sábado, 21 de marzo de 2009

"Todo el mundo sabe que vamos hacia el comunismo"


Entrevista Edward Jardine, presidente de Venamcham


"El empresario lo que quiere es pasar agachado. Y lo que debemos hacer es decir qué producimos y qué representamos"


En honor a su apellido y a su origen escocés Edward Jardine es apacible y relajado, incluso cuando sus ideas de libertad, democracia y propiedad se sofocan con la realidad nacional.

Han discurrido sus años en conocer de mercados de consumo en América Latina y en particular en Venezuela, fundamentalmente de los estratos sociales bajos; también en expandir el concepto de responsabilidad social en las empresas. Preside desde enero de 2008 la Cámara Venezolano Americana de Comercio e Industria (Venamcham) y hoy se siente ganado a compartir con la opinión pública, el criterio de los afiliados a ese órgano binacional.

-Varios países de la región se están reagrupando hacia nuevas estructuras políticas, en franca distancia con Estados Unidos. ¿Cuáles redefiniciones deben plantearse para lograr una aproximación con Latinoamérica?

-Todo en este mundo es un péndulo. Y con la globalización y el Consenso de Washington se hicieron muchas promesas y luego, por X, Y ó Z razón no se llevaron a cabo, entonces hay muchos países de América Latina que están yendo hacia la izquierda en gran parte en respuesta a las necesidades de sus propios pueblos. Ahora, ¿la izquierda va a solucionar los problemas? Para nada. Lo estamos viendo en el país, en las empresas de Guayana, que la situación está a punto de explosión. El Gobierno no está cumpliendo con su discurso ni siquiera con los contratos colectivos.

Como lo dijo en su momento Teodoro Petkoff, hay dos izquierdas: una que es más moderada, caso Bachelet y Lula, que entienden que la economía hay que mantenerla y otra camada que es mucho más tajante. Por ejemplo, nunca lo ha dicho el presidente Chávez, pero ya todo el mundo sabe que vamos hacia el comunismo, aunque quieren llamarlo socialismo del XXI.

Lo que debería hacer Estados Unidos es poner mucho más caso a Venezuela y América Latina porque en el fondo hay una masa continental que no le han parado durante años por estar interesados en Irak y Afganistán. Ahora tienen un continente que está volteándose en contra de EEUU y creo que es peligroso para los mismos EEUU. Esa es mi opinión particular como ciudadano

-Las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos tienen una permanente tensión en su discurso político. ¿Cómo han logrado los países separarlo del activo comercio bilateral que sostienen?

-Hay un discurso político y uno comercial. Venezuela vive del petróleo entonces es muy fácil el discurso político contra el imperio, contra el enemigo.

-¿Aunque es su primer socio comercial?

-Sí, porque el Gobierno de Estados Unidos no compra petróleo. Quienes compran son Exxon, Chevron, los privados. El primer damnificado si no vendemos petróleo a Estados Unidos, sería Venezuela. Más de 90% de los ingresos del país el año pasado vino del petróleo.

-¿Con cifras consolidadas, cómo cerró el intercambio comercial de ambos países y cuál es la perspectiva para 2009?

-En 2008 las exportaciones totales venezolanas fueron de $51.000 millones, 29% más que en 2007; y las importaciones totales fueron de $12.600 millones, un incremento de 24%. Esas cifras fueron impulsadas por el precio del petróleo, ahora que han caído los precios la situación se va a poner difícil en Venezuela.

-¿Cree posible un encuentro Chávez-Obama?

-Para adivino, Dios. Obama ha sido una persona, por lo menos en su discurso, muy conciliador. La oportunidad de un encuentro entre los dos sería en Trinidad y Tobago el 22 de abril en la Cumbre de las Américas. Es el momento apropiado.

-¿La crisis mundial nos va a llegar o nos llegó?

-De que nos llega, nos llega. En el Comité Económico de Venamcham ya se habla de la merma en la demanda de muchos productos. El problema es que no hay dinero.

-Se dijo que el país estaba blindado con reservas y varios fondos.

-Uno de los problemas que tenemos en el país es que no tenemos cuentas claras. Es difícil saber dónde están esas reservas.

La situación está complicada de allí las medidas que están adoptando las autoridades, como el recorte de dólares Cadivi y otras que no tienen costo político para el Gobierno porque quienes viajan son personas clase media y clase alta. La base de soporte del Presidente es D y E, y no viajan al exterior. Si mañana ponen un corralito en la banca (...) no afectará a la mayoría de la gente porque no está bancarizada.

-¿Qué dicen las empresas afiliadas a la Cámara respecto a las invasiones, intervenciones y expropiaciones?

-Nuestra misión como Cámara es promover el libre comercio, la propiedad privada. Obviamente cualquier cosa que atente contra eso nos preocupa. Todos los gobiernos del mundo tienen derecho a expropiar, siempre y cuando sea declarado de utilidad pública. Pero tienen que pagar. A Sidor y a las cementeras nos les han cancelado lo que les corresponde.

En estos días el Presidente amenazó con expropiar a la Polar y pagarlo con papeles. Y todo el mundo sabe cuánto vale el papel venezolano.

-¿Cuánto vale?

-¿?.......

-¿El sector privado podrá hacer frente a la disminución en las importaciones?

-El sector privado está bastante golpeado. El grave problema es que no ha habido inversión para una planta nueva. Y la inversión extranjera ha caído en forma alarmante. En 2008 fue de $175 millones, en 2007 eran $400 millones, en 1998 era 1,5 millardos de dólares. Colombia recibió 6,7 millardos en 2007, República Dominicana 1,5 millardos y Chile 15,3 millardos.

-Si hubiera un término de marketing para definir el estatus de Venezuela, ¿cuál sería el más apropiado?

-Pasar agachado.

-¿Cómo es eso?

-El empresario lo que quiere es pasar agachado y no deberíamos hacer eso. Deberíamos decir qué es lo que producimos, qué es lo que representamos para el país. Una empresa Polar qué produce, que genera....

-¿No es suficiente con comerciales, con publicidad?

-¿Quiénes lloraron con la toma de Cemex? Los trabajadores no se sienten aludidos, no se dan cuenta de la importancia del sector privado. 50% de lo que el Gobierno reparte, lo producimos nosotros y pagamos impuestos. Y generamos empleos estables.

-¿Ha habido temor en el empresariado, intereses de por medio, creen que las amenazas no les va a llegar? ¿Hay que ir a otra instancia?

-Yo creo.

Mariela León
EL UNIVERSAL