 2003 en Casablanca, Marruecos, 13 islamikazes atentaron contra el restaurante de la Casa de España, entre otros objetivos, en el que morirían 41 personas.

El 11-M, 11 de marzo de 2004, islamoterroristas de Al-Qaeda causaron la muerte de 191 personas e hirieron a más de 1.500 en la estación de trenes de Atocha -Madrid.

Catorce islamistas de Al-Qaeda intentaron atentar en Barcelona en el transporte público, pero fueron detenidos el 19 de enero de 2008 por la policía un día antes de la fecha prevista para la masacre.

Pero el presidente español Rodríguez Zapatero no es Bloomberg. El presidente socialista no reconoce el derecho de Israel a defenderse. El gobierno socialista español es el mejor amigo europeo de los movimientos de masas del islamofascismo, Hamás, Hezbolá, y mantiene excelentes “relaciones” con Irán.

Zapatero ha declarado que “el cristianismo es uno de los grandes problemas de la humanidad”, y que “España es un país orgulloso de la influencia del Islam en su historia”.

Moratinos, y Felipe González –el anterior premier socialista español- han visitado y apoyado Hezbolá, Siria e Irán, a diferencia de muchos gobernantes europeos que no han querido entrevistarse con estos regimenes tiránicos, patrocinadores y mecenas del terrorismo.

Las organizaciones árabe-palestinas terroristas han apoyado y adiestrado militarmente en sus campamentos en Siria y otros países a “militantes” de ETA.

Zapatero declaró que “El diálogo se ha demostrado inútil con lo que ETA ha hecho. Es un camino que no ha dado los resultados deseados. No va haber diálogo”. La organización terrorista nacional-leninista ETA busca únicamente la independencia del País Vasco y Navarra, a través de la extorsión económica, la violencia y el asesinato.

Hamás busca la destrucción de todo Israel y el exterminio de todo el pueblo judío, y lanza diariamente una lluvia de misiles sobre Israel, enviando diariamente islamikazes a reventarse matando judíos, pero que generalmente son descubiertos a tiempo.

ETA no busca la euskaldunización de la península ibérica; Hamás reclama la reislamización toda Tierra Santa, cuna y hogar del pueblo judío y también la reislamización de la península ibérica y expulsión de los “cruzados” españoles y portugueses que “profanan” Al-Andalus.

Para los judeófobos el terrorismo que asesina y destruye judíos y bienes judíos no es terrorismo, es simplemente resistencia, pero cuando los terroristas matan a españoles ya es terrorismo. La Carta Fundacional de Hamás explicita que su objetivo es la destrucción de Israel y la aniquilación de los judíos, paso previo para instaurar un Califato Mundial.

Hamás ha causado la muerte de centenares de israelíes. El régimen de los mulás de Irán quiere que Israel "desaparezca del mapa", mientras que ETA, ha asesinado desde el cese el fuego en marzo del 2006 hasta hoy a dos personas. Hamás pide "aplastar" a los israelíes y un mayor esfuerzo para atacar a civiles.

Pero Zapatero exige que Israel negocie con los terroristas y que no se defienda de los que quieren destruir Israel, cuando él mismo considera inútil discutir con los terroristas de ETA. Considerar inútil discutir con los terroristas significa “ir tras ellos”, no “ir de copas con ellos”.

Israel no tiene otro objetivo, salvo que garantizar, tan pronto como sea posible, una plena y absoluta cesación del fuego que aporte tranquilidad y calma en su frontera. Esto ha sido repetido hasta la saciedad por la dirigencia israelí durante el presente conflicto.

Las acciones, la geografía, el vecindario y la historia de ETA-España y Hamás-Israel son totalmente diferentes. ETA nunca soñaría, ni aún así podría, con destruir España. Hamás no sólo sueña con destruir Israel, sino que sus acciones son una pesadilla para Israel. Zapatero y los judeófobos deberían saber que lo que no es bueno para ellos y no lo quieren –dialogar y convivir con ETA-, tampoco es bueno para otros y no lo pueden exigir.


Por Eduard Yitzhak
Diario deAmérica
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