viernes, 27 de marzo de 2009

"Arremetieron contra Chacao"


Entre golpes e insultos los vecinos del municipio intentaron defender la ocupación del mercado. Emilio Graterón denunció a Diosdado Cabello de ordenar la invasión del lugar (Gil Montaño)



6 personas asfixiadas dejó desalojo del viejo mercado municipal por parte de PM y GN


El conflicto se veía venir. Desde horas de la noche del jueves, los vecinos de Chacao observaban movimiento dentro de las instalaciones de la vieja sede del Mercado Municipal, donde permanecen 30 comerciantes adeptos al oficialismo desde hace cinco meses. Ya en horas de la mañana, la sospecha de una supuesta toma se acrecentó con la presencia de tres camiones de Minfra. Y más tarde, el temor aumentó con la salida de los primeros escombros, lo que desató una batalla campal.

El alcalde de Chacao, Emilio Graterón, se presentó en el lugar junto a un grupo de vecinos. Pero esos primeros intercambios de palabras con los comerciantes de tendencia oficialista no consiguieron resolver nada. Más bien terminaron en golpizas e insultos, que produjo la llegada de un contingente de la Guardia Nacional y, más tarde, de la Policía Metropolitana.

Los comerciantes insistían en que se trataba de una jornada de limpieza, que buscaba preparar el espacio para una actividad social que tenían previsto realizar el domingo. De allí que justificaban la presencia de los funcionarios de Minfra y de los consejos comunales. "La Alcaldía no quiere que retorne la normalidad a este espacio", aseguró Carlos Rodríguez, miembro del Colectivo La Dignidad. "Sólo estamos botando basura para darle mayor salubridad".

Lo cierto es que entre los desechos que pretendían sacar los comerciantes había escombros, mobiliario y equipos que aún son propiedad de los concesionarios que actualmente ocupan la nueva sede del Mercado Municipal. Lo cual viola flagrantemente la orden de protección que emitió el IPC el pasado 29 de octubre de 2008 y que prohíbe cualquier daño a la estructura mientras se mantenga la actividad comercial en esa instalación.

"Aquí llegaron sin aviso y sin autorización, pasando por encima de la autoridad electa que regenta este municipio y tiene la obligación de proteger esta instalación por orden del IPC", afirmó el alcalde de Chacao, Emilio Graterón. "Sabemos que fue el ministro Diosdado Cabello quien dio la orden para que se produjera la toma del mercado. Y a él lo responsabilizo".

Ante lo que se mostraba como una evidente invasión, los vecinos respondieron con gritos y consignas de rechazo. "Chacao se respeta", se escuchó una y otra vez. "No a la centralización", se leía en una pancarta.

"Este es nuestro municipio y lo defenderemos, porque el proyecto que se tiene pensado para este espacio beneficiará al progreso de los niños del colegio Andrés Bello", afirmó Luisa Palacios. "No permitiremos una invasión. Queremos nuestra escuela y el estacionamiento", agregó Ana Hernández.

El representante de la Defensoría del Pueblo, Juan Carlos Castro, intentó instalar una mesa de diálogo. Pero los oficialistas se negaron. Y el juego se trancó. Por minutos, insultos iban y venían. Hasta que inesperadamente la Guardia Nacional se replegó y, con ellos, los oficialistas. Algo venía...

Y así fue. Con la excusa de que irían a sacar "la basura" por la puerta delantera, los comerciantes rodearon a los vecinos por el otro acceso -cual "rueda de pescado"- y los obligaron a salir lanzándoles escombros. Acto seguido, la Policía Metropolitana desalojó a los vecinos con bombas lacrimógenas, lo que dejó seis personas asfixiadas.

"Aquí lo que hubo fue un abuso de poder y una usurpación de funciones. Arremetieron contra el pueblo. Arremetieron contra Chacao", afirmó Graterón. A todas estas, el presidente del IPC, José Manuel Rodríguez, fue el gran ausente de esta reyerta.

Luego del susto, los vecinos se reunieron en asamblea de ciudadanos para acordar cuáles serán las acciones a seguir.

Durante la asamblea en la que participaron 17 de los 21 consejos comunales del municipio, se acordó celebrar un referéndum consultivo con la comunidad para decidir el destino del espacio donde hoy se encuentra el antiguo mercado.

Para cumplir con las exigencias del Consejo Nacional Electoral, los asistentes a la reunión comenzaron a recoger firmas, entre ellos, que serán entregadas para la organización de la consulta. La tarea de recaudar rúbricas continuará hoy en los dos mercados que se instalen.


Mirelis Morales Tovar
EL UNIVERSAL